¿Cuánto tiempo debo estudiar?

chica estudiando

A menudo nos planteamos preguntas referentes a cuánto tiempo debemos estudiar de cara al estudio de un examen u oposición.

¿Cuánto tiempo debería estudiar diariamente? ¿Me dará tiempo a estudiar todo lo que necesito? Este tipo de preguntas pueden llegar a tener un efecto paralizante en ocasiones. El no saber si nos dará tiempo a abarcar todo el estudio nos crea inseguridad e impotencia, y podemos acabar distrayéndonos en estos pensamientos de tal manera que no rindamos adecuadamente.

no saber si nos dará tiempo a abarcar todo el estudio nos crea una inseguridad

Si te sientes identificado, sigue leyendo, porque en este artículo te vamos a dar respuesta a esas preguntas  y también algunos consejos para aprovechar mucho mejor tu tiempo.

En primer lugar, debes tener en cuenta que existen múltiples factores que influyen para saber cuántas horas necesitamos para estar preparados de cara al examen. Pero aunque estos factores son muchos, en realidad son dos de ellos los que más nos condicionan. Os hablo del tamaño del temario y de la velocidad de avance.

Claves para rendir en el estudio

Centrándonos en la primera de las variables mencionadas, el tamaño del temario, podríamos decir que es algo invariable. ¡Nada más lejos de la realidad!
Podemos reducir la cantidad de temario para conseguir ahorrar una parte considerable de tiempo.

Un buen consejo que te doy para conseguirlo es que no prepares más temas de los que realmente necesitas. En gran cantidad de exámenes, vamos a poder escoger qué preguntas queremos contestar y qué temas queremos desarrollar. En una oposición, por ejemplo, tras un sorteo, se escogen varios temas a desarrollar y siempre hay una mínima libertad de decisión. Una idea es realizar un cálculo matemático que te permita saber cuántos temas debes estudiar para tener la probabilidad a tu favor sin estudiar materia extra.

Imagínate que en tu oposición, de 60 temas que incluye, se escogen por sorteo 3. De esos 3, tú puedes escoger uno para responder o desarrollar. Tras realizar los cálculos adecuados, es fácil deducir que consigues una probabilidad de casi el 90% si NO estudias la mitad de los temas. ¡Eso es una probabilidad muy alta! Te aconsejo que hagas este tipo de cálculos de cara a decidir los temas que estudiarás.

Sabiendo el tipo de examen al cual nos enfrentamos y jugando un poco con la probabilidad, podremos decidir qué material descartamos y de esa manera conseguiremos reducir la cantidad de información a memorizar. Y en nuestros cursos tenemos precisamente un software que nos facilita este cálculo.

Otra clave para estudiar mejor tiene que ver con seleccionar aquella información que consideremos más relevante o más útil.

Utilizaremos el subrayado, el cual debe suministrarnos una imagen visual que nos proporcione información rápidamente y debe conducirnos al desarrollo de todas las ideas. Una idea que te doy es usar diferentes colores o marcar de diferente manera cada dato dependiendo del tipo que sea, para así conseguir una información más visual y llamativa.

Llegamos ahora a la segunda variable mencionada anteriormente. ¿Cómo podemos mejorar nuestra velocidad de memorización o de avance? Principalmente, la respuesta a la pregunta dependerá del tipo de memorización que tengas que hacer sobre el temario y de qué tan buena sea la técnica que uses para estudiar y memorizar.

Las 3 formas de memorizar

Existen 3 formas de memorizar, hablando a grandes rasgos. Una de ellas es la memorización comprensiva, que se puede considerar la más rápida, pues solo depende de que entiendas el contenido que te ofrece el texto.

Pero en el momento en el que entran datos como fechas o notas muy concretas, pasaríamos a hablar de memoria asociativa. Existen diferentes estrategias mnemotécnicas que nos permiten memorizar cualquier dato (ficheros mentales, palacio de la memoria, diversas técnicas asociativas…).

Y por último, el caso más complicado y extremo es la memorización literal, que aunque sea más difícil de llevar, también se pueden aplicar sistemas y técnicas para memorizar hasta el último punto del texto.

Tengo que decirte que lo único que necesitas para mejorar en cualquiera de las 3 clases de memoria que te acabo de exponer es nada más y nada menos que una BUENA TÉCNICA.

¿Cuánto tiempo debo estudiar antes de un examen?

Te recomiendo un ejercicio que te ayudará a saber el tiempo que necesitas para preparar un examen.

Debes coger un tema que represente de manera aproximada el estudio que conlleva cada uno de tus temas, este sería un tema promedio. Tras escogerlo, debes memorizarlo y analizar a su vez el tiempo que te lleva cada fase del estudio. Y a partir de ahí, solo deberás multiplicar el tiempo invertido por el número de temas que tengas.

Incluso es mejor que lo multipliques por 2, pues siempre pueden surgir imprevistos y, además del estudio, hay que reservar un tiempo para el repaso de todos los temas, ya que si no se refrescan, pueden ser olvidados con cierta facilidad.

Espero te haya gustado este artículo. Si quieres comprometerte y mejorar tus habilidades de estudio te hemos preparado especialmente este eBook. 

¡Hasta pronto! Nos vemos en la siguiente entrada.

Motivación para Estudiar. CREA EL HÁBITO DE ESTUDIO.

motivación-para-estudiar

¿Te frustras cada vez que vas a estudiar?, ¿no consigues los resultados que estás buscando y necesitas más motivación para seguir estudiando?

Quiero que leas esta entrada pues te voy a develar una gran verdad. Tu peor enemigo eres tú.

Has estado buscando responsables ahí fuera, pero tu peor enemigo no es el sistema educativo, no son tus padres ni las personas que te rodean. La dura realidad es que te escusas, pospones tus actividades de estudios, dependes de tu motivación o mejor dicho, de tu energía.

Esto se convierte en tu enemigo número uno.

