¿Qué hacer el día antes del examen? 😬

Nervios antes del examen

Semanas, meses o incluso años preparando un examen y lamentablemente, muchas veces se tira por la borda tanto trabajo por cometer un error fatal. El no saber qué hacer el día antes del examen se paga caro.

Cuando llegan los últimos días antes del examen ya tendremos hecho el trabajo. Hemos estudiado como un auténtico profesional, memorizado lo necesario, creado los mapas mentales y los últimos días, básicamente podemos hacer una cosa: equivocarnos.

Así que hoy nos vamos a centrar en esos errores a evitar los días antes del examen.

Algunos factores a tener en cuenta los días previos al examen

Hay unos datos que tendremos mucho antes del examen, no debemos esperar hasta el final para tenerlos controlados. Vemos los más importantes:

  • Lugar del examen: entérate bien de la dirección y hora del evento. Si no conoces bien el lugar, vas a ir los días de antes con tiempo, localiza el aula y si vas en transporte público mírate bien los horarios. Ten en cuenta que muchos exámenes de oposiciones se hacen en sábado y que los horarios pueden ser diferentes.
  • Hora del examen: tenlo en cuenta para acostumbrar a tu cuerpo a estar activo a esa hora del día.
  • El tiempo: mirar la previsión meteorológica puede ahorrarte más de un disgusto. Pasar frío en un examen o llegar empapado solo puede ponerte nervioso y restar.

Como prepararse para el examen

Te irá especialmente bien hacer tests de exámenes en lugares que no sean el habitual de estudio. Ir a una biblioteca o buscar otro ambiente te acostumbrará a salir de tu entorno habitual de estudio, algo que pasará el día del examen.

Hacer algo de ejercicio te ayudará a relajarte y dormir mejor entre otros beneficios. Y sobre dormir, ten en cuenta la hora del examen, si tendrás que madrugar más de lo habitual el día del examen, puedes aprovechar estos días y acostumbrarte a ese horario.

Lo que no debes hacer

  • Dormir poco: llegar descansado es fundamental para rendir bien. Así que descansa bien en un horario parecido al que tendrás el día del examen.
  • Trasnochar: ERROR! No trasnoches, especialmente el día de antes del examen. Es un error muy común que se paga caro. El día de antes del examen no vas a aprender temario nuevo, lo que realmente te vendrá bien es descansar.
  • Comer mal: comer demasiado o demasiado poco o comida basura dificultará que te concentres y rindas.

Lo que no debes olvidar

  • Identificación: si te piden el DNI tenlo preparadísimo y asegúrate de que no esté caducado.
  • Agua: una botellita de agua te vendrá bien para llegar hidratado y en óptimas condiciones. Eso sí, ves al baño antes de entrar al examen, no sea que hayas bebido demasiada agua.
  • Sal con tiempo: puede que haya imprevistos, que haya un atasco o que el tren se retrase. Salir con tiempo te dará tranquilidad.

¿Y qué hago los momentos previos del examen? Aquí te explicamos qué hacer justo antes del examen.

Te recomiendo leer también qué hacer antes de entregar el examen, unos instantes que pueden hacerte subir o bajar la nota.

Y tú, ¿qué haces los días antes del examen?

Los 5 pasos a seguir justo antes del examen

El día del examen a veces tenemos dudas sobre que hacer para realizarlo en un estado óptimo. En este vídeo explicamos 5 pasos para que los puedas aplicar ese día y consigas buenos resultados. También lo tienes explicado en formato blog en el artículo que publicamos hace un tiempo.

Muchas gracias por leernos, si piensas que le puede servir de ayuda a alguien que conozcas compártelo.

Feliz día

 

[Vídeo] Claves para exámenes de desarrollo

Exámenes de desarrollo

Muchos nos asustamos cuando vemos un examen de desarrollo, parece que es el tipo de examen en el que más hay que estudiar y escribir cuanto más mejor. Hoy te planteamos 3 claves para mejorar tu nota en los exámenes de desarrollo:

  1. Principio y final excelentes
  2. Claridad
  3. Memorización literal de fragmentos

Lo vemos en este vídeo:

 
Esperando que te sea de utilidad en tu próximo examen nos despedimos.

Cómo aprobar un examen [claves prácticas]

aprobar un examen

Cuando se nos acerca el examen para el que nos estamos preparando, comienzan a asaltarnos un millón de dudas ¿Me he preparado bien? ¿Que debería repasar ahora? ¿Cómo me organizo los últimos días? ¿Me saldrá bien? ¿Será un examen complicado?…

Debemos tener en cuenta que cuanto más se acerca el examen más aumenta el cansancio mental, y a su vez este se junta con los nervios produciendo una combinación de emociones y sensaciones que tienen como consecuencia la una disminución de la productividad y el rendimiento, generando falta de concentración, el abatimiento físico y mental, la desmotivación durante los días previos al mismo….

En esta entrada queremos aportarte algunos consejos que pueden ayudarte a pasar por este proceso de una forma más llevadera, y te pueden dar el impulso que necesitas para afrontar con éxito ese examen que tan importante.

