Estudiar con prisas

¿Te ha pasado alguna vez? estudiar con prisas para el examen. Es posible que no solo una vez, sino que sea lo que solemos hacer por costumbre.

Como tenemos tiempo para el examen lo dejamos para más adelante cuando se acerque la fecha, y a pesar de que se acerca la fecha todavía seguimos sin hacer nada pensando «el último día me lo empollo todo y ya está», «hasta ahora me ha funcionado». Los problemas empiezan a venir cuando eso ya no funciona, y no solo eso, sino las consecuencias de dejar toda la materia de estudio para el último día. ¿Cuáles son las consecuencias? por lo general, cuando tenemos mucha materia que estudiar en poco tiempo generamos estrés y ansiedad porque nos agobia que no tengamos tiempo suficiente. ¿y qué problema hay? Este estado de estrés y ansiedad nos afecta negativamente, pero este no es el único problema:

  • Debido a la gran cantidad de información nos perdemos en el temario y las ideas que quedan son dispersas y confusas.
  • El estrés no te permite pensar con claridad.
  • Los niveles de atención y concentración no son adecuados porque están mezclados con la ansiedad que te produce el tener poco tiempo.
  • A nivel físico acabamos agotados debido al esfuerzo mental que tienes que mantener para acabarlo todo. Nos afecta en todos los niveles, si tenemos la sensación de agotamiento y malestar nos resulta más difícil retener información.
  • El olvido hace su función, y como ya sabrás, la mayor parte del olvido se produce al día siguiente de aprender una información. Por lo tanto, si hoy estudiamos algo, si no lo repasas repetidas veces espaciado en el tiempo, tienes garantizado que al día siguiente perderás gran parte de la información aprendida.
  • Tienes dificultades para recordar, porque la ansiedad inhibe poder acceder a la información que hemos aprendido, resulta más difícil recordar.
  • No puedes profundizar en el temario, porque al ir con prisas no te ha dado tiempo a prepararte nada, lo llevamos todo con pinzas y es fácil que se caiga porque no está bien agarrado.

Algunas personas prefieren pasar por todas estas dificultades que ya están acostumbradas en lugar de hacer algo para evitarlo. ¿Por qué he de pasarlo mal si lo puedo pasar bien?

Cuando sabemos la fecha del examen y lo preparamos con tiempo, la percepción y la experiencia que tendremos en el examen será completamente diferente. Anticiparse y preparar el temario de forma adecuada te da una sensación de seguridad y confianza que te ayudará a que tus resultados sean mejores. Cuando lo has preparado bien, realizando todas las fases del estudio y repasando repetidas veces, la actitud con la que vas al examen cambia y piensas ¿a ver si es capaz de pillarme? le has dedicado el tiempo suficiente para que los conocimientos estén bien asentados en la memoria, no hay dudas, no te pierdes en el temario y aquello que resultaba difícil ahora lo controlas. Ese tiempo que le has ido dedicando previamente te aporta tranquilidad y seguridad, lo cual hace que influya de manera positiva en tus resultados. En Escuela de la Memoria te animamos a que lo pruebes.

Muchas gracias por leernos, si piensas que le puede ayudar a alguien compártelo.

Feliz día

 

Cómo aprobar un examen tipo test

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En esta entrada os traemos un vídeo en el que os explicamos algunas estrategias muy interesantes sobre cómo aprobar un examen tipo test. ¡Presta una especial atención al último consejo!

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Cómo aprobar un examen [claves prácticas]

aprobar un examen

Cuando se nos acerca el examen para el que nos estamos preparando, comienzan a asaltarnos un millón de dudas ¿Me he preparado bien? ¿Que debería repasar ahora? ¿Cómo me organizo los últimos días? ¿Me saldrá bien? ¿Será un examen complicado?…

Debemos tener en cuenta que cuanto más se acerca el examen más aumenta el cansancio mental, y a su vez este se junta con los nervios produciendo una combinación de emociones y sensaciones que tienen como consecuencia la una disminución de la productividad y el rendimiento, generando falta de concentración, el abatimiento físico y mental, la desmotivación durante los días previos al mismo….

En esta entrada queremos aportarte algunos consejos que pueden ayudarte a pasar por este proceso de una forma más llevadera, y te pueden dar el impulso que necesitas para afrontar con éxito ese examen que tan importante.

1. Ten en cuenta la importancia de tu estado mental en el examen

No le solemos dar la importancia que tiene a la preparación psicológica. Normalmente nos centramos en el estudio de nuestro temario, olvidando que realmente el momento más importante de todo el proceso es precisamente el momento en el que nos examinamos, o sea el momento de la prueba, a la cual habitualmente llegamos agotados, sin energía y sin motivación.

Toma conciencia de que tu estado mental en el examen puede tener un peso importante sobre tu rendimiento en el mismo, y por lo tanto sobre tu calificación.

2. Practica para el examen

Muchos estudiantes llegan al examen sin haber hecho exámenes de prueba, ni preguntas de auto-evaluación, y por lo tanto sin conocer qué tipo de preguntas se encontrará, o qué formato tendrán estas preguntas. Si no hemos tenido forma de ver preguntas de años anteriores, o no se nos han facilitado preguntas de auto-evaluación (algo poco habitual), entonces es lógico… pero si hemos tenido la oportunidad y no la hemos aprovechado, esto puede ser un error grave.