Porque de la tv puedes escapar, del móvil puedes escapar, pero de tu mente no puedes escapar.

Debes romper cuanto antes este marco psicológico que te hace evadir tus responsabilidades. Elimina por completo la creencia de que necesitas la motivación o energía para tener un buen rendimiento. Si dependes de la motivación para estudiar, solo serás su esclavo.

Si has llegado a este blog  en busca de motivación para a estudiar, has llegado al lugar equivocado. En Internet vas a encontrar muchos vídeos y muchas frases motivacionales que lo que hacen es darte energía momentánea, energizarte y pensar que te puedes comer el mundo, pero poco a poco esto se acaba y vuelves al mismo punto.

 Uno de los mejores vídeos que he visto sobre este tema de la verdadera motivación es el de Imparable.Tv Tu no necesitas motivarte, tú necesitas disciplina.

Lo mejor que alguien te puede decir sobre la motivación es que actúes sin importar cuál sea tu nivel de energía porque la motivación se crea y se construye.

Debes entender la motivación como tu capacidad de construir el hábito de actuar y no de un estado mental que te condiciona.

Y si, por su puesto, tu entorno te ha influido y probablemente te ha limitado en muchos aspectos pero deja de buscar responsables ahí afuera. Solo con la inversión de tu tiempo y esfuerzo y una mentalidad adecuada, podrás conseguir tus objetivos. Supera tus barreras mentales, olvídate de tu edad, tu inteligencia o el tiempo que llevas sin estudiar. Responsabilízate de tus acciones y por tus resultados.

Si lo haces cambiará tu manera de pensar, tendrás una nueva mentalidad y una forma diferente de entender tus problemas al estudiar porque con esta forma de pensar tus problemas se transforman en retos, en algo que puedes controlar, trabajar y mejorar. Así que no te conformes con tu mentalidad actual y tu forma de hacer las cosas. Solo los inconformistas construyen resultados extraordinarios.

Deja de buscar la motivación y los culpables de tus resultados afuera y empieza a construir el hábito de actuar como si estuvieses motivado.

Ahora inconformista, te hemos preparado un eBook para que desarrolles los hábitos para estudiar mejor. Descárgalo Ya. ¡Ya verás cómo tus resultados mejoran enormemente!

Cómo ser más productivo en Cuarentena.

Ante la nueva actualidad que vivimos frente al Covid 19, conocido como Coronavirus, muchas de nuestras actividades de costumbre han empezado a cambiar ya que debemos acatar una cuarentena y así disminuir la curva de infectados por esta peculiar virus. Pero esta pandemia nos ha hecho cambiar nuestros hábitos disminuyendo la productividad y la motivación así que acá vamos a contarte cómo ser más productivo en Cuarentena.

Como especialistas en técnicas de estudio hemos llegado a tres puntos claves que han hecho que nuestra productividad disminuyera y como hacer para cambiarlos. ¡Vamos con ellos!

Insomnio en Cuarentena y los malos hábitos

Insomnio en cuarentena.

Es muy común que estos días mucha gente este padeciendo insomnio. Esto es precisamente por la ruptura de los hábitos antiguos ya que nuestras antiguas rutinas han cambiado casi por completo.

El humano es un ser de costumbres, así que debido a la situación actual hemos empezado con nuevas acciones las cuales poco a poco se van transformando en rutinas. Si entre nuestras nuevas acciones se encuentra acostarnos tardes, poco a poco nuestro cuerpo se va a acostumbrar a este nuevo hábito.

Otro factor que puede causar el insomnio es la incertidumbre. Seguro nuestro sueldo ha empezado a variar o no sabemos como actuar próximamente. Ya de esto hablaremos en el punto tres pero te adelanto que las oportunidades las aprovechan quienes están preparados para la ocasión.

«El humano es un Ser de costumbres.»

¿Qué podemos hacer para evitar el insomnio?

Hay dos factores fundamentales sobre los cuales podemos influir para reestructurar nuestro hábito de sueño.

El primero es levantarnos siempre a la misma hora. Como ya no tenemos responsabilidades como antes y tenemos libertad casi total de nuestro tiempo, no nos importa a qué hora podemos despertar. Nos da igual despertar unas horas más tardes, al fin y al cabo no tenemos horarios que cumplir.

Lo que sucede en este caso es que nuestra mente empieza a acostumbrarse a que no pasa nada si nos acostamos más tarde, ya que podremos dormir más tiempo para recuperar. Pero si empezamos a despertarnos a una hora fija, en principio posiblemente no descansemos lo suficiente y ya nuestro cuerpo verá que debe descansar más temprano para poder dormir las 8 horas recomendadas de sueño.

El segundo factor es condicionar la cama solo para dormir. Ahora solemos pasar más tiempo en la cama, bien viendo el móvil o la televisión, o usando el ordenador, cosas que antes no hacíamos o que ahora hacemos en mayor medida, nuestra mente empieza a relacionar la cama con un espacio para realizar diferentes actividades, no solo dormir. Es aquí donde viene el peligro pues si nos acostumbramos a usar la cama para múltiples cosas, cuando vayamos a dormir no nos dará sueño.

¿Por qué hablamos sobre el tema del sueño en los hábitos? Porque es muy importante estar descansados para ser más productivos en cuarentena y en cualquier otro momento. El dormir bien está relacionado con la memoria y con el aprendizaje. Solemos pensar que el sueño es un proceso pasivo y de descanso, pero en realidad es un proceso activo necesario para que se establezcan nuevas sinapsis y adquirir nuevos conocimientos. Entonces no es solo importante la cantidad de horas dormidas sino la calidad de las horas de sueño y sabemos que las mejores horas para dormir son por la noche.

¿Cómo evitar perder tiempo en las redes sociales?