1. Ten en cuenta la importancia de tu estado mental en el examen

No le solemos dar la importancia que tiene a la preparación psicológica. Normalmente nos centramos en el estudio de nuestro temario, olvidando que realmente el momento más importante de todo el proceso es precisamente el momento en el que nos examinamos, o sea el momento de la prueba, a la cual habitualmente llegamos agotados, sin energía y sin motivación.

Toma conciencia de que tu estado mental en el examen puede tener un peso importante sobre tu rendimiento en el mismo, y por lo tanto sobre tu calificación.

2. Practica para el examen

Muchos estudiantes llegan al examen sin haber hecho exámenes de prueba, ni preguntas de auto-evaluación, y por lo tanto sin conocer qué tipo de preguntas se encontrará, o qué formato tendrán estas preguntas. Si no hemos tenido forma de ver preguntas de años anteriores, o no se nos han facilitado preguntas de auto-evaluación (algo poco habitual), entonces es lógico… pero si hemos tenido la oportunidad y no la hemos aprovechado, esto puede ser un error grave.

Tengamos en cuenta que muchas veces las preguntas se suelen repetir de unos años para otros…, pero esto es lo de menos, lo más importante es que a través de las preguntas podemos comprender el grado de detalle con el que tenemos que memorizar un temario concreto, así como la importancia que se le dan a los diferentes conceptos o temas, en función de la cantidad de preguntas relacionadas con estos.

3. Trabaja bajo presión

Haz simulaciones lo más parecidas posible al examen para el que te estás preparando. Evalúate en condiciones similares a cómo te evaluarán en la prueba oficial, o sea que si en el examen dispondrás de 90 min  para contestar 100 preguntas, realiza las simulaciones en estas condiciones, ya que esto quiere decir que tendrás menos de 1 min para responder a cada pregunta, por lo que necesitas tener soltura y haberte preparado mentalmente para esto.

4. Cuídate los días previos

Estar descansado, mentalmente activo, hidratado y nutrido, es imprescindible para que tu memoria y concentración funcionen correctamente.

Cuida especialmente el descanso y ten en cuenta que el sueño desempeña a nivel psicológico una serie de funciones relacionadas con el aprendizaje y consolidación de la memoria, por lo que pasarte noches enteras estudiando y sin dormir, es poco productivo…

5. Ten estrategias para responder preguntas

En otros artículos ya hemos hablado de este tipo de estrategias. En este punto te voy a dar algunos consejos fundamentados en estudios y estadísticas significativas, sobre qué preguntas suelen ser falsas o correctas en un examen tipo test. Sospecha de lo siguiente:

  1. Si una respuesta es notoriamente más larga probablemente será la correcta. (Sucede porque estas alternativas de respuesta suelen estar más matizadas y suelen tener contenido literal).
  2. La alternativa que dice «todas las anteriores son correctas», suele ser correcta. (Es mucho más fácil generar alternativas correctas que falsas, por lo que este tipo de preguntas facilitan el trabajo a los examinadores que desarrollan las alternativas a las preguntas).
  3. La alternativa que dice «todas las anteriores son falsas», suele ser falsa. (Esto se basa en las mismas premisas que el consejo anterior).
  4. Las alternativas que contienen las palabras «nunca» o «siempre», suelen ser falsas. (Esta rotundidad en las afirmaciones es una estrategia utilizada por los examinadores con mucha frecuencia para generar alternativas falsas).
  5. Si la alternativa no tiene una concordancia de género o número con el enunciado de la pregunta, esta será falsa. (O sea que si por ejemplo el enunciado se formula en plural y la respuesta en singular… esta alternativa será falsa. Y ocurre exactamente lo mismo con el género).
  6. Las alternativas de respuesta con errores ortográficos son respuestas falsas habitualmente. (Las respuestas falsas suelen ser más improvisadas y se les da menos importancia, por lo que los errores ortográficos en este tipo de preguntas son mucho más comunes que en las alternativas correctas, las cuales suelen revisarse con mayor frecuencia).
  7. Y por último, ten en cuenta que dos preguntas del examen sobre el mismo contenido, en ocasiones te pueden dar la respuesta a alguna de ellas. (En ocasiones podemos ver, por ejemplo, alternativas falsas compartidas entre preguntas, lo cual puede darnos la respuesta por eliminación a alguna de las preguntas).

Espero que estos consejos te ayuden. ¡Suerte en tu examen!

Autocontrol

Autocontrol

Lo veo cada año y seguro que tú también lo ves. Momento de máxima carga de trabajo y ves como mucha gente no aguanta la presión y explota. Si no tenemos autocontrol, esa explosión se puede manifestar de muchas formas: violencia física o verbal, detenerse por completo, cambiar de actividad…

En mis clases de Curso Formativo de Grado Superior me lo encuentro por estas fechas. Ahora hay que entregar trabajos, exponer proyectos, hacer exámenes… Mucho trabajo, lo sé. Podríamos hablar de porqué se acumula el trabajo para el final, otro día os hablaré en detalle de la ley de la ley de Parkinson y como evitarla. Viene a decir que esperamos al último momento para actuar, entregar el trabajo 5 minutos antes de la fecha de entrega, independientemente de si sabíamos que había que hacerlo hace 2 días o hace 2 meses.

Durante el curso, cuando las fechas de entrega se ven allá a lo lejos es fácil caer en distracciones, convertirse en un donante de tiempo o reducir tu productividad.

