¿Disfrutas estudiando oposiciones?

Disfrutar de las oposiciones

Estás realizando el estudio para ser funcionario, la pregunta clave es: ¿disfrutas estudiando oposiciones? Si no es así, quédate a leer este artículo.

Piensa durante unos segundos en disfrutar de un examen.

Te debe haber parecido curiosa la propuesta anterior. Seguramente has pensado que es algo imposible y contradictorio. ¿Cómo se puede relacionar el disfrute con un examen? Aunque parezcan dos conceptos opuestos, debes abrir tu mente y tratar de unirlos.

Piénsalo. Si consigues quitarte toda la presión, acabarás disfrutando y dando lo mejor de ti. Una estrategia para conseguirlo es hacerte una pregunta a ti mismo: ¿qué es lo peor que puede pasar? Ponte en el supuesto de la peor opción que puede ocurrir al realizar ese examen. Imagínate detalladamente cómo vivirías esa situación; no tengas miedo de pensarlo.

¿Qué puede pasar si no apruebas la oposición, si no sacas la plaza que tanto deseas? Seguramente llegas a la conclusión de que, simplemente, te quedarás igual, como estás en estos momentos. Y si lo piensas fríamente, tampoco será igual del todo: habrás aprendido a vivir esa experiencia y también habrás adquirido unos conocimientos que, aunque no hayan sido suficientes para conseguir tu plaza, te llenarán como persona.

Y si te sigues preguntando, ¿qué pasará si me quedo igual? Quizás ya tengas un puesto de trabajo decente o puedas conseguir uno mejor sin necesidad de haber aprobado esa oposición. Date cuenta de que aún y pensando todo desde la visión más negativa, nada puede resultar catastrófico para tu vida ☺

Otra pregunta que te puedes hacer es “¿Por qué y para qué?”. Has emprendido un nuevo camino, y eso tiene un motivo. Debes recordarlo cada vez que te pongas a estudiar. Recuerda que luchar por ese motivo te hará crecer, ser una persona fuerte.

Quizás tu frustración es debida a que no notas que aprovechas bien el tiempo. No eres tan productivo como te gustaría llegar a ser, y eso hace que no disfrutes estudiando oposiciones. Debes analizar si este es tu caso. Pregúntate:

  • ¿Sé estudiar?
  • ¿Estoy aprovechando el tiempo?
  • ¿Estoy siendo una persona productiva?

Si afirmaste las tres preguntas anteriores, la cosa solo puede ir para bien. Si alguna te falló, analiza entonces cómo puedes mejorar.

Quizás debas cambiar tu método de memorización, modificar tus estrategias de repasos… Todo ello tiene que ver con la técnica de estudio. Tal vez no estés usando la más adecuada y eso te haga no disfrutar al ver que no avanzas con tu objetivo. Si no sabes cómo estudiar, aunque puedas llegar al mismo resultado, difícilmente logarás pasártelo bien.

Por último, me gustaría que te preguntaras lo siguiente: “¿Tienes pasión por lo que estás haciendo?” Porque si solo te fijas en el resultado final y no en el camino que hay que recorrer para llegar a él, lamento decirte que te resultará muy complicado disfrutar hasta alcanzar tu objetivo.

Es muy importante que aquello que quieras conseguir te apasione, ya que es la única manera que tienes de estar dispuesto a recorrer ese camino, ese “sacrificio”. Y lo pongo entre comillas porque no debes tomar el sentido literal de la palabra. No será un sacrificio debido a lo poco agradable que es, sino que lo será en referencia al esfuerzo que requerirá de ti, a la perseverancia que deberás tener, y a las horas que deberás dedicar.

Recuerda, sentir pasión por lo que haces es lo esencial para poder llegar donde tú quieres.

Si quieres disfrutar de tu preparación, descarga aquí nuestro eBook gratuito Recetas para estudiar mejor.

Cómo estudiar medicina de la mejor manera

Doctor de brazos cruzados.

Muchas personas piensan que las carreras científicas relacionadas con las ciencias de la salud son muy complicadas, sin embargo desde mi punto de vista, lo relevante en estos casos es saber como estudiar este tipo de carreras. Las dificultades que encontramos al estudiar anatomía, farmacología, endocrinología, bioquímica celular, etc. están relacionadas principalmente con la falta de herramientas para la memorización del temario. Así que quiero darte unas recomendaciones sobre como estudiar medicina.

Habitualmente el principal obstáculo tiene que ver con la dificultad que entraña tener que memorizar una gran cantidad de datos puros sin tener los recursos o estrategias metacognitivas ideales para hacerlo.

Por lo general estas carreras suelen tener dos tipos de asignaturas:

  1. Asignaturas de comprensión y memorización. Dentro de las cuales podemos encontrar la mayoría de las asignaturas englobadas en la carrera, con conocimientos teórico-prácticos relacionados con las ciencias naturales, deontología, cuadros clínicos, tratamientos, biología…
  2. Y asignaturas de razonamiento y aplicación práctica. Como estadística, diseños de investigación, química, física, psicometría…

Para estas últimas no existe ningún misterio, la mejor forma de prepararse es a base de trabajos prácticos y el repaso para la consolidación de los conocimientos teóricos sobre las normas y reglas matemáticas y estadísticas que rigen estas materias. Suelen ser asignaturas que los estudiantes odiamos o se nos atragantan, ya que en muchos casos no estamos tan acostumbrados a trabajar de una forma práctica, como teórica.

Bueno llegados a este punto podemos preguntarnos ¿qué puedo hacer para mejorar mis capacidades mentales para estudiar una ciencia de la salud? Pues bien… atiende a estos sencillos consejos y principios básicos que pueden marcar la diferencia.