Otro de los malos hábitos es que ahora todo el mundo está viendo mucho mas la tele, usando mucho más el móvil y pasando mucho tiempo en las redes sociales. Con esto hay que tener cuidado pues al ser seres de costumbres, estas rutinas que estamos haciendo se van incorporando a nuestro estilo de vida y perder mucho tiempo en las redes sociales o en la televisión nos hará menos productivos al día.

Por eso consideramos fundamental que incorpores ciertos horarios para el uso de dispositivos y de esta maneras controles la cantidad de horas a las que estas expuesto cuando los utilizas. Si mides el tiempo que usas estos dispositivos podrás ser más productivo en cuarentena.

Metodología para buenos hábitos

Por último sobre los hábitos mencionamos la metodología. Tener una buena técnica nos permitirá avanzar mas rápido en nuestras actividades. Si quieres aprovechar esta cuarentena para aprender una nueva habilidad o si estabas estudiando para una prueba u oposición lo mejor es hacerlo usando una técnica efectiva.

Actualmente con la incertidumbre, muchas actividades se han pospuestos y esto se traduce a menor cantidad de estrés. Al tener menos estrés y tener más tiempo libre empezamos a divagar en diferentes actividades, muchas relacionadas con lo que está haciendo nuestro círculo social. Por eso la importancia de rodearse con personas inspiradoras. Recuerda que somos la media de las cinco personas con las que más nos rodeamos y si nuestro círculo social está viendo muchas series es muy probable que caigamos en esa tendencia. Es importante tener nuestros objetivos claros.

Si quieres desarrollar una metodología efectiva para la consecución de objetivos te hemos preparado especialmente este Ebook para tener mejores hábitos. Apresúrate a descargarlo totalmente gratuito.

Motivación en Cuarentena. La falta de Recompensa

Motivación en cuarentena y recompensas.

Este es un tema muy importante también ya que necesitamos una motivación intrínseca para lograr los objetivos que nos hemos propuesto. Necesitamos una motivación que salga puramente de nosotros sin un detonante externo.

No basta una motivación sencilla, como voy a estudiar esta carrera porque tiene más salida laboral o voy a hacer ejercicio para verme bien, o voy a aprender un nuevo idioma porque lo quería aprender de pequeño/a. Las motivaciones sencillas suelen desvanecerse ante las mínimas dificultades y esta cuarentena ha hecho que muchas personas con motivos básicos hayan perdido sus energías o posterguen mucho su avance.

«Las motivaciones sencillas suelen desvanecerse ante las mínimas dificultades.»

Los Cinco Porqués de Toyota

Un método que te recomendamos son los Cinco Porqués de Toyota. Este es un método usado por expertos ejecutivos para mejorar la productiva y los podemos utilizar. Los cinco porque de Toyota sirven para hacer un análisis introspectivo y ver el por qué queremos en realidad hacer determinada tarea.

La técnica consiste en que nos preguntemos 5 veces el por qué.  Por ejemplo, ¿Por qué quiero estudiar ingeniería informática? A la primera respuesta, que podría ser porque me gustan los ordenadores, le hacemos la siguiente pregunta ¿Por qué me gustan los ordenadores? Y a la segunda respuesta, que puede ser porque con ellos puedo crear software, le hacemos la siguiente pregunta ¿Por qué quiero crear software? Así hasta llegar al quinto nivel.

Con cada respuesta de un por qué, siendo sinceros y reflexionando la respuesta en su totalidad, podremos llegar al núcleo de realmente lo que nos mueve. Teniendo claro el verdadero por qué queremos realizar determinada actividad, no tendremos razones para no hacerla.

Superar retos

Otra cosa a tener en cuenta es que necesitamos retos para lo que vamos a aprender, debe suponer un desafío. Algo comprobado científicamente es que cuando un tema a aprender es muy sencillo, este puede empezar a aburrirnos. También si el tema es muy mecánico de estar repitiendo y repitiendo, nuestra mente se va a ir a otro lugar mas interesante porque este le parecerá muy aburrido.

Las tareas que hagamos deber tener cierto grado de dificultad. Si son muy difíciles nos pueden abrumar y nos causarán un bloqueo mental, si son muy fáciles nos pueden aburrir. Entonces debemos generar un equilibrio. Si vemos que no es interesante el tema, hagamos que sea interesante, si lo vemos muy fácil, vamos a complicarlo un poco.

Generar Feedback positivo

Necesitaremos también un feedback inmediato sobre la actividad que estamos realizando. Es algo que se trabaja en la dinámica de los juegos ,en la gamificación o cualquier juego físico.

Imagina jugar un partido de fútbol o de básquet y no saber cuántos puntos llevas sino hasta el final del partido. ¡Que aburrido y difícil sería saber quién va ganando! además que no impulsaría en nada a la motivación.

¿Cómo aplicamos esto a nuestras vidas? Lo mejor es hacer una especie de competición. La competencia la podemos hacer de varias formas, podemos por ejemplo ponernos las preguntas de nuestro temario en tarjetas para hacer un juego tipo trivial y jugar con amigos o con otros compañeros que también quieran aprender el tema que estas estudiando. Lo mismo podemos hacer con sesiones de estudio conjuntas por videoconferencia y desafiarnos a  ver quien consigue estudiar más, quien consigue llegar a más capítulos o quien consigue resolver más problemas en un tiempo determinado.

Esto te puede servir como una motivación y un ligero estrés por querer ganar. Pero si quieres hacerlo tú solo también sirve, solo que cuando competimos contra nosotros es fácil hacernos trampas así que para evitar caer en eso es necesario llevar un registro diario de lo que hacemos y buscar mejorar ese 1% cada día.

Un truco para potenciar esto es canjear nuestros puntos por una recompensa. Imagina que tienes una lista de 4 tareas por realizar hoy, pueden ser limpiar la casa, aprender 15 palabras en otro idioma, hacer ejercicio y estudiar 1 hora sobre un tema de interés. Si logras completar estas 4 tareas pues te recompensas con puntos puntos que puedes canjear. Con estos puntos que vayas ganando puedes comparte algo rico para comer, o a lo mejor ver una película de tu interés.