Cuando el momento final se acerca, si no hemos sido organizados, aparece el máximo estrés. Me encuentro alumnos que a 2 semanas de acabar el curso dicen que lo dejan, alumnos se ven impotentes de acabarlo todo y (como no) echan la culpa a los profesores, incluso alguna situación violenta.

El autocontrol es básico para una buena salud mental. Es importante saberse controlar a uno mismo, mantener el timón de tu barco aunque estés en mitad de la tempeste. No pierdas los nervios.

Beneficios de mantener el autocontrol

Mantener el control de uno mismo, controlar las emociones y comportamientos trae muchas ventajas:

  • Aumenta la productividad: especialmente en situaciones difíciles es fácil huir y perder el tiempo. Con autocontrol podremos evitarlo.
  • Autoestima y seguridad: te sientes mucho mejor cuando saber mantener el control.
  • Mejora las relaciones con los demás: ganarte la confianza de una persona lleva mucho tiempo pero puedes perderla en un segundo perdiendo los nervios.
  • Controlar tu estrés: con todo lo que ello implica, salud, descanso…

Cómo conseguir el autocontrol

  • Identifica las situaciones que quieres controlar: lo primero es ser consciente de qué se quiere mejorar y en qué situación.
  • Evita en la medida de lo posible esas situaciones: por ejemplo, si sabes que pierdes el control cuando se te acumula mucha faena, planifica mejor, delega o no te comprometas a aquello que no puedes cumplir.
  • Explosión controlada: recuerdo unos meses que di clases en ESO, un amigo me dio un consejo buenísimo: «haz que te enfadas antes de perder los nervios». Si había que llamar la atención a la clase es mejor hacerlo mientras aún mantienes el autocontrol, de alguna forma es como si estuvieras actuando haciendo ver que estabas enfadado.
  • Haz deporte: es una buena vía de escape que te ayudará a desconectar y controlar el estrés.
  • Glucosa: los niveles de glucosa juegan un papel importante en el autocontrol. Un dulce mejorará tu autocontrol.

¿Conoces alguna técnica más para mejorar el autocontrol?

Si quieres aprender herramientas para tener un mayor autocontrol, matricúlate ya en nuestro curso Rendimiento Bajo Presión.

Y si estás agobiado por los exámenes, atento al Facebook, en unos días te damos claves para aprobarlos en un Webminar.

Hasta pronto!

Cómo controlar los nervios antes de tus exámenes

Por lo general, la mayor parte de las personas tenemos dificultades para gestionar nuestras emociones en ciertas situaciones. Concretamente las situaciones asociadas a los examenes suelen ser bastante estresantes, y más aún cuando el examen determina algo importante en nuestra vida, como puede ser un trabajo, o cómo nos irá en nuestra carrera…

Desde Escuela de la Memoria queremos aportarte algunas estrategias sencillas que pueden ayudarte a mantener la calma en situaciones difíciles, como en unas oposiciones, o una importante época de exámenes.

Debemos saber además, que la forma con la que afrontamos las situaciones estresantes, tiene una importante repercusión sobre nuestra salud psicológica y física. Por supuesto no es en absoluto sencillo mantener la calma cuando nos enfrentamos a pruebas y evaluaciones, o cuando nos sentimos examinados, y es por esto que en muchos casos debemos aprender a gestionar nuestros niveles e estrés…

En los momentos en los que nos sentimos alterados, podemos observar cómo nuestro cuerpo sufre cambios, notamos que el pulso se acelera, la temperatura corporal aumenta, algunos músculos comienzan a tensarse, nuestra respiración se vuelve más superficial y acelerada… Cuando identifiquemos estos cambios y seamos conscientes de que nos estamos sobreactivando, y esto pueda llevarnos a disminuir nuestro rendimiento en las pruebas, debemos tener en cuenta las siguientes recomendaciones para ser capaces de mantener la calma:

1. Identifica las señales corporales

Antes de nada, tienes que aprender cuáles son las señales corporales que te indican que estás comenzando a sentirte agitado. Esto es imprescindible, y cuanto antes seamos capaces de darnos cuenta de que nuestro cuerpo se está agitando, antes podemos poner en marchas mecanismos reguladores, y más fácil nos resultará mantener la calma.

Es fundamental que seamos conscientes de cómo se encuentra nuestro cuerpo, ya que esto puede ayudarnos mucho a intervenir antes de que nos encontremos totalmente bloqueados, o excesivamente nerviosos.

Las señales corporales de nerviosismo y estrés más comunes son las siguientes:

-Aumento de la frecuencia cardíaca

-Respiración superficial y acelerada

-Temblores en las extremidades

-Sudores fríos

-Boca seca

-Ganas de orinar constantes

-Tensión muscular

Una vez detectadas estas señales, debemos aprender a gestionar nuestra activación física y psicológica. A continuación vamos a ver algunas formas…

2. Aprende a respirar

Una de las herramientas más potentes que podemos utilizar contra la agitación y el nerviosismo, es la respiración diafragmática. También se conoce como respiración abdominal. Cuando respiramos, trabajan siempre varias zonas musculares de forma simultánea, pero en la respiración diafragmática el trabajo o movimiento muscular es especialmente importante en la zona baja de los pulmones (en la zona diafragmática). El diafragma, al contraerse, mueve el abdomen, desplaza los órganos internos hacia abajo, por lo que el abdomen se muestra hinchado, por este motivo también se habla de respiración abdominal para hacer referencia a este tipo de respiración.