1- Estudia en sesiones fragmentadas por tareas

Lista de tareas

Ten en cuenta todas las tareas que debes realizar para poder asumir y trabajar correctamente un temario. Comienza enumerándolas y trazando el plan de estudio. Por ejemplo, puede que tengas que realizar todas estas tareas: lectura del tema, selección de la información, elaboración de mapas mentales, resumen o apuntes sintéticos, asociación y memorización de los datos puros, repasos estratégicos y aplicación práctica en exámenes y test…

Una vez que sabes cuales son las tareas que vas a realizar con tu temario, divide tu sesión de estudio en bloques de tiempo dedicados a cada una de ellas. no conviene que leas todo el temario, posteriormente selecciones toda la información, etc… este proceso será mucho más largo y menos productivo, porque no estarás aprovechando los repasos estratégicos y la información se desvanecerá antes de que puedas consolidarla en la memoria con cada tarea.

2- Realiza descansos periódicos

En un estudio se concluyó que la media de tiempo que es necesario para que la mayoría de personas comencemos a mostrar síntomas de cansancio y dificultades de aprendizaje, es de 25-30 minutos. Por tanto, para estudiar mejor hay que realizar pequeñas sesiones de estudio intensivo intercalado con descansos de 5 minutos y distracciones programadas de 15 o 20 minutos.

El método Pomodoro nos ayuda mucho en este sentido, permitiéndonos tener nuestra mente concentrada y alerta durante toda la sesión de estudio.

3- Dibuja tus propios mapas mentales

Mapa mental

Un mapa mental nos ayuda a organizar y estructurar la información de manera adecuada, además de ayudarnos a memorizar, relacionar, y situarla información de una forma mucho más efectiva. También nos resulta útil a la hora de planificar el estudio de un tema, ya que nos proporciona información sobre la cantidad de temario que debemos estudiar, y nos permite calcular de forma más precisa, cuánto tiempo debemos dedicarle a cada parte.

Para realizar mapas mentales con eficacia puedes incluir información visual a través de dibujos sencillos y fotos. Es recomendable hacer un borrador en sucio y posteriormente rediseñarlo con toda la información ya incluida y limpiamente estructurada.

4- Utiliza técnicas

1. Asociación

Existen diferentes formas de memorizar a través de asociaciones, como los acrónimos, asociación de imágenes, fichas asociativas, etc. 

Quiero añadir añadir que muchos datos que queremos memorizar no pueden ser visualizados de una forma claro o coherente, por lo que tendremos que aprender a utilizar casilleros mentales y estrategias de sustitución, con las que podremos memorizar cualquier dato por complejo que sea.

2. Casillero Mental

Un casillero mental  es una lista de palabras o imágenes que corresponden a una serie de números. Esto nos hace mucho más fácil la memorización de fechas, cantidades y posiciones…

Te muestro aquí una conversión muy utilizada:

1 = t Por similitud gráfica.
2 = n Porque la “n” tiene dos “patitas”.
3 = m Porque tiene tres “patitas”.
4 = c Porque la palabra “cuatro” comienza por “c”.
5 = l Ya que la “L” en números romanos simboliza la cantidad de 50.
6 = s Porque la palabra “seis” comienza por “s”.
7 = f Por similitud gráfica.
8 = ch Ya que la palabra “ocho” contiene este conjunto.
9 = b/v Yaque la palabra “nueve” contiene este sonido.
0 = r Ya que la palabra cero contiene esta letra.

Utilizando este sistema podremos memorizar cantidades numéricas. Por ejemplo, si queremos memorizar el nivel normal de la hemoglobina en las mujeres, que es 12 a 15.5, podemos convertir el 12 en una TiNa y el 15.5 en una ToaLLa. 

Luego nos quedaría crear una historia mental en la que relacionemos una mujer con buena salud (con una hemoglobina normal), que se va a bañar en una Tina y que luego se seca con una Toalla.

Gracias al casillero mental podemos memorizar múltiples datos numéricos como porcentajes, fechas, proporciones o referencias de dosis, etc. 

3. Palacio de la Memoria

Un palacio mental o palacio de la memoria, es un lugar imaginario que conocemos perfectamente y podemos recorrer en nuestra imaginación observándolo con todo lujo de detalles.

En este lugar mental podemos introducir información y distribuirla por diferentes rincones o habitaciones. Lo mejor es que podremos recordar a largo plazo lo que memoricemos de esta manera.

Esta herramienta es muy útil para memorizar cuadros clínicos o diagnósticos o criterios para diagnósticos diferenciales. También podemos memorizar anatomía, farmacología, hormonas, etc.

Gracias a estas recomendaciones y al trabajo integral realizado en los cursos de Escuela de la Memoria, muchos de nuestros alumnos obtienen grandes calificaciones en sus carreras y oposiciones, como es el caso de nuestra alumna Elena Francés, que en su oposición de Medicina de Familia… ¡Se quedo la primera! Y por este motivo decidimos hacer este post… Puedes ver el testimonio de Elena aquí.

También te comparto un vídeo sobre un ejemplo práctico que tuvimos con uno de nuestros alumnos.

Con escuela de la memoria podrás conseguir las habilidades necesarias para poner tu mente a punto. Puedes empezar descargando nuestro eBook gratuito para estudiar mejor AQUÍ.

Espero te haya gustado este post.

¿Cuánto tiempo debo estudiar?

chica estudiando

A menudo nos planteamos preguntas referentes a cuánto tiempo debemos estudiar de cara al estudio de un examen u oposición.