¿Qué hacer ante la incertidumbre?

Actualmente nos están escribiendo muchos alumnos pues a raíz de la cuarentena y algo que nos parece muy curioso es que hay algunas personas que en esta situación de incertidumbre en las que no sabemos qué va a pasar con las oposiciones no sabemos si habrá exámenes, como evaluarán las universidades y demás institutos, pues me resulta muy curioso que algunas personas están aprovechando esta situación para prepararse con más ganas de cara a los exámenes y hay otras personas que están bloqueadas.

Buscando por internet incertidumbre nos hemos encontrado con un vídeo que me ha gustado mucho de Juan Menéndez Granados. Es un explorador Asturiano una de una de sus hazañas es recorrer el polo sur. Hacer 1200 kilómetros en bicicleta además con autosuficiencia. Es decir que el mismo lleva la comida que va a consumir durante su viaje.

Charla TEDx Incertidumbre, adversidad y miedo. Juan Menéndez Granados.

No creo que exista una situación de más incertidumbre que a la que él está sometiéndose. Comentaba Juan Menéndez en el vídeo que lleva la comida necesaria para hacerlo en un tiempo que tenía previsto de 42 días. ¿Qué es lo que pasaría si me entretengo en el camino? ¿Si me da pereza levantarme? Pues que si demoro mucho tiempo no me van a llegar los víveres.

Podemos usar la frase de Einstein “La imaginación es más poderosa que el conocimiento” para extrapolar el caso de Juan Menéndez a nuestra situación. Podemos imaginar que tenemos un tiempo limitado para aprender esa nueva habilidad, ese nuevo temario y así tener rutinas que nos ayuden cumplirlo en el tiempo establecido.

Si antes te estabas preparando para unas oposiciones o unos exámenes y te paraliza el no saber cuándo serán las fechas y la incertidumbre que provoca esta situación, ¡hay un error fatal aquí! y es que te consideras una persona muy planificadora. Te gusta tener todo planificado de inicio a fin. Si hay una ruta a seguir ¿Qué pasa si me salgo de la ruta? No hay que dejar el camino, solo hay que retomarlo.

En esta situación de incertidumbre no podemos planificar a largo plazo, lo cual no significa que no se puedan mantener los objetivos. Lo que varía aquí es el tiempo y la ventaja que tendremos será nuestra preparación previa.

Entonces pasemos de pensar a largo plazo y empecemos a pensar a corto plazo. ¿Cuáles son los objetivos diarios que poco a poco me acercarán a mi objetivo?

Para terminar lo voy a decir es que en las crisis aparecen grandes oportunidades además de que en estos momentos es cuando nos conocemos a nosotros mismos. Es muy fácil que en una situación normal hagamos lo que estamos acostumbrados a hacer o lo que los demás hacen, pero recuerda, cuando el camino se hace duro, solo los duros caminan.

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Cómo Estudiar SIN TENER GANAS. 5 TRUCOS

¿Te cuesta ponerte a estudiar?

¿Te cuesta ponerte a estudiar? A que sí.
Bueno no te preocupes ya que eso es algo muy común que nos ha pasado a todos. Y por eso en este post te voy a dar unos consejos con los que vas a aprender a sobreponerte a la pereza y puedas estudiar incluso sin tener ganas.

Acá te voy a dar cinco trucos para crear un hábito de estudio a prueba de bombas que te permita poder con cualquier tema y vencer a esa pereza de una vez por todas.

1) Busca siempre el camino de la menor resistencia.

Es muy común encontrar esa resistencia mental que nos hace pensar que no lo sabemos hacer bien o no lo podemos hacer bien por más que nos esforcemos.

Cuando queremos que las cosas salgan perfectas desde el principio ¿Cuál será el camino de menor resistencia? Si estás resumiendo un tema o estás tomando apuntes y ves que no te acaba de salir o no tienes la idea clara ¡Da igual! ¡Ponte a escribir lo que se te ocurra en ese momento!
No será algo perfecto, no estará tan bien y muy probablemente vas a tener que corregirlo más adelante.

El iniciar con cualquier cosa te va a ayudar así que no importa si te toca estudiar sin tener ganas, inicia sin presionarte demasiado a ti mismo. Date la posibilidad ahora para hacer las cosas un poquito mal. Ya verás que luego cuando los retomes así, lo harás con mucha más fuerza y velocidad y esto te va a dar la facilidad necesaria para y continuar.

Es más piensan lo que hacen los dibujantes. Cuando empiezan a dibujar la figura humana, no empieza como una impresora a dibujar perfectamente todos los detalles. El ilustrador hace un círculo que va a ser la cabeza, lo dibuja con una cruz en medio para saber dónde van los ojos, la nariz y empieza a dibujar líneas muy toscas que luego va depurando.

Tú tienes que hacer lo mismo con tus sesiones de estudio. Si te sientes atascado tienes que empezar con algo muy básico, escribir algo que no esté necesariamente bien pero empieza y ya verás lo bien que luego va funcionando todo.  

» Date la posibilidad ahora para hacer las cosas un poquito mal. Ya verás que luego cuando los retomes así, lo harás con mucha más fuerza y velocidad. »

2) Céntrate solo en una tarea.

Aquí lo que vamos a hacer es tener un recordatorio visual. Como ya hemos mencionado en anteriores oportunidades, el ser humano no está pensado para trabajar en modo multitarea. ¡No somos máquinas!

Entonces para no salirnos de ese camino, vamos a poner por ejemplo si tenemos que resumir un tema o si tenemos que repasar una asignatura en concreto, vamos a notarlo en una libreta la cual tendremos siempre a la vista. Si la podemos fijar a la pared o si tenemos una pizarra lo podemos escribir y vamos a dejar ahí para estar siempre enfocados porque al final va a ser como nuestro mantra. Si estamos estudiado sin tener ganas, en el momento que intentemos pasar otra tarea lo que vamos a hacer es una visualización rápida al recordatorio visual y este nos va a reconducir al buen camino.