Cuando respiramos de esta manera llevamos una gran cantidad de aire a la zona baja de los pulmones, que es la que más capacidad de volumen admite, por ello garantiza una mayor ventilación, captación de oxígeno y limpieza de los pulmones con cada espiración.

Cuando estamos respirando así nuestra barriga se hincha y nuestro pecho y hombros permanecer bajos e inmóviles (aunque si la respiración es profunda también podemos ver movimiento en el pecho y hombros).

Aprender a soltar la tensión del abdomen para mantener una respiración diafragmática pausada y profunda, es un aspecto importante para aprender a mantener la calma. En cuanto comenzamos a respirar de esta forma, nuestra activación física disminuye, y sentimos que nos relajamos casi inmediatamente.

3. Aprende a gestionar tu lenguaje no verbal

Sabemos que nuestro cuerpo refleja lo que sentimos, y que nuestras emociones alteran nuestro lenguaje no verbal, lo cual nos ayuda a comunicar nuestros estados internos a los demás. Sin embargo hay algo que generalmente no tenemos tan claro, y es que nuestras posturas y acciones corporales pueden también modificar nuestros estados psicológicos, pudiendo incluso ayudarnos a gestionar nuestras emociones y estados fisiológicos.

Esto es algo de lo que ya habíamos hablado en otros artículos como en el que tratábamos el tema de La hipótesis del feedback facial, la cual señala que la expresión facial de las emociones no solamente serviría para suministrar información a otros individuos acerca de la emoción subyacente, sino que la actividad muscular en sí misma sería la responsable inicial de la producción de la propia experiencia emocional, mediante un feedback sensorial muscular.

Cuando quieras relajarte, controla tu respiración (de modo que pueda poco a poco cambiar a una respiración diafragmática), observa tu cuerpo, y suelta la tensión muscular, relaja los hombres, e intenta reflejar con tu cuerpo un estado de calma. Esto te ayudará a evitar que el estrés y los nervios se apoderen de ti.

4. Distánciate por un momento de la situación

Cuando nos encontramos en una situación que nos genera mucha tensión, malestar o nerviosismo, y necesitamos mantenernos calmados (como puede ser un examen, o momentos antes del mismo…), puede ser una buena opción tomarnos unos minutos para alejarnos o aislarnos de esta situación, y volver a tranquilizarnos.

Darnos un respiro para beber un vaso de agua, tomar un poco el aire durante un fugaz paseo, escuchar algo de música, o realizar cualquier otra tarea que despeje nuestra mente y nos permita tomar distancia con la situación de evaluación (por supuesto esto es solo aplicable antes de comenzar el examen). Esto puede ser una buena práctica para poder relajarnos un poco y recuperar la serenidad y la concentración.

Desde que nos apartamos de la situación que nos perturba, nuestro cerebro tarda aproximadamente unos 90 segundos en regularse y volver a la calma. Por este motivo es importante saber que en muchas ocasiones no basta con contar hasta 10… sino que hay que tomarse un respiro y desconectar durante al menos un par de minutos.

5. Piensa de otro modo, o deja de pensar

Sabemos que los pensamientos que transitan por nuestra mente repercuten de forma directa sobre cómo nos sentimos, por este motivo al hilo de lo que hemos comentado en el punto anterior, debemos aprender a despejar nuestra mente de todos aquellos pensamientos que puedan acrecentar nuestro malestar y nuestro nerviosismo. Aprender a gestionar nuestro diálogo interno es determinante para poder mantener la calma bajo presión.

Es importante que seamos conscientes de esto, y que además aprendamos a evocar pensamientos que nos ayuden a relajarnos. En la práctica clínica, en muchos casos se utilizan procedimientos sugestivos, para que los sujetos aprendan a mantener la calma o a relajarse. Estos procedimientos se apoyan en la evocación de imágenes y sonidos relajantes, que podemos utilizar para disminuir los niveles de estrés.

6. La importancia del ejercicio físico

Para mantener la calma en situaciones difíciles, puede ser muy útil realizar ejercicio físico. Muévete, activa tu cuerpo de cualquier manera. Dar un paseo o salir a correr, son buenas maneras de desconectar de los problemas, liberar energía y mantener la mente despejada de emociones y pensamientos negativos.

Da igual el ejercicio que elijas, siempre es mejor salir a dar un pequeño paseo que quedarte encerrado en tu habitación con los mismos pensamientos nocivos rondando tu cabeza. El deporte nos puede ayudar a regular nuestros estados emocionales, y además gracias a que liberamos endorfinas, nos hace sentir mejor.

7. Aprende a perdonarte y a felicitarte

Ya sabemos que mantener la calma no es una tarea fácil. Requiere de mucha paciencia, mucha práctica y ganas, y fuerza de voluntad para no darse por vencido cuando nos enfrentamos a situaciones verdaderamente complicadas.