¿Cuánto tiempo debería estudiar diariamente? ¿Me dará tiempo a estudiar todo lo que necesito? Este tipo de preguntas pueden llegar a tener un efecto paralizante en ocasiones. El no saber si nos dará tiempo a abarcar todo el estudio nos crea inseguridad e impotencia, y podemos acabar distrayéndonos en estos pensamientos de tal manera que no rindamos adecuadamente.

no saber si nos dará tiempo a abarcar todo el estudio nos crea una inseguridad

Si te sientes identificado, sigue leyendo, porque en este artículo te vamos a dar respuesta a esas preguntas  y también algunos consejos para aprovechar mucho mejor tu tiempo.

En primer lugar, debes tener en cuenta que existen múltiples factores que influyen para saber cuántas horas necesitamos para estar preparados de cara al examen. Pero aunque estos factores son muchos, en realidad son dos de ellos los que más nos condicionan. Os hablo del tamaño del temario y de la velocidad de avance.

Claves para rendir en el estudio

Centrándonos en la primera de las variables mencionadas, el tamaño del temario, podríamos decir que es algo invariable. ¡Nada más lejos de la realidad!
Podemos reducir la cantidad de temario para conseguir ahorrar una parte considerable de tiempo.

Un buen consejo que te doy para conseguirlo es que no prepares más temas de los que realmente necesitas. En gran cantidad de exámenes, vamos a poder escoger qué preguntas queremos contestar y qué temas queremos desarrollar. En una oposición, por ejemplo, tras un sorteo, se escogen varios temas a desarrollar y siempre hay una mínima libertad de decisión. Una idea es realizar un cálculo matemático que te permita saber cuántos temas debes estudiar para tener la probabilidad a tu favor sin estudiar materia extra.

Imagínate que en tu oposición, de 60 temas que incluye, se escogen por sorteo 3. De esos 3, tú puedes escoger uno para responder o desarrollar. Tras realizar los cálculos adecuados, es fácil deducir que consigues una probabilidad de casi el 90% si NO estudias la mitad de los temas. ¡Eso es una probabilidad muy alta! Te aconsejo que hagas este tipo de cálculos de cara a decidir los temas que estudiarás.

Sabiendo el tipo de examen al cual nos enfrentamos y jugando un poco con la probabilidad, podremos decidir qué material descartamos y de esa manera conseguiremos reducir la cantidad de información a memorizar. Y en nuestros cursos tenemos precisamente un software que nos facilita este cálculo.

Otra clave para estudiar mejor tiene que ver con seleccionar aquella información que consideremos más relevante o más útil.

Utilizaremos el subrayado, el cual debe suministrarnos una imagen visual que nos proporcione información rápidamente y debe conducirnos al desarrollo de todas las ideas. Una idea que te doy es usar diferentes colores o marcar de diferente manera cada dato dependiendo del tipo que sea, para así conseguir una información más visual y llamativa.

Llegamos ahora a la segunda variable mencionada anteriormente. ¿Cómo podemos mejorar nuestra velocidad de memorización o de avance? Principalmente, la respuesta a la pregunta dependerá del tipo de memorización que tengas que hacer sobre el temario y de qué tan buena sea la técnica que uses para estudiar y memorizar.

Las 3 formas de memorizar

Existen 3 formas de memorizar, hablando a grandes rasgos. Una de ellas es la memorización comprensiva, que se puede considerar la más rápida, pues solo depende de que entiendas el contenido que te ofrece el texto.

Pero en el momento en el que entran datos como fechas o notas muy concretas, pasaríamos a hablar de memoria asociativa. Existen diferentes estrategias mnemotécnicas que nos permiten memorizar cualquier dato (ficheros mentales, palacio de la memoria, diversas técnicas asociativas…).

Y por último, el caso más complicado y extremo es la memorización literal, que aunque sea más difícil de llevar, también se pueden aplicar sistemas y técnicas para memorizar hasta el último punto del texto.

Tengo que decirte que lo único que necesitas para mejorar en cualquiera de las 3 clases de memoria que te acabo de exponer es nada más y nada menos que una BUENA TÉCNICA.

¿Cuánto tiempo debo estudiar antes de un examen?

Te recomiendo un ejercicio que te ayudará a saber el tiempo que necesitas para preparar un examen.

Debes coger un tema que represente de manera aproximada el estudio que conlleva cada uno de tus temas, este sería un tema promedio. Tras escogerlo, debes memorizarlo y analizar a su vez el tiempo que te lleva cada fase del estudio. Y a partir de ahí, solo deberás multiplicar el tiempo invertido por el número de temas que tengas.

Incluso es mejor que lo multipliques por 2, pues siempre pueden surgir imprevistos y, además del estudio, hay que reservar un tiempo para el repaso de todos los temas, ya que si no se refrescan, pueden ser olvidados con cierta facilidad.

Espero te haya gustado este artículo. Si quieres comprometerte y mejorar tus habilidades de estudio te hemos preparado especialmente este eBook. 

¡Hasta pronto! Nos vemos en la siguiente entrada.

MEMORIZAR LETRAS. Alfabeto Radiofónico

Código Radiofónico

Hola memorión, en la sesión de hoy vamos a hablar del alfabeto radiofónico internacional, el cual ya he comentado en este Podcast sobre como memorizar atajos de teclado que de seguro te puede interesar para que puedas memoriza letras de fórmulas, siglas o matriculas de coche.

Bien, ¿cómo memorizamos las letras?
¿Cómo memorizamos la a, la b, la c? ¿Cómo las visualizo?