»En el momento que intentemos pasar otra tarea lo que vamos a hacer es una visualización rápida al recordatorio visual y este nos va a reconducir al buen camino. »

3) Si te ves muy agobiado, sal a dar una vuelta.

Puedes pensar que vas a perder el tiempo con esto. Quizá ahora mismo tu oposición está muy cerca y que tienes que aprovechar todas las horas del día porque si no, no llegas a todo.
Esto es contraproducente. Muchas veces si estamos en la situación de bloqueo, por mucho que estemos mirando el papel como si lo estuviésemos adorando no va a pasar nada, vamos a perder el tiempo y vamos a estar más agotados y si aparte debemos estudiar sin tener ganas, esto va es a crear un círculo vicioso. Lo mejor es cambiar de actividad.

Sal un rato a dar una vuelta, preferiblemente por algún entorno natural. Puedes visitar un parque o algún sitio que tenga árboles, una fuente o un estanque. Incluso dar una vuelta por el mar te va a ayudar a oxigenarte mejor. Los sonidos propios de la naturaleza, los vientos de los árboles, los pájaros que van a ayudar a relajarte, es un sedante natural.

¡Cuando vuelvas verás que todo está mejor y vas a conseguir centrarte mucho más! Seguro lo agradecerás. No es una pérdida de tiempo, estás invirtiendo ese tiempo en que tu cerebro funcione mejor y esté más despejado.

»Si estamos en la situación de bloqueo, por mucho que estemos mirando el papel como si lo estuviésemos adorando no va a pasar nada, vamos a perder el tiempo… Lo mejor es cambiar de actividad. »

4) Limpia tu mesa, sé muy pulcro.

Aquí no hablo de empezar a limpiar la mesa hasta que quede impecable, no van por ahí los tiros.
Me refiero a la simplicidad, vamos a ser muy minimalistas. ¡Hay que tener en la mesa justo lo que necesitamos!

Recuerda que una tarea que a la vez disfrutamos nos permite centrarnos en ella misma. Debemos eliminar de la mesa, de nuestro campo visual todo lo que no vayamos a necesitar. Si vamos a estudiar sin tener ganas una asignatura y ese libro se trata de la misma, se deja sobre la mesa. Si tengo otro libro que voy a estudiar dentro de una hora o algunos apuntes pertenecientes a otra asignatura, todo esto va a un cajón que yo no lo tenga a la vista porque si lo dejo sobre la mesa vamos a tener la tentación en un momento de debilidad de decir: bueno dejo este tema y empiezo a darle una vuelta al otro, pero ya sabemos que esto no tiene nada de bueno. Nos vamos a dispersar y no vamos a cumplir al final con el horario.
¡Así que mucho cuidadito!, la mesa limpia y organizada.

»Vamos a ser muy minimalistas. ¡Hay que tener en la mesa justo lo que necesitamos! »

5) Utiliza Gamificación dentro de tu rutina de estudio.

Esto es un tema que ya hemos tratado bastante en el Podcast además de en Facebook. Hemos hablado de él pero aquí os quiero recomendar una aplicación que a mí me ha gustado mucho y que he utilizado en el pasado que se llama a Habitica. Y ¿en qué consiste esta herramienta?

Básicamente es una especie de juego de rol como los videojuegos que tenemos para la consola, de dragones y mazmorras, espada y brujería. Lo que ocurre es que aquí es que nosotros fijamos una serie de tareas, que al final es una lista de actividades. Cada vez que completamos una asignación como resumir el tema de la situación o preparar una parte un módulo de la programación, si la realizamos, el juego va a permitir que nuestro personaje suba de nivel y gane puntos. También va a ganar objetos y va a desbloquear dos mascotas misteriosas.

No es un juego en sí pero te crea esa necesidad de coleccionar los objetos, de conseguir que tu personaje rinda bien y aparte es una muy buena forma de tener una lista de tareas con las que no se nos pase nada en nuestra rutina y si vas a estudiar y no tienes ganas, esta estrategia te va a venir perfecto.

Acostúmbrate a implementar estos cinco consejos y ya verás como no hay temario que se te resista así que ¡mucho ánimo ya por ello!

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Método y actitud, claves del éxito

Método y actitud claves del éxito

Quiero empezar este artículo transmitiendo lo que para mí es una realidad absoluta. Todos nosotros, salvo excepciones, nacemos con un potencial casi ilimitado. Nuestras posibilidades son increíbles y, por eso, debemos encontrar la forma de exprimir al máximo esa “naranja”. Gracias a ello conseguiremos los mejores zumos. Esa naranja de la que os hablo no es otra cosa que nuestra mente. Ahí radica nuestra fuerza.

En Escuela de la Memoria he aprendido dos cosas fundamentales. No basta con tener unas capacidades innatas con las que supuestamente hayamos nacido. No creo mucho en eso. Evidentemente, es cierto que genéticamente podemos estar más o menos predispuestos a la obtención de determinados éxitos o fracasos, pero si hay algo que de verdad os va a hacer grandes es MÉTODO y ACTITUD.

No dudes en esto que te voy a decir: tú eres un caballo ganador. Pero de nada sirve esa afirmación o esa realidad si no eres capaz de canalizar y transformar toda esa energía hacia un propósito claro.

tú eres un caballo ganador

En Escuela de la Memoria te vamos a enseñar y demostrar algo que tal vez puede cambiar tu vida y que es una realidad maravillosa. Debes saber que muchas veces “un pequeño cambio lo cambia todo”.

La actitud que tú tengas ante lo que está por venir depende, en gran parte, de ti. Son muchos los ingredientes que van a conseguir que tu actitud sea óptima.