Aprende a darte la enhorabuena por intentar comportarte de la mejor manera posible. Lo importante es tu intención, y por supuesto no siempre será suficiente, pero tenemos que aprender a perdonar nuestros propios errores, y a felicitarnos por nuestros éxitos. Recuerda que los fallos te ayudan a aprender más sobre ti mismo y hacen que te conozcas mejor para que en próximas situaciones no cometas los mismos errores.

Si quieres aprender a regular tus nervios y gestionar tu estrés de la forma adecuada, matricúlate ya en nuestro curso Rendimiento Bajo Presión.

Los 5 pasos a seguir justo antes del examen.

El día del examen nos pueden surgir multitud de dudas a la hora de saber qué hacer para conseguir un mejor rendimiento. Hay una serie de pasos que si los aplicamos conseguiremos poner todas las condiciones a nuestro favor justo antes del examen.

Los 5 pasos a seguir justo antes del examen son:

  1. Mente Despejada: evita estudiar horas antes del examen, puedes repasar tus mapas mentales ligeramente pero no entres a estudiar en profundidad. Este trabajo lo hemos de haber realizado previamente con una buena preparación. Si nos dejamos llevar por la ansiedad actuará como un inhibidor que dificulta el recuerdo de los conocimientos que tengamos.
  2. Antisocial: cuando estemos en la puerta o los pasillos antes de pasar al examen evitamos charlar con el resto de alumnos, ese es el momento para ser antisocial. Quiere decir no hablar con ellos, evitamos exponernos al nerviosismo de otras personas porque se contagia. Amablemente les podemos decir que una vez acabado el examen lo celebramos y hablamos todo lo que haga falta pero en este momento prefiero estar a solas, gracias.
  3. 10 Respiraciones: cuando nos sentamos en la silla hay una cosa que no se te puede olvidar, y es realizar 10 respiraciones de forma lenta y fijando tu atención en ellas únicamente, contándolas mentalmente. Si retiras la atención por unos segundos del ambiente reduces la ansiedad que produce, y aunque no la elimines por completo te será de gran ayuda. Cuando tenemos la mente más calmada y clara es fácil acceder a la información que necesitamos, sin embargo, si la tenemos tensa y cargada de multitud de pensamientos nos resultará difícil recordar porque hay más obstáculos que lo dificultan.
  4. Lee con atención todas las instrucciones: cuando nos entregan el examen la tendencia es ir a ver las preguntas directamente obviando las instrucciones. Lo primero es leer con atención todas las instrucciones, hasta el más mínimo detalle porque si no les prestamos atención al principio después puede que sea demasiado tarde y no tengamos margen de tiempo para corregir este error.
  5. Comienza por lo fácil: el examen es como un combate de boxeo, el examinador intenta dejarnos cao en el primer golpe, por ello nos suelen colocar las preguntas difíciles al principio, esto hace que nuestra ansiedad aumente y generemos un estado negativo que afecta al resto del examen. Sin embargo, sabiendo esto, debemos de centrarnos en las preguntas fáciles para coger confianza y dejarnos llevar de esa inercia para completar el resto.

Para recordar estos 5 pasos podemos visualizar la siguiente escena:

Visualizamos en la puerta de clase suspendido en el aire una MENTE DESPEJADA (un cerebro de color blanco), cuando te acercas a él te hecha un spray ANTISOCIAL que hace que los alumnos se aparten. Sacan de sus bolsillos otro spray y todos se ponen a RESPIRAR a la vez quedándose dormidos en el pasillo. Llega el profesor con un megáfono gigante y  les LEE LAS INSTRUCCIONES en voz alta despertándolos. Les está diciendo que el examen será FÁCIL y que lo harán con la gorra, por lo que los alumnos le entregan una gorra cada uno y se marchan.

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Te recordamos que si has realizado el Curso de Superaprendizaje dispones de nuevo material que puede ser de tu interés.

Feliz día.

¿Qué hacer antes de entregar el examen?

A veces nos agobiamos en el examen y no le prestamos atención a la parte final. Si lo acabamos de cualquier forma los resultados serán de cualquier forma.

Antes de entregar el examen podemos recordar estos pasos sencillos que nos ayudarán a que la parte final se adecuada e influya en nuestra nota de forma positiva.

Para poder realizar la parte final nos hemos de haber planificado de forma aproximada y cuando resten 10 o 5 minutos, en función de la duración del examen, le dedicamos este tiempo a realizar los siguientes pasos:

  1. REPASA: ¿cómo debe de ser el repaso? De forma rápida incluyendo preguntas y respuestas. En ocasiones se nos ha pasado una parte de la pregunta con los nervios iniciales o la hemos interpretado mal por lo que la debemos de corregir. La ansiedad provoca que cometamos fallos que si repasamos los podemos detectar con facilidad.
  2. PREGUNTAS EN BLANCO: al repasar volvemos a reflexionar sobre ellas, y si podemos añadir alguna idea la incluimos aunque únicamente sea a modo de resumen. Si está vacía el 0 en ella es seguro. Aunque no sea precisa, el profesor valorará que te has esforzado y que has puesto interés en responderla. No se trata de responder por responder, sino de incluir aquellos puntos o ideas que conozcas de forma clara aunque no sean completos.
  3. REZÁGATE: no tengas prisa en salir, aunque veamos a los compañeros salir no te preocupes, es tu tiempo reservado para el examen y lo debemos de aprovechar al máximo. En la parte final nos pueden venir ideas que al principio, debido a la ansiedad, no recordábamos, éste es un detalle que nos puede hacer subir la puntuación. Estas ideas que nos vienen pueden ser referentes a alguna pregunta que te hayas dejado en blanco, o respecto a alguna que estés repasando y puedas completar, porque al final cuando estás más relajado es más fácil que nos vengan ideas que nos ayuden a completar nuestro examen y mejorar la nota.