Lo primero es que no debemos memorizar la forma de letra, ya que se nos va a olvidar. Necesitamos utilizar una imagen  que sea más fácil de visualizar y asociar. Para ello nosotros en mnemotecnia recurrimos al  alfabeto radiofónico, que seguramente ya has visto en el cine bélico donde alguien empieza a comunicarse por radio diciendo alfa, bravo, Charly, delta…
Cada vez que alguien está diciendo estas cosas realmente es una palabra que está asociada o que tiene ya la inicial de la letra.

»No debemos memorizar la forma de letra ya que se nos va a olvidar. Necesitamos utilizar una imagen  que sea más fácil de visualizar y asociar. »

Lo que de verdad nos importa en este caso es simplemente la letra pero utilizamos esa palabra que es mucho más fácil de recordar para poder memorizarla.

En Escuela de la Memoria utilizamos estas palabras igualmente pero le damos una imagen que sea visualizable para que podamos hacer esa memorización mediante nuestro método memorístico favorito.

Conversiones para memorizar letras con el fichero del abecedario

A continuación te enseño cuales son las conversiones del fichero del abecedario para que puedas trabajarlas de una u otra forma y memorizar letras con total seguridad que podrás recordar la información.

Por ejemplo para la letra A, la palabra es alfa. Por alfa podemos visualizar una piraña porque la letra alfa tiene una similitud gráfica con un pez. Parece un pececito, así que cada vez que nos acordamos una piraña, damos pie a alfa y por lo tanto a la letra A.

Para la letra B tenemos bravo. Por bravo podemos imaginar un grupo de personas aplaudiendo, como diciendo ¡Bravo! y  dando un montón de aplausos. También podemos imaginar un toro bravo que echa humo por la nariz con el ceño fruncido.

La letra C sería Charly. Aquí podemos imaginar a Charles Chaplin vestido como Charlotte (esta es la que utilizamos nosotros) y como Charly y Charles son similares, nos quedamos con la segunda.

En la letra D tenemos Delta. Esta es fácil podemos imaginar un ala delta con esa forma triangular aunque también podríamos visualizar el delta de un río.

A la letra E corresponde la palabra Eco. Podemos imaginar  por eco a un radar o podemos imaginar un murciélago, que con su chillido puede volar sin tropezarse en la oscuridad ya que se ubica en el espacio por el eco.

A la F le corresponde la palabra foxtrot que es un estilo de baile. Si conoces este estilo de baile, puedes imaginar a alguien bailando, pero si no lo conoces puedes utilizar la palabra fox que es zorro en inglés. Es más fácil recordar un zorro que un estilo de baile el cual podemos confundir con bachata o claqué.

La G  esta es fácil. Podemos usar golf y visualizar un campo de golf, unos palos, una pelota o  alguien lanzando la pelota sin más.

Para la H usaremos Hotel. Imaginamos la fachada de un lujoso hotel con su cartel. Imagínate  entrando con maletas, un botones o un recepcionista en la puerta recibiéndote. Bastante sencillo ¿no?

La I la usaremos para la palabra india. Imaginamos a una mujer o una persona de la india con esos atuendos típicos, turbantes, vestidos de colores muy llamativos, joyería de oro y demás. También podríamos visualizar el Taj Mahal.

Para la J vamos a imaginamos a Julieta, el personaje de la obra de William shakespeare Romeo y Julieta.

En la K tenemos kilo. Aquí podemos imaginar una pesa típica, una mancuerna de un kilo.

Para la L vamos a imaginamos una lima de hierro, o una lima de uñas, o la propia fruta lima podría servir.

En la M usaremos Mike. Mike puede ser relacionado con cualquier nombre, como Mike Tyson o Mickey Mouse. A nosotros en particular nos agrada utilizar a Mickey Mouse para nuestras historias.

¡Ya vamos por la mitad del fichero para memorizar letras! Espero que estés tomando apuntes para posteriormente estudiarlas ya que te van a ser de mucha utilidad. ¡Seguimos!

La letra N es november, pero vamos a utilizar mejor la palabra Novia que es más fácil de visualizar. Podemos imaginarla el día de su boda, ella con un largo vestido blanco y velo y él novio con un traje de chaqueta, igual vestido de forma impecable.

La letra O sería Óscar. También es muy fácil imaginar la la estatuilla de los premios de la academia de Hollywood, el típico premio óscar dorado.

La P la usaremos para Papa. Podemos imaginar desde una papa, o una patata frita, o el líder religioso el papa del vaticano.

Para la Q usaremos Quebec, que es una ciudad Canadiense. Podemos imaginar la bandera de Canadá con esa hoja de arce roja. Con esto nos quedaría muy bien la imagen.

Para la R tenemos el Romeo. Aquí imaginaríamos al personaje de la obra de romeo y Julieta. Antes teníamos a Julieta y aquí tenemos a su inseparable Romeo.

En la S tenemos Sierra. Podemos imaginar tanto una sierra montañosa como la herramienta. Un  serrucho puede ser también válido o cualquier cosa cortante que tenga dientes.

En la letra T Tenemos la palabra Tango. Aquí es fácil imagina una pareja bailando el tango porque es un baile muy peculiar.

La letra U sería el uniforme. Aquí lo más fácil es uniforme militar o un uniforme de bombero o cualquier otra persona que lleve uniforme.

Ahora viene la V a la que corresponde la palabra Víctor. Nosotros utilizamos la palabra Victoria. Podemos imaginar una corona de olivos como se le otorgaba a los antiguos ganadores de las olimpiadas. También podemos ver a alguien haciendo el signo de la victoria con dos dedos, una persona en un podio en el escalón más alto, cualquier cosa que nos recuerde a ganar a vencer.