Lo primero que tienes que tener son las ideas muy claras. Debes fijar unos OBJETIVOS concretos, bien definidos y realistas. No se trata de llegar a la luna en un salto; nadie podría conseguir eso por muy buena actitud que tenga. De lo que se trata es de conocer nuestras opciones y actuar con toda nuestra fuerza y determinación para que el resultado sea exitoso.

Otro ingrediente primordial que va a forjar nuestra actitud es la DISCIPLINA. Como ya hemos hablado en algún artículo, la pereza nos va a degradar como personas. Conseguirá que seamos seres incompletos e inferiores, y acabará aniquilando nuestros sueños y objetivos. Por el contrario, si conseguimos tener una actitud disciplinada ante la vida y no desfallecemos en nuestro empeño, todo resultará más fácil. Es importante resaltar algo aquí: la disciplina es prima-hermana de la planificación. Antes de iniciar cualquier esfuerzo, cualquier actividad o ejercicio mental, debemos tomarnos un tiempo para reflexionar. En ese proceso de meditación tendremos en cuenta varios factores. ¿Cuánto tiempo estamos dispuestos a sacrificar por conseguir nuestro objetivo? Si nos hacemos esta pregunta, ya tomamos consciencia de lo importante que es establecer una rutina de trabajo.

Es vital que establezcamos unos hábitos de comportamiento saludables. Las rutinas nos van a ayudar mucho en eso. Establezcamos una hora temprana para levantarnos después de haber tenido un buen descanso, concretemos cuántas horas de estudio o trabajo específico vamos a necesitar. De lo que se trata no es de estudiar un número máximo de horas, sino de que esas horas de estudio sean óptimas y muy provechosas. De nada nos va a servir una sesión de 6 horas de estudio seguidas si finalmente nuestra mente solo está preparada para asimilar 3. ¿Qué quiero deciros con eso? Que tras unas horas de esfuerzo nuestra mente va a necesitar dispersarse y evadirse un rato de esa tarea. Los descansos aquí son primordiales.

Un último ingrediente del que se va a nutrir la actitud es lo que yo llamo ENTORNO. Debemos procurar que nuestra mesa o lugar de trabajo esté enfocada a la tarea que vamos a desarrollar. Nada puede distraernos de nuestro cometido. Eso implica, por supuesto también, aislarnos de ruidos externos, móviles, u otras cosas que puedan distraer nuestra atención. Os vuelvo a repetir: no importa el número de horas, sino el rendimiento que obtengamos de esas horas.

Nada puede distraernos de nuestro cometido

Si nuestros objetivos están claros, bien definidos, y nuestra motivación es la óptima, entonces estaremos preparados para iniciar la carrera. Tenemos un 50% conseguido. A partir de ahora entra en juego algo en lo que os podemos ayudar muchísimo. A nivel personal lo he podido comprobar muy rápidamente. Si a vuestra actitud le sumáis una metodología efectiva vais a ser imparables.

En Escuela de la Memoria os vamos a dotar de las herramientas, armas y estrategias imprescindibles para que vuestras horas de esfuerzo se multipliquen y alcancéis cualquier propósito que tengáis en mente. Tal vez sea un examen concreto, una oposición, un reto… Esta metodología os va a servir para muchos aspectos de vuestra vida, no únicamente para el estudio y el trabajo.

Si seguís con nosotros aprenderéis a memorizar mejor, a memorizar más rápido, a resumir mejor, a hacer mejores esquemas de trabajo… En definitiva, a conseguir una estructura mental capaz que os diferenciará del resto.

Y recordad: La diferencia entre éxito y fracaso se resume en método y actitud ☺

La importancia del primer paso

Debes saber que cualquier actividad física, intelectual, laboral te va a suponer un esfuerzo. Y eso, obviamente, es producto de la pereza. No debes preocuparte por ello, pues nos ha pasado a todos. La pregunta es “¿qué debo hacer para desbloquear ese estado mental de pereza?”. Si te paras a pensarlo, lo que de verdad nos cuesta no es exactamente el trabajo en si, la actividad que vamos a desarrollar. Lo que de verdad nos lastra y nos impide avanzar es “arrancar”.

¿qué debo hacer para desbloquear ese estado mental de pereza?

En el momento en el que estamos metidos de lleno en nuestra actividad, el tiempo se difumina, nuestra mente se adentra en ese estado de trabajo y esfuerzo y, sin darnos cuenta, una sensación de satisfacción nos invade. Es lo que yo llamo tomar consciencia de estar haciendo lo que debemos hacer.

Volvamos pues a lo que dijimos anteriormente. Si partimos de que lo difícil es el inicio, debemos plantear estrategias que nos permitan dominar nuestra voluntad para que seamos capaces de levantarnos y ponernos manos a la obra. Después, os garantizo que será todo mucho más fácil.

Quiero deciros aquí algo muy importante. En Escuela de la Memoria repetimos mucho una frase que os quiero transmitir. Debéis grabaros la frase a fuego: “cuando haces cosas pasan cosas”.

“cuando haces cosas pasan cosas”

Si analizamos esa máxima nos daremos cuenta de algo muy evidente: el sentido negativo de la frase también se va a cumplir. Si permaneces sentado en tu sofá inmóvil, bloqueado, aburrido y, en definitiva, sin saber qué hacer, vas a entrar en un estado mental de monotonía absoluta. Y te puedo garantizar al 100% que ese estado de letanía provocará un efecto muy negativo en tu vida y tu actividad. No va a suceder absolutamente nada. No vas a ser productivo, no vas a conseguir ningún objetivo, no vas a retar al destino, y tus sueños van a esfumarse por completo.

Si te paras a pensar, querido memorión, la quietud y la inacción degrada a la persona por completo. Tal vez sea muy dura con estas palabras, pero es el camino directo hacia una vida inútil e insatisfactoria.