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Felíz día.

Los 3 secretos para la excelencia en tu examen

Cuando vamos a realizar un examen hay múltiples factores que debemos de tener en cuenta. En artículos anteriores podrás encontrar más claves para realizar tus exámenes con éxito. Si tus exámenes son tipo test, este artículo también te podrá servir de ayuda: ¿cómo aprobar un examen tipo test?

A veces recibimos infinidad de consejos y a la hora de aplicarlos se nos han olvidado porque eran una gran cantidad, acabamos un poco perdidos y no sabemos cómo aplicarlos. ¿Y qué ocurre? que acabamos haciendo lo de siempre. Si hacemos lo de siempre ocurrirá lo de siempre. Sin embargo si aplicamos de forma sencilla estos 3 secretos nos ayudarán a conseguir la excelencia en el examen.

Es posible que no consigamos el sobresaliente, pero si ni siquiera lo intentamos difícilmente llegaremos. Aunque no consiga la mejor nota porque mi rendimiento en el examen sea inferior, si en lugar de eso he conseguido un notable estará bien. Si voy a por el notable y he conseguido un bien, está bien. Si gracias a las técnicas, mi objetivo es un bien y consigo un suficiente también me habrán ayudado. Y si suelo suspender y gracias a ellas consigo aprobar también habrá merecido la pena aprenderlas. En definitiva, nos servirán de gran ayuda sea cual sea nuestro objetivo.

De entre todas las indicaciones, en Escuela de la Memoria destacamos 3. Aunque todas son relevantes hay unas más importantes que otras, por ello a estas 3 les llamaremos los 3 secretos para la excelencia en tu examen. Son fáciles de entender y fáciles de aplicar, por ello te pedimos que les prestes especial atención:

  1. Secreto: PRINCIPIO Y FINAL EXCELENTES.                                                                                                                         
    • El examen se compone de varias partes. Parte Inicial, Media y Final. En nuestro caso destacaremos la parte inicial y la parte final. ¿Cómo lo hacemos? Empezamos por la pregunta que mejor conocemos y ponemos especial interés en desarrollarla lo mejor posible. Este mismo principio lo aplicamos al final del examen, ponemos especial interés en que la parte final esté muy bien redactada. El motivo son las leyes de la percepción (el profesor tiende a prestar más atención al inicio y al final del examen, reduciendo sus niveles de atención en la parte media): cuando el profesor empieza a corregir el examen, de forma inconsciente se forma una idea del mismo en las primeras líneas que lee. Si comienza a leer por algo que está mal, puedes suponer con qué predisposición corregirá el resto. Sin embargo si empieza a corregir y esa parte está muy bien, se hará una idea positiva que será más difícil de cambiar, a no ser que el resto sea un desastre.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             SDFS
  2. Secreto: CLARIDAD.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
    • Cuando un examen está con letra legible, de forma clara y precisa, estamos facilitando la tarea al profesor. Esto repercute de forma positiva, porque en los momentos de decidir la valoración, si le ha costado entender lo que había escrito y ha tenido que esforzarse en corregirlo su sensación será negativa lo cual influirá negativamente. Estas 3 características harán que tu texto se transmita con mayor claridad:  sdfsfsdfsdfldklfklklkldfdfdfdsfds
      1. Subrayar los apartados y clasificaciones.
      2. Ponerlos de forma enumerada.
      3. Destacar en MAYÚSCULAS algún concepto especialmente relevante.

     3. Secreto: AÑADE FRAGMENTOS DE FORMA LITERAL.                                                                                                      

    • Este detalle es un plus de calidad en un examen que pocas personas conocen. Cuando tenemos una pregunta a desarrollar importante y una parte de ella la citamos de forma literal, ¿Qué le transmitimos al profesor? Si esto se repite en varias preguntas podemos sorprender al profesor porque no es algo habitual. Si te has tomado la molestia de memorizar algún fragmento de forma literal el profesor lo valorará de forma positiva porque teóricamente supone un gran esfuerzo y muy pocos se toman esa molestia. El alumno que lo hace, busca la excelencia en el examen porque además de razonar la pregunta, ha citado de forma literal parte del texto ¿quién se toma esa molestia?. Para potenciar esta capacidad está diseñado el Curso de Memorización Literal Acelerada, gracias a él podemos aplicar la memorización literal de forma fácil, dinámica y efectiva.

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Felíz día.

¿Cómo aprobar un examen tipo test?

Pues bien, aunque no existen unas recomendaciones milagrosas que te puedan hacer aprobar si no estás bien preparado para afrontar el examen, en esta entrada vamos ofrecerte algunas claves que pueden ayudarte a mejorar considerablemente tu rendimiento en un examen tipo test. Estas  recomendaciones o consejos han sido extraídos de estudios estadísticos realizados sobre este tema.

El examen en su conjunto puede darte la respuesta a alguna pregunta.