En la letra W podemos usar fácilmente la palabra Whiskey. Imaginamos que sostenemos una botella de whiskey o un vaso, ambos pueden ser válidos.

Ahora viene la X que sería la palabra rayos x. Aquí tenemos dos opciones: o imaginamos rayos-x, donde vemos a alguien pasándolo por la placa y se le ven todos los huesos, o rayos x en inglés suena como ex ray (ex rey) y es similar a Shrek entonces también podemos imaginar al personaje. Imaginamos a Shrek con su inseparable asno cuál también es muy fácilmente visualizable.

En la Y podemos visualizar la palabra Yankee. Imaginamos pues a un norteamericano con la bandera americana. Podemos imaginar al ‘’tío sam’’ o podemos imaginar simplemente la estatua de libertad.

Y llegamos a la Z en la cual usaremos la palabra Zulú. A mí me viene a la mente una tribu africana, alguien vestido de forma de forma típica con esa apariencia tribal con una lanza dando saltos alrededor de una hoguera.

El siguiente paso

Ahora tenemos una serie de imágenes claves o comodines que debemos de memorizar y una vez las tengamos memorizada las podremos aplicar para mil cosas. Si quieres memorizar la matrícula de un coche ya tienes como memorizar las letras.

Si tienes que memorizar letras para asociaciones como la organización de las naciones unidas (ONU) sería algo así: O.N.U es Oscar, Novia y Uniforme. Entonces podríamos tener la estatuilla de los oscars que se la dan a una novia por casarse y una vez se la dan la visten de uniforme porque se tiene que alistar para la guerra. Ya con esa escena tendríamos rápidamente la ONU memorizada.

Lo mismo para una matrícula del coche o un atajo de teclado. Lo que queda es practicar con este código o alfabeto radiofónico para luego utilizarlo en vuestra memorización y ya veréis como esto os abre todo un abanico de posibilidades

¡Hasta aquí el post de hoy! ¡Nos vemos pronto!

Cómo resumir correctamente y subrayar

Resumir y subrayar

¿Sabes resumir correctamente?

¿Piensas que sabes resumir correctamente? Aunque lo creas, es posible que tu método no sea el más adecuado, y esto no es culpa tuya.

Desde siempre, nos han enseñado a hacer un tipo de resumen donde se explicita una gran cantidad de información. Prácticamente el resumen para muchos estudiantes llega a ser un plagio del texto original, aunque no lo parezca al comprimir la letra y cambiar algunas palabras a nuestro gusto.

¿Para qué sirve resumir?

¡No podemos permitir que el resumen pierda todo su poder! Te recuerdo que un resumen puede considerarse como una herramienta, pero para nada es el único material de estudio. No tengas miedo a recortar la información y precisar los datos, porque siempre tendrás la opción de remitirte al texto original o al texto trabajado con el subrayado para evitar quedarte con algún tipo de laguna.

Con un buen resumen podrás ver la estructura del tema rápidamente y podrás adentrarte en él y sacar de manera ordenada todos los datos más relevantes del mismo.

No tengas miedo a recortar la información

¿Cómo resumir correctamente?

En primer lugar, habrá que entender el texto, entender qué es lo que nos dice y quiere transmitir. A partir de ahí, nos quedaremos con lo más relevante, y eso será lo que anotaremos en el resumen. Todo aquello que, aunque sí sea importante, se pueda razonar, no será apuntado en el resumen. Piensa que hay muchos datos que son sobrentendidos y fácilmente deducibles por el contexto en el que trabajamos. No es necesario llenar el resumen con información que no es desconocida para nosotros.

La clave es obtener un resumen que, con pocas palabras, pueda llevarnos a deducir el resto de la información. Y ante cualquier duda, recuerda que puedes revisar de nuevo el temario subrayado. Así que, ¡no tengas miedo a recortar!

Es muy importante que entiendas que cualquier texto, por largo que sea, deberás fragmentarlo en párrafos o partes que, unidas, conformarán el total del documento.

En cada parte o párrafo debes visualizar muy bien cuáles son esas palabras clave a partir de las cuales podrás desarrollar la idea. Esa palabra clave te recomiendo que en tu resumen aparezca en mayúscula y subrayada. ¿Qué conseguiremos con eso? Muy sencillo. Cuando cojas ese resumen y quieras repasar la materia estudiada, esa palabra clave va a ser la primera que vas a ver, y gracias a ella vas a adentrarte en toda la historia que la envuelve. Es decir, cuando veas esa palabra, te tiene que venir a la mente todo lo que viene detrás, y es por ello que la llamamos palabra clave.

Te recomiendo que en un párrafo o trozo fragmentado no uses más de una o dos palabras clave.

Serás capaz de ver si el estudio ha sido provechoso si realizas un ejercicio muy fácil: del texto general escribe las palabras clave que hayan surgido en todos los párrafos o fragmentaciones, y comprueba si eres capaz de desarrollar la idea única y exclusivamente con estas palabras.

A modo de ejemplo, imagina que tienes que estudiar y entender estas últimas ideas que te acabo de proporcionar. ¿Cuál podría ser la palabra clave que te ayudaría a desarrollar todo lo expuesto? Precisamente esa, “palabra clave”.

¿Cuál podría ser la palabra clave que te ayudaría a desarrollar todo lo expuesto?