Hagámonos una pregunta ahora: ¿Por qué puedo permanecer inmóvil? ¿Por qué estoy bloqueado? En definitiva, ¿Por qué tengo tanta pereza? La respuesta te la voy a dar de forma muy clara y directa: tus retos no están definidos. No estás motivado. Debes actuar ya.

Qué y por qué

Lo primero que debemos hacer ante una situación así es plantearnos “qué” y “por qué”.

Vayamos a la primera parte. ¿Qué queremos conseguir? En este preciso momento quiero que cierres los ojos unos segundos. Piensa qué te va a hacer inmensamente feliz. ¿Vas a sacarte una carrera universitaria tal vez? ¿Necesitas aprobar una oposición o sacar adelante unos exámenes? Ahora visualiza el momento en el que estás obteniendo un éxito incontestable. Visualiza el momento de tu victoria, de tu logro absoluto.

Debes entender que eres capaz de todo aquello que te propongas. El único límite está en tu imaginación. Tú puedes ser tu mejor o tu peor enemigo. Si eres capaz de analizar y entender esto, tú mismo, sin necesidad de que yo te diga nada, vas a apretar el botón de “start”.

Vamos con la segunda parte: “Por qué?”. La respuesta seguramente la sabes tú igual que yo. El fin último de un esfuerzo es conseguir el éxito. Todos pensamos y soñamos en ser mujeres y hombres de provecho, personas que aporten a la sociedad un granito de arena para contribuir a mejorar nuestra vida y con ello también, por supuesto, la de nuestra familia y seres queridos.

Desde el mismo momento en el que tomemos consciencia de que debemos dar un primer paso, el resto del camino será mucho más fácil. Y debo decirte también que no vas a estar solo. En ese camino vas encontrar personas y apoyos que te van a ser de gran utilidad. Rodéate de gente interesante con la que formar equipo y sentirte acompañado en la búsqueda de tu objetivo ☺

Algunas cosas que puedes hacer en verano

Qué hacer en verano

Verano suele ser sinónimo de tiempo de tiempo libre, de vacaciones y eso sí, para todos: un cambio de hábitos. Este cambio de horarios nos abre algunos huecos en el calendario que rápidamente se llenan, muchas veces se llenan de cualquier cosa, y es que los ladrones de tiempo están al acecho.

Podríamos decir que acabo de comenzar las vacaciones, estaba recopilando mi lista de tareas para hacer en verano. Siempre que llego a estas fechas hago el mismo ritual, y viendo los artículos que escribo por estas fechas, me he decidido a hacer una recopilación para darte algunas ideas y que aproveches bien el tiempo.

La obsesión por el tiempo

La obsesión por el tiempo parte de tomar consciencia de que el tiempo es un recurso no renovable. Que se acaba, no sabemos cuando pero un día dejan de pasar los segundos. Hice un vídeo hace 3 años donde hablé de este tema y lo plasmé en un Mapa Mental:

Las cestas del tiempo

Podríamos clasificar el tiempo disponible (24 horas al día) en 3 cestas.

Necesidades básicas: Necesitas un tiempo para dormir, para comer… Si no cubres las necesidades básicas, el resto no funciona bien. No es buena idea robar tiempo de esta cesta.

Obligaciones: Voy a matizar un poco la palabra obligaciones. Por obligaciones en sentido estricto tenemos pocas cosas, comer, respirar, cuidar a los hijos… Pero vamos a poner aquí también las obligaciones que te has puesto tú y que te han puesto los demás. El tiempo que ya tienes ocupado previamente. Puede ser ir a trabajar pero también podemos hablar de hacer la compra o sacar al perro.

Tiempo libre: La cesta del tiempo libre. Son esos huecos en el calendario donde puedes hacer lo que te apetezca. En verano esta cesta crece y nos abre un océano de oportunidades.

Qué hacer en verano

Si usas bien la cesta del tiempo libre marcarás la diferencia. Hace 3 años hice este vídeo titulado, La Diferencia está en lo que haces con tu tiempo libre:

Hace dos años hice otro vídeo también por estas fechas animándote a usar ese tiempo para marcar la diferencia en el currículum:

Muchos relacionamos el verano con la lectura. Y el año pasado te recomendé unos libros de memoria para el verano.

Y no me olvido de los que trabajáis en verano, el año pasado también escribí un artículo pensando en vosotros.

¿Y si suspendí?

Hace unos días llegaron las notas y a veces (espero que no) llegan los disgustos con ellas. Hablé de qué hacer si he suspendido y también si has suspendido la selectividad.

 

Decidas lo que decidas, sé productivo este verano, haz aquello que te llene y tómate también un descanso.

Y tú, ¿qué vas a hacer este verano?

4 Claves para ser productivo en verano

productividad verano

Muchos estudiantes ya han acabado las clases, otros están a punto de hacerlo y muchos estudiantes de oposiciones que además trabajan, tendrán unos días de vacaciones (o por lo menos de jornada intensiva). Y el verano, para muchos, no es sólo para playa, vacaciones y desconexión total. Si te organizas bien puedes ser productivo en verano sin renunciar a pasarlo bien.

Es el momento de sacar la lista de cosas para hacer, eso que íbamos posponiendo por falta de tiempo y de excusas varias. Pero tener más tiempo disponible no significa que vayas a conseguirlo, para ello te damos hoy 4 claves.

Lista de tareas

Lo primero, es que tengas claro qué es lo que quieres hacer. Está bien sentarse y relajarse unos minutos, sacar las listas de tareas pendientes, y si no las tenemos, delante de un papel vamos apuntando.

Para que tu mente fluya y vayan saliendo las tareas pendientes puedes pensar en cada uno de tus roles, por ejemplo:

Estudiar: Estás estudiando unas oposiciones y tienes claro hasta donde vas a llegar este verano. Ponemos la tarea y cuando hagamos el horario tendremos en cuenta la magnitud.

Deporte: Momento de los buenos propósitos entre los que no puede faltar el deporte.

Ocio: La playa, la montaña o la semana en la isla. Apúntalo también.