Es importante que te leas todo el examen de principio a fin (si no es excesivamente largo), y sepas qué preguntas hacen referencia a los mismos términos, o al menos puedas reconocerlas mientras haces el examen. En muchos exámenes hay respuestas ocultas, o implícitas en los propios enunciados o en la formulación de algunas preguntas. En realidad es bastante común que algunas opciones de respuesta aparezcan en varias preguntas distintas a lo largo del examen, lo cual en muchos casos nos está dando una información valiosa.

En un ejercicio de lógica durante el examen, puedes llegar a resolver varias preguntas gracias a la información implícita en los enunciados y alternativas el examen.

Sospecha de las alternativas demasiado rotundas.

Por norma general, las respuestas en los exámenes tipo test que incluyan palabras como “nunca”, “siempre”, “todos”, “ninguno”… suelen ser opciones incorrectas, aunque lo que formulan puede parecer en principio correcto.

Lo normal es que a pesar de que nos suene acertada esta alternativa, haya alguna excepción a la norma que invalide la afirmación de dicha alternativa. Es poco habitual que una opción correcta se formule en términos muy absolutos y que no dejan margen a la excepción o desviación.

Las respuestas que hablan de otras alternativas a misma pregunta, son especialmente importantes.

Las opciones de respuesta que contengan en su enunciado “todas las anteriores son correctas”, “ninguno de los anteriores”,etc. son la opción correcta en más de un 52% de los casos (lo cual en una pregunta de 3 o 4 alternativas, es bastante). Por este motivo, debes prestarles una especial atención a este tipo de alternativas, y en caso de que tengas muchas dudas, y necesites responder algo, o no te penalicen por fallos, puedes decantarte por ellas. Por supuesto no es algo seguro al 100%, pero la estadística estará a tu favor.

Las respuestas más largas y matizadas suelen ser las correctas.

Por lo general, debes tener en cuenta que las respuestas más largas y con mayor cantidad de matices, suelen ser las alternativas correctas. Esto se debe a que cuando una persona diseña un examen, debe asegurarse de que las alternativas correctas que incluye en cada pregunta, deben ser indiscutiblemente correctas, sin lugar a dudas, por lo que habitualmente, tienden a realizar las matizaciones y aclaraciones necesarias, para que lo sean. Normalmente esto requiere que el enunciado de la respuesta sea más largo.

Rara vez un docente se toma las molestias de realizar aclaraciones y matizaciones para alternativas de respuesta incorrectas.

Las respuestas incongruentes suelen ser incorrectas.

Muchos exámenes tipo test se generan con determinados programas informáticos que configuran las respuestas de forma automática, y por tanto con patrones aleatorios. Las alternativas incongruentes respecto a las demás o al enunciado son opciones erróneas.

Cuando detectes este tipo de respuesta, no solo tendrás más posibilidades de acertar la pregunta en cuestión (como consecuencia de haber descartado esta alternativa), sino que también tendrás en cuenta que, a lo largo del examen, pueden haber más opciones de respuesta generadas automáticamente y, por tanto, incongruentes e incorrectas.

Aprende a valorar la seguridad de tus respuestas.

Ten en cuenta que en la mayoría de exámenes tipo test las preguntas que se contestan incorrectamente penalizan sobre la nota o puntuación total. Lo ideal es tener una seguridad del 80% o más, al escoger una alternativa. Sin embargo piensa que el simple hecho de eliminar o descartar una respuesta te proporciona una ventaja estadística. Algunos expertos recomiendan contestar cualquier pregunta, siempre que seas capaz de eliminar con seguridad alguna alternativa, ya que solo por probabilidad conseguirías un balance positivo en las preguntas contestadas al azar, si como hemos dicho previamente has sido capaz de eliminar alguna alternativa.

En un examen hay que mantenerse mentalmente activo y preparado.

Es importante que cuando entres a un examen, puedas hacerlo con la mente despejada y con los mínimos nervios posibles. Ten en cuenta que cuando haces un examen no solo necesitas poder recordar todo lo que has memorizado para prepararte el examen, sino que deberás hacer valoraciones sobre la seguridad con la que puedes contestar a las preguntas, deberás realizar algunos cálculos, sobre lo que debes o no contestar, necesitarás realizar deducciones, y además poder hacer todo esto ahorrando todo el tiempo posible, ya que en un examen se trabaja contra reloj.

Prepárate y aprende a estudiar.

Por supuesto además de estas estrategias, saber estudiar y hacerlo de forma eficiente, consolidando adecuadamente los conocimientos es la premisa más importante para obtener una buena calificación en un examen.

6 tips claves para los exámenes a desarrollar

Para los exámenes a desarrollar nos solemos encontrar con una problemática habitual y es ¿por dónde empiezo?. Solucionar esta cuestión nos permite afrontar otras dificultades que nos irán apareciendo con mayor seguridad y confianza.

¿Por dónde empiezo? Empezamos por la base. Una casa se asienta en unos cimientos, si empezamos a construir la casa sin una base o estructura adecuada no tiene sentido porque no la podremos construir. Los exámenes a desarrollar parten de una estructura con unos puntos importantes que deben de quedar reflejados en el examen. Si no reflejamos esos puntos importantes o apartados nuestra nota será menor o suspenderemos.