Y déjame darte un último consejo para cuando tu resumen ya esté finalizado y, por supuesto, tengas seleccionadas las palabras clave de todo el texto. Imagina que tienes en total 10 palabras clave. Ello debería darte la posibilidad de desarrollar 10 párrafos o fragmentos que son los que componen el texto que acabas de estudiar y resumir. Lo que te propongo es que escribas todas las palabras clave una detrás de otra y, tras ello, que crees una sola palabra con las iniciales de esas 10 palabras, de forma que consigas un acrónimo. Es posible que la palabra final sea abstracta y difícil de retener. Puedes ayudarte de vocales o letras accesorias para recordarla bien. Por ejemplo, piensa en que las iniciales de tus palabras clave son “PVROSTQCRL”. Tu palabra SuperClave será “PaVoROSaTeQuieroCoRaL”. Si te fijas, las iniciales de las palabras clave están en mayúscula. Así, te resultará más fácil fijar esta palabra SuperClave en tu memoria.

Te lo explicamos en este vídeo:

Y ahora, ¡a ponerlo en práctica! Esperamos que te haya servido de ayuda y buena suerte con tus estudios ☺

Si quieres seguir aprendiendo a estudiar mejor apúntate a nuestro entrenamiento gratuito que empieza hoy 26 de agosto:

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Cómo concentrarse para estudiar mejor

Concentración

Aunque quizás tú te concentres sin problemas cuando estudias, no todos los lectores de este artículo lo consiguen. Hoy hablamos de como concentrarse mejor para que puedas estudiar mejor.

Si bien hay gente que piensa que el máximo número de horas darán la máxima efectividad, la realidad no es para nada esa. Lo ideal es optimizar el tiempo para que nuestro rendimiento sea lo más alto posible. Como también analizamos en un anterior artículo, debemos encontrar el equilibrio perfecto entre esfuerzo y resultados. No buscamos la ley del mínimo esfuerzo, sino que ese esfuerzo sea el justo y el necesario para que el resultado sea el óptimo.

¿Cómo podemos conseguir un buen rendimiento? Hay ciertos puntos que consideramos esenciales para lograr concentrarnos en el estudio.

En primer lugar, algo muy importante a tener en cuenta es la planificación. El saber qué es lo que tengo que hacer en cada momento y las tareas que tengo que abarcar en cada sesión ayudará a la mente a centrarse. Ir sin objetivo en nuestras sesiones hará que el estudio no vaya hacia ninguna dirección y sin rumbo y seamos más susceptibles a caer en las peligrosas distracciones.

Algo a aclarar sobre el anterior punto es que debemos programar una planificación siempre considerando un pequeño margen. Planear un calendario o un horario muy estricto hará que nos forcemos más de la cuenta y nos frustremos si no conseguimos abarcar todas nuestras expectativas iniciales.

En segundo lugar, debemos decir que el estudio requiere de nuestra mente, y es por ello que todas las preocupaciones, sensaciones o emociones que ocupen en ese momento en nuestra cabeza influirán de una manera u otra en la calidad del estudio. Es muy importante pues, sentirnos bien mentalmente.

Y no solo mentalmente, ¡sino también físicamente! El llegar muy agotado y cansado a una sesión de estudio hará que no rindamos bien. Uno de los consejos que damos para evitar esto es realizar algún tipo de deporte, pues nos ayudará entre otras cosas a mejorar la concentración y también la memoria.

Por otro lado, y como bien imaginarás, el lugar de estudio es fundamental. Un lugar en el que las distracciones que tengamos estén controladas ayudará a facilitar la concentración. Si eres uno de esos estudiantes que se distraen fácilmente, una técnica que solemos recomendar es la del Pomodoro, que consiste en estudiar en franjas de veinticinco minutos con descansos de cinco. El intervalo de estudio se podría considerar un tiempo reducido el que, al no ver el final tan lejos, se pueden eliminar con facilidad todas aquellas distracciones que tanto incomodarían una sesión de estudio de tres horas, por ejemplo. Además, con esta técnica, en veinticinco minutos no llegamos al agotamiento, cosa que nos beneficia para la posterior sesión que realicemos.

De la misma forma, algo muy útil es alternar las actividades que realizamos para poder sacar el máximo provecho a las sesiones de estudio. Como es lógico, no tienen la misma efectividad dos sesiones de estudio de duración considerable prácticamente seguidas que esas mismas dos sesiones espaciadas con la realización de otra actividad entre ellas, ya sea física o mental. Ir combinando las actividades del día a día sin intensificar ninguna de ellas hará que el estudio sea más profundo y de alto rendimiento.

Os invito pues a que hagáis un esfuerzo por desbloquear la mente de mil formas distintas: deporte, música, aficiones, relajación, técnica… Si consigues ese estado mental ideal te puedo garantizar al 100% que tu rendimiento va a mejorar de forma espectacular, pues es lo que se verá reflejado tras haber optimizado tu concentración durante el estudio.

Te lo explico todo en este vídeo:

¡Nos vemos en el siguiente artículo!

Bloqueo Mental Para Estudiar ¿Qué Hago Si No Puedo Estudiar?

bloqueo mental para estudiar

En este post queremos que rompas tu bloqueo mental para estudiar.

Aunque no lo creas a muchos estudiantes les ocurre igual que a ti, intentan estudiar y avanzar… pero se encuentran totalmente bloqueados. Hoy vamos a ver 7 recomendaciones fundamentales para romper este bloqueo, empezamos.

Soy Manuel Pérez de escuela de la memoria. A menudo me encuentro con estudiantes que tienen este problema… no son capaces de avanzar a pesar de intentarlo y dedicarle tiempo al estudio. La frustración y el estrés que sufren son enormes.