Seguimos con cada rol: familia, libros, otros aprendizajes…

Prioriza

De todo el montón de tareas que has apuntado, clasifícalo por prioridades. No hace falta que te compliques, puedes hacer lo con 3 números:

  1. Aquello que es imprescindible, tiene que salir sí o sí. Si se trata de una tarea muy larga puedes apuntar el mínimo que debes lograr.
  2. Con el número dos irán las tareas que deberías acabar, pero que si no las acabas tampoco será grave.
  3. Casi que podríamos llamarlo como la lista del «me gustaría». Aquí muchas veces hay tareas de poca duración, así que, aunque no sean imprescindibles puedes darte el gustazo de acabarlas.

Ponte un horario

Llega el momento clave. Decidir cuando vas a hacer esas tareas, calendarizarlas. Mucha gente se queda en la lista (o peor aún, en lista mental, sin apuntarla).

Cuando nos cambia el horario de nuestro día a día, bien por vacaciones o jornada intensiva, lo más fácil es rellenar el tiempo con cualquier cosa. Ahora es cuando debemos tomar la responsabilidad y ser nosotros los que decidamos qué vamos a hacer.

Ponte un horario genérico que después irás concretando. Una franja horaria para el deporte, otra para estudiar… Y un día a la semana concretas e indicas qué deporte harás, qué tema estudiarás…

También es el momento de ser realista. Cuando vayas concretando el horario, verás si vas a llegar o no. Por algo hemos priorizado, elimina lo que sobra y dedícale cada día un tiempo a aquello que sea más importante, especialmente si hablamos de tareas muy grandes.

Y cuando te pongas con ello, es importante que identifiques los distractores, los ladrones de tiempo.

Cortafuegos

Ponerse un horario no significa que cada día tengas que hacer lo mismo, ni que tengas que trabajar cada día. Es bueno que combines tus tareas con el ocio. Puedes marcarte algunos cortafuegos que te ayudarán a retomar el trabajo con más fuerza:

  • No estudiar o trabajar un día a la semana.
  • Esa semana que te vas fuera desconectar.
  • Y si no puedes desconectar completamente, puedes pasar con la familia/amigos el día y sacar unos minutos por la mañana o por la noche para avanzar en tu estudio o tus proyectos.

Deseamos que tengas un verano productivo sin renunciar a lo bueno del verano.

Seguimos!

Tres enemigos que minan tu productividad

Explosivo tiempo

Una de las frases que más escucharás durante la semana es «No tengo tiempo». Ya sea para los estudios, para el trabajo, para el ocio, o para cualquier otra actividad. El tiempo es un recurso muy valioso y si no se utiliza bien ralentiza el alcanzar tus metas, hoy identificamos 3 enemigos que minan tu productividad.

Los enemigos de la productividad

Nos hemos marcado (o nos han marcado) unos objetivos, unas metas por alcanzar y si no sabemos gestionamos correctamente puede que nos cueste mucho en alcanzarlas. Es fácil echar la culpa a factores externos a nosotros, y ciertamente, muchas veces hay elementos externos que nos frenan pero centrémonos en aquellos elementos que sí podemos controlar, de nosotros depende identificar los enemigos de la productividad y evitarlos.

Cansancio

Todos conocemos esa sensación. Por las razones que sean hemos ido aplazando las acciones que teníamos que hacer, finalmente nos ponemos a hacerlo. Tenemos trabajo acumulado, horas y horas de trabajo y con un riesgo: no dormir las horas necesarias.Cansancio

 

Sabes cuando estás cansado, estas claves te ayudarán a evitar esta situación:

1. Planifica

Una agenda ordenada con márgenes para los imprevistos te ayudará en esta tarea.

Planifica

2. Duerme

Robar horas al sueño se paga con un alto interés. Cuantos más días seguidos lo hagas menos productivo serás.

3. Haz deporte

Estar en forma te ayudará a sentirte mucho mejor, rendir más y rendir al máximo.

Ladrones de tiempo

Todas aquellas distracciones que nos tientan cada vez que estamos trabajando. Estos tips te permitirán controlar a este peligroso enemigo.

Ladrón de tiempo

1. Identifica a tus ladrones de tiempo

El correo electrónico, las redes sociales, la TV… Saber cuales son te permitirá ser consciente de cuando se acerquen y poner remedio.

2. Apaga las notificaciones

Muchas veces, los ladrones de tiempo vienen en forma de notificaciones, tanto del móvil como del ordenador. Quitar las notificaciones te va a permitir tomar tú la decisión de verlas cuando te convenga. Sí, lo sé, las primeros días te sentirás raro, necesitarás mirar el móvil cada poco tiempo, pero no sufras, si hay algo importante ya te llamarán.

3. Limita las horas en las que los atenderás

No hace falta que contestes los correos electrónicos inmediatamente, reserva espacios en tu agenda diaria. Puedes contestar a los mails, visitar las redes sociales… dentro de un horario concreto. Por ejemplo, a media mañana guardas 20 minutos y otros 20 a última hora de la tarde. Es mucho más productivo concentrar estas tareas que atenderlas inmediatamente.

Falta de técnica

Puedes dedicar mucho tiempo a lograr un objetivo y con perseverancia seguramente lo alcanzarás, pero, ¿te has preguntado si lo estás haciendo de la mejor forma posible?

Imagina cortar un árbol con un hacha, coges el hacha con todas tus fuerzas y golpeas una y otra vez. Después de horas, exhausto, descansas y entonces observas que el hacha no estaba afilada.

Merece la pena pararse a pensar si hay algún camino mejor para alcanzar ese objetivo.

Hay técnicas para aprender más rápido, técnicas para planificarse mejor, para rendir más… Busca cuál es la mejor forma de hacer tus tareas.

Una de las técnicas de productividad que explicamos en el curso de Superaprendizaje es la del Pomodoro.

Un saludo y hasta pronto!