¿Cómo puedo aprender la estructura del tema? A través de los mapas mentales. Los mapas mentales o arañas son una herramienta que nos permite destacar los puntos importantes o apartados a desarrollar de forma concisa. Su funcionamiento y aplicación está desarrollado ampliamente en el curso de Superaprendizaje. Una vez aprendida la metodología debemos de plasmarlo en el examen, y para ello los siguientes aspectos nos serán de gran ayuda:

  1. INTRODUCCIÓN: empezar el examen a desarrollar con una breve introducción al tema que se va a exponer, transmitirá a la persona que le corrige una sensación de orden y dominio del temario, este factor subjetivo influye de manera positiva a la hora de puntuar. Utilizando 5 o 6 líneas es suficiente.
  2. APARTADOS: si la redacción se hace de manera confusa resultará difícil de evaluar, sin embargo, cuando se exponen por apartados los diferentes puntos del tema, bien clasificados, se lo pondremos fácil al examinador e influirá nuevamente en la puntuación.
  3. ADECUAR LAS RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS: si hay cuestiones enumeradas o las tenemos que desarrollar nosotros, responderlas todas de manera ordenada y no “irnos por las ramas”.
  4. CLARIDAD: expresar las ideas de forma clara y precisa.  3 características  de un texto que te ayudarán a transmitir claridad son:
    1. Subrayar los apartados y clasificaciones.
    2. Ponerlos de forma enumerada.
    3. Destacar en mayúsculas algún concepto especialmente relevante.
  5. PONER CUIDADO CON LA ORTOGRAFÍA: si uno no le presta atención alguna y lo escribe como si fuera para él le dificultaremos la tarea a la persona que nos corrige. Cometer errores gramaticales y escribir sin poner cuidado en los detalles ensucia el examen y transmitimos sensación de pobreza (léxica y gramatical).
  6. CONCLUSIÓN: finalizar el examen con una breve conclusión ayuda a cerrar el examen de manera coherente. Este detalle también nos ayudará a destacar de manera positiva, porque no todas las personas se toman la molestia de cerrar el examen con una conclusión.

Gracias por estar aquí, si piensas que le puede ayudar a alguien compártelo.

Felíz día.

Cómo afrontar el suspenso en los exámenes

Cuando todo va bien y aprobamos los exámenes no experimentamos malas sensaciones y nos encontramos tranquilos, pero afrontar el suspenso en los exámenes tiene una mayor dificultad porque en ese momento empiezan a surgir los miedos y dudas.

Estos miedos y dudas proceden de una causa y la debemos de identificar para poder ponerle una solución. Es habitual buscar culpables  en terceros, ya sea en personas como el profesor (la culpa es del profesor que me tiene manía) o en objetos como el temario o el sistema. Las causas de nuestro suspenso no son externas: ni el profesor, ni el temario son el motivo de que suspendamos, porque si fuera así todas las personas que dependan de ellos suspenderían al igual que nosotros. El motivo por el que suspendemos es interno, es decir; procede de nosotros mismos.

Hay dos motivos principales por los que suspendemos:

  1. No hemos estudiado.
  2. Nuestras sesiones de estudio han sido débiles.

Para poner remedio a estos dos problemas debemos de aplicar una solución, igual que cuando enfermamos aplicamos un remedio para volver a estar sanos.

El remedio para afrontar el suspenso debe de contener los siguientes ingredientes para que sea eficaz:

  • Planificación: seleccionar las horas de estudio que le vamos a dedicar, proteger nuestra sesión de estudio ( sin distracciones, ni interrupciones), seleccionar la técnica de estudio adecuada para las necesidades del temario y del examen y por último ponerlo en práctica diariamente con firmeza.
  • Anticipación: cuando suspendemos y sabemos la fecha del próximo examen debemos de prepararnos con antelación ¿por qué? Porque cuando se acerque el próximo examen será demasiado tarde. Si nos anticipamos aplicando los principios del punto anterior iremos al examen con confianza y seguridad. Esto nos proporciona tranquilidad y nos alivia del estrés que nos produce una deficiente preparación.
  • Intención: Si tienes la intención de aprobar debes de poner interés en ello y colocar todos los factores a tu favor. Cuando nos dan la nota y tenemos la oportunidad de revisar el examen un consejo es ir a esa revisión. Cuando un alumno va a la revisión, le transmite al profesor que en lugar de desinterés tiene interés por aprobar esa asignatura. De forma sincera en la revisión le preguntamos al profesor donde hemos fallado y qué deberíamos de hacer para mejorar. A continuación lo ponemos en práctica. Si nos ponemos en lugar del profesor, cuando tiene que evaluar al alumno y ha visto que éste ha puesto interés, este simple detalle puede inclinar la balanza a su favor.

En escuela de la memoria somos amigos de ponérselo fácil a nuestra memoria y para recordarlo con facilidad, aquí tienes el acrónimo que te puede ayudar a recordar los 3 ingredientes clave:

Planificación – Anticipación – Intención

PLA             –           AN         –          INT…….. Para afrontar el suspenso en los exámenes necesitamos un PLAANINT.

( si te ha llamado la atención la T del final te resultará más fácil recordar que la inTención de este plaanint es aprobar)

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Felíz día.