Lo peor de todo es que esta situación les hace dudar de ellos mismos y de sus capacidades, y no saben qué en realidad es una problemática muy común, y que hay muchísima gente en esa misma situación.

Quiero ayudarte a romper ese bloqueo y para hacerlo puedes poner en marcha 7 principios sencillos que mejorarán tu productividad:

1.- Deslocalización. Deja de estudiar dónde lo estás haciendo, si por ejemplo, estudias en casa ves a una biblioteca y cambia de ambiente por completo. Aunque no te parezca relevante tu entorno te puede estar influyendo negativamente…  es muy probable que tu mente esté condicionada en ese contexto… así que para comenzar a rendir te recomiendo que cambies el contexto… más adelante, cuando ya tengas un ritmo productivo podrás volver a estudiar dónde lo hacías al principio.

2.- Centra tus metas en el tiempo para después centrarlas en el temario. Al principio no te preocupes demasiado por tu avance, libérate de la presión psicológica. Para comprender esto imagínate que eres un vehículo, al principio, cuando arrancas llevas poca velocidad y cualquier obstáculo que te encuentras puede frenar tu avance… sin embargo cuando ya llevas una buena velocidad la inercia te ayudará a romper cualquier barrera.

Por eso al principio es importante que te olvides de los problemas que tienes… y que centres tus esfuerzos únicamente encoger el hábito y aprender las técnicas adecuadas. Esto te dará la inercia que necesitas para ir rompiendo todas las barreras que encuentres a tu paso.

3.- Mejorar la concentración (pomodoro). Las distracciones y la pérdida de tiempo también pueden ser otras de las causas de nuestro bloqueo… en este sentido te recomiendo que utilices uno de los vídeos del canal de YouTube, con una plantilla basada en el método del pomodoro…, que controlar a tu tiempo de estudio y te marcará cuando tienes que hacer tus descansos para que tu mente pueda descansar y mantenerse centrada solo en el estudio.

4.- Plantear objetivos claros y concretos. Plantearse algo como “hoy voy a estudiar 3 horas” ¿Crees qué es un buen objetivo? Objetivos como este, o como “voy a estudiar 3 temas esta semana”… son objetivos muy generales, y que simplemente por como los formulamos, se convierten en objetivos difíciles de cumplir.

Un objetivo debe plantearse de una forma muy concreta, por ejemplo: esta tarde a las 5:30 voy a estudiar 3 horas, y le dedicaré el tiempo a seleccionar la información, a hacer un mapa mental y a repasar el tema anterior. Los objetivos debe ser concretos y no dejar lugar a la improvisación. Para esto podemos definir el tiempo que le vamos a dedicar al estudio y también las acciones que realizaremos… cuanto más detallado sea el objetivo más fácil será de cumplir.

5.- Aprende a estudiar por fases. Si nunca has aprendido a estudiar probablemente tu forma de hacerlo será muy poco eficiente. Seguramente basaras tú método en leer y repetido, quizás acompañes está actividad con la elaboración de algún resumen o subrayar algunos términos clave…

Te recomiendo que antes de ponerte a estudiar determines muy bien por qué fases deberías pasar para aprenderte todos los detalles de tu temario… ¿tienes que subrayar, hacer resúmenes, mapas mentales, memorizar de forma literal, asociativa, comprensiva, repasar, autoevaluarte?… deberías tenerlo claro y bien organizado.

6.- Mejora la comprensión. Si te cuesta entender lo que lees porque tú temario utiliza un lenguaje complicado o enrevesado, puedes grabarte leyendo y probar a escuchar el texto qué has grabado. Muchas veces comprendemos mejor al escuchar que al leer y si crees que este puede estar siendo tu problema te recomiendo que lo pruebes…

7.- Utiliza recompensas e incentivos reales. Crea un sistema de incentivos de forma que cuando cumplas tus objetivos puedas recompensarte de algún modo. Puede parecerte una tontería pero a muchas personas les funciona.

Un sistema de incentivos nos ayuda asociar cumplir nuestros objetivos en el estudio con sentirnos bien y con alguna recompensa. Es posible que no siempre necesites recompensarte pero al principio te puede resultar de gran ayuda para consolidar el hábito de estudio.

No te pierdas el vídeo en el que te lo explicamos todo:

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Subvocalización en la lectura | Elimínala para aumentar tu velocidad

Subvocalización en la lectura

¿Oyes una voz interna cuando lees? Es lo que conocemos como subvocalización.

¿Es necesaria la subvocalización para comprender lo que lees?

Al contrario de lo que pueda parecer, no es necesario repetir mentalmente lo que lees para comprender.

De pequeños nos enseñaron a identificar las vocales, a continuación nos iban enseñando algunas consonantes y hacíamos frases con ellas, tipo:

«Mi mamá me mima»

Nos pedían leer en voz alta. La velocidad, como es normal, era muy pequeña, y el esfuerzo muy grande. Identificar cada letra, formar la sílaba, repetir el proceso por cada palabra y así hasta llegar al punto. La comprensión del texto, como recordarás, era muy muy baja.

Luego, con el tiempo, aprendemos a leer más rápido. Con un golpe de vista leemos una palabra, ya no es necesario hacerlo letra a letra o sílaba a sílaba. La comprensión aumenta a la vez que la velocidad de lectura; lo que permanece es la voz interna. Parece que la voz interna, la subvocalización, sea necesaria para la comprensión, pero esto no es así. Te voy a poner una situación que te será familiar:

Vas por la autopista y estás buscando la salida de tu ciudad. Cuando ves el nombre ya sabes lo que pone, no es necesario que lo pronuncies. Y en este caso no solemos pronunciarlo.

