La importancia del primer paso

Debes saber que cualquier actividad física, intelectual, laboral te va a suponer un esfuerzo. Y eso, obviamente, es producto de la pereza. No debes preocuparte por ello, pues nos ha pasado a todos. La pregunta es “¿qué debo hacer para desbloquear ese estado mental de pereza?”. Si te paras a pensarlo, lo que de verdad nos cuesta no es exactamente el trabajo en si, la actividad que vamos a desarrollar. Lo que de verdad nos lastra y nos impide avanzar es “arrancar”.

¿qué debo hacer para desbloquear ese estado mental de pereza?

En el momento en el que estamos metidos de lleno en nuestra actividad, el tiempo se difumina, nuestra mente se adentra en ese estado de trabajo y esfuerzo y, sin darnos cuenta, una sensación de satisfacción nos invade. Es lo que yo llamo tomar consciencia de estar haciendo lo que debemos hacer.

Volvamos pues a lo que dijimos anteriormente. Si partimos de que lo difícil es el inicio, debemos plantear estrategias que nos permitan dominar nuestra voluntad para que seamos capaces de levantarnos y ponernos manos a la obra. Después, os garantizo que será todo mucho más fácil.

Quiero deciros aquí algo muy importante. En Escuela de la Memoria repetimos mucho una frase que os quiero transmitir. Debéis grabaros la frase a fuego: “cuando haces cosas pasan cosas”.

“cuando haces cosas pasan cosas”

Si analizamos esa máxima nos daremos cuenta de algo muy evidente: el sentido negativo de la frase también se va a cumplir. Si permaneces sentado en tu sofá inmóvil, bloqueado, aburrido y, en definitiva, sin saber qué hacer, vas a entrar en un estado mental de monotonía absoluta. Y te puedo garantizar al 100% que ese estado de letanía provocará un efecto muy negativo en tu vida y tu actividad. No va a suceder absolutamente nada. No vas a ser productivo, no vas a conseguir ningún objetivo, no vas a retar al destino, y tus sueños van a esfumarse por completo.

Si te paras a pensar, querido memorión, la quietud y la inacción degrada a la persona por completo. Tal vez sea muy dura con estas palabras, pero es el camino directo hacia una vida inútil e insatisfactoria.

Hagámonos una pregunta ahora: ¿Por qué puedo permanecer inmóvil? ¿Por qué estoy bloqueado? En definitiva, ¿Por qué tengo tanta pereza? La respuesta te la voy a dar de forma muy clara y directa: tus retos no están definidos. No estás motivado. Debes actuar ya.

Qué y por qué

Lo primero que debemos hacer ante una situación así es plantearnos “qué” y “por qué”.

Vayamos a la primera parte. ¿Qué queremos conseguir? En este preciso momento quiero que cierres los ojos unos segundos. Piensa qué te va a hacer inmensamente feliz. ¿Vas a sacarte una carrera universitaria tal vez? ¿Necesitas aprobar una oposición o sacar adelante unos exámenes? Ahora visualiza el momento en el que estás obteniendo un éxito incontestable. Visualiza el momento de tu victoria, de tu logro absoluto.

Debes entender que eres capaz de todo aquello que te propongas. El único límite está en tu imaginación. Tú puedes ser tu mejor o tu peor enemigo. Si eres capaz de analizar y entender esto, tú mismo, sin necesidad de que yo te diga nada, vas a apretar el botón de “start”.

Vamos con la segunda parte: “Por qué?”. La respuesta seguramente la sabes tú igual que yo. El fin último de un esfuerzo es conseguir el éxito. Todos pensamos y soñamos en ser mujeres y hombres de provecho, personas que aporten a la sociedad un granito de arena para contribuir a mejorar nuestra vida y con ello también, por supuesto, la de nuestra familia y seres queridos.

Desde el mismo momento en el que tomemos consciencia de que debemos dar un primer paso, el resto del camino será mucho más fácil. Y debo decirte también que no vas a estar solo. En ese camino vas encontrar personas y apoyos que te van a ser de gran utilidad. Rodéate de gente interesante con la que formar equipo y sentirte acompañado en la búsqueda de tu objetivo ☺

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