Hay otros ejemplos más sofisticados. Con la memoria rápida o el cálculo mental es imposible pronunciar a la velocidad que se produce la memorización o los cálculos.

¿Cómo eliminamos la subvocalización?

Cuando aumentas la velocidad de lectura, la subvocalización va desapareciendo, puede quedar un murmullo pero, al igual que con la memoria rápida, leerás más rápido que la voz.

Poco a poco vamos reemplazando esa voz por imágenes. Al aumentar la velocidad de lectura, la voz interna simplemente no puede seguir tu velocidad de lectura. Al igual que nos pasó cuando pasamos de leer sílaba a sílaba, a palabras completas, la comprensión aumentará.

En el vídeo de hoy hablamos de la subvocalización:

Recuerda que en Escuela de la Memoria tienes un curso de lectura rápida.

Y tú, ¿escuchas esas voz interna cuando lees?

 

¿Se puede leer más rápido? 📖 Lectura rápida

Lectura rápida

Una percepción que tienen las personas que no han entrenado la lectura rápida es que ya van a su máxima velocidad. Pero realmente se puede aumentar la velocidad de lectura, y no hablamos de aumentar un 20 o un 50%. Hablamos de multiplicar por 3 o por 4 la velocidad de lectura.

Lectura Rápida vs Memoria Rápida

Me gusta hacer la comparación de la lectura rápida con la memoria rápida. En las pruebas de memoria rápida tienes que leer muy rápido, memorizar y después demostrar que te acuerdas escribiéndolo en el mismo orden.

En este vídeo veíamos a Miguel Ángel Vergara batir dos récords mundiales en las pruebas de decimales y binarios en un segundo:

Es un ejemplo de lectura rápida porque para memorizarlos, previamente hay que leerlos. Solamente leer los números es una hazaña. No hablamos de memorizarlos.

El proceso de la lectura rápida es muy similar. Se trata de leer y entender la información a toda velocidad. Una duda común sobre la lectura rápida es si tenemos capacidad para leer a mayor velocidad. Cuando miras a tu alrededor te llega muchísima información, lo que sucede es que te llega la información de otra forma y es más fácil procesarla. De una escena que dura un segundo se pueden explicar muchas palabras.

¿Cómo aprendemos a leer?

Cuando iba a preescolar me enseñaron las vocales, después alguna consonante que unía a las vocales formando algunas frases como «mi mamá me mima». El esfuerzo que hace un niño que lee así es tremendo, primero tiene que distinguir las letras, después formar sílabas, palabras y finalmente la frase. El esfuerzo es grande y la comprensión es pequeña. Después, con la práctica, aprendemos a leer palabra por palabra de un golpe de vista, aumenta la velocidad y la comprensión. Y por lo general, allí nos quedamos.

Con las técnicas de lectura rápida, se consigue reducir el número de fijaciones de los ojos sobre el papel para leer varias palabras de golpe. Al principio se consigue mantener esa velocidad de lectura durante unos minutos y luego, mediante entrenamiento, se consigue mantener velocidades que rondan las 1000 palabras por minuto, o lo que es lo mismo, multiplicar por 3 o por 4 una velocidad estándar. ¡Y lo importante! Con buena comprensión, incluso mayor que leyendo lento.

Si no conoces la lectura rápida te animo a que visites nuestro curso de lectura rápida, y como siempre, con garantía de satisfacción.

Trucos para no aburrirse estudiando

Pasarlo bien en los estudios, o como mínimo, no aburrirse es un reto al que muchos se enfrentan cada día. Si te aburres continuamente, si lo pasas muy mal estudiando y continuamente sufres, tal vez deberías pensar si estás estudiando lo correcto. Todos tenemos momentos puntuales donde podemos pasarlo mal, pero si es algo continuo: RECTIFICA. Me encuentro con alumnos en el instituto que se pasan años y años sufriendo por no saber rectificar, te aseguro que no es agradable ni para ellos ni para mí.

Las preguntas clave

Plantéate por qué y para qué. ¿Por qué decides seguir estudiando?

De vez en cuando podemos tener un bache o replantearnos nuestro futuro, pero si esto se repite mucho, planteáte por qué decidiste estudiar.

¿Para qué decidiste estudiar? Tal vez por un mejor trabajo, con mejor horario, con un buen sueldo, porque sea tu pasión.

4 formas de que el estudio sea más divertido

Un lugar de estudio cómodo y ordenado nos facilitará el estudio. Teniendo distracciones a la vista será fácil caer en la tentación. Y cuando hablamos de comodidad tengamos presente que nos movemos en unos parámetros, si nos pasamos de comodidad podemos pegarnos unas buenas siestas.

Variar es una buena estrategia. Cambiar entre asignaturas, entre temas o entre diferentes fases de estudio. Tirarnos mucho tiempo con el mismo tema puede darnos la sensación de no avanzar, antes de que eso llegue podemos cambiar de tema, también podemos cambiar de tareas y pasar de hacer un resumen a un mapa mental, memorizar el temario o hacer ejercicios.

Celebrar los pequeños triunfos como haber preparado una parte del estudio, aprobar un examen o aprobar las oposiciones. Siempre es un aliciente saber que hay una recompensa al cumplir.

Estudiar en equipo puede ayudarte, adquirir un compromiso con ellos. Eso sí, cuidado con qué perfiles te juntas porque puede ser que restes en vez de sumar, ya vimos unos perfiles de los que alejarnos.

En el vídeo de hoy te explicamos detallamos todos estos consejos para hacer el estudio más ameno:

Y a ti, ¿te resulta aburrido o divertido?

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