Tengamos en cuenta que muchas veces las preguntas se suelen repetir de unos años para otros…, pero esto es lo de menos, lo más importante es que a través de las preguntas podemos comprender el grado de detalle con el que tenemos que memorizar un temario concreto, así como la importancia que se le dan a los diferentes conceptos o temas, en función de la cantidad de preguntas relacionadas con estos.

3. Trabaja bajo presión

Haz simulaciones lo más parecidas posible al examen para el que te estás preparando. Evalúate en condiciones similares a cómo te evaluarán en la prueba oficial, o sea que si en el examen dispondrás de 90 min  para contestar 100 preguntas, realiza las simulaciones en estas condiciones, ya que esto quiere decir que tendrás menos de 1 min para responder a cada pregunta, por lo que necesitas tener soltura y haberte preparado mentalmente para esto.

4. Cuídate los días previos

Estar descansado, mentalmente activo, hidratado y nutrido, es imprescindible para que tu memoria y concentración funcionen correctamente.

Cuida especialmente el descanso y ten en cuenta que el sueño desempeña a nivel psicológico una serie de funciones relacionadas con el aprendizaje y consolidación de la memoria, por lo que pasarte noches enteras estudiando y sin dormir, es poco productivo…

5. Ten estrategias para responder preguntas

En otros artículos ya hemos hablado de este tipo de estrategias. En este punto te voy a dar algunos consejos fundamentados en estudios y estadísticas significativas, sobre qué preguntas suelen ser falsas o correctas en un examen tipo test. Sospecha de lo siguiente:

  1. Si una respuesta es notoriamente más larga probablemente será la correcta. (Sucede porque estas alternativas de respuesta suelen estar más matizadas y suelen tener contenido literal).
  2. La alternativa que dice «todas las anteriores son correctas», suele ser correcta. (Es mucho más fácil generar alternativas correctas que falsas, por lo que este tipo de preguntas facilitan el trabajo a los examinadores que desarrollan las alternativas a las preguntas).
  3. La alternativa que dice «todas las anteriores son falsas», suele ser falsa. (Esto se basa en las mismas premisas que el consejo anterior).
  4. Las alternativas que contienen las palabras «nunca» o «siempre», suelen ser falsas. (Esta rotundidad en las afirmaciones es una estrategia utilizada por los examinadores con mucha frecuencia para generar alternativas falsas).
  5. Si la alternativa no tiene una concordancia de género o número con el enunciado de la pregunta, esta será falsa. (O sea que si por ejemplo el enunciado se formula en plural y la respuesta en singular… esta alternativa será falsa. Y ocurre exactamente lo mismo con el género).
  6. Las alternativas de respuesta con errores ortográficos son respuestas falsas habitualmente. (Las respuestas falsas suelen ser más improvisadas y se les da menos importancia, por lo que los errores ortográficos en este tipo de preguntas son mucho más comunes que en las alternativas correctas, las cuales suelen revisarse con mayor frecuencia).
  7. Y por último, ten en cuenta que dos preguntas del examen sobre el mismo contenido, en ocasiones te pueden dar la respuesta a alguna de ellas. (En ocasiones podemos ver, por ejemplo, alternativas falsas compartidas entre preguntas, lo cual puede darnos la respuesta por eliminación a alguna de las preguntas).

Espero que estos consejos te ayuden. ¡Suerte en tu examen!

Cómo controlar los nervios antes de tus exámenes

Por lo general, la mayor parte de las personas tenemos dificultades para gestionar nuestras emociones en ciertas situaciones. Concretamente las situaciones asociadas a los examenes suelen ser bastante estresantes, y más aún cuando el examen determina algo importante en nuestra vida, como puede ser un trabajo, o cómo nos irá en nuestra carrera…

Desde Escuela de la Memoria queremos aportarte algunas estrategias sencillas que pueden ayudarte a mantener la calma en situaciones difíciles, como en unas oposiciones, o una importante época de exámenes.

Debemos saber además, que la forma con la que afrontamos las situaciones estresantes, tiene una importante repercusión sobre nuestra salud psicológica y física. Por supuesto no es en absoluto sencillo mantener la calma cuando nos enfrentamos a pruebas y evaluaciones, o cuando nos sentimos examinados, y es por esto que en muchos casos debemos aprender a gestionar nuestros niveles e estrés…

En los momentos en los que nos sentimos alterados, podemos observar cómo nuestro cuerpo sufre cambios, notamos que el pulso se acelera, la temperatura corporal aumenta, algunos músculos comienzan a tensarse, nuestra respiración se vuelve más superficial y acelerada… Cuando identifiquemos estos cambios y seamos conscientes de que nos estamos sobreactivando, y esto pueda llevarnos a disminuir nuestro rendimiento en las pruebas, debemos tener en cuenta las siguientes recomendaciones para ser capaces de mantener la calma:

1. Identifica las señales corporales

Antes de nada, tienes que aprender cuáles son las señales corporales que te indican que estás comenzando a sentirte agitado. Esto es imprescindible, y cuanto antes seamos capaces de darnos cuenta de que nuestro cuerpo se está agitando, antes podemos poner en marchas mecanismos reguladores, y más fácil nos resultará mantener la calma.

Es fundamental que seamos conscientes de cómo se encuentra nuestro cuerpo, ya que esto puede ayudarnos mucho a intervenir antes de que nos encontremos totalmente bloqueados, o excesivamente nerviosos.

Las señales corporales de nerviosismo y estrés más comunes son las siguientes:

-Aumento de la frecuencia cardíaca

-Respiración superficial y acelerada

-Temblores en las extremidades

-Sudores fríos

-Boca seca

-Ganas de orinar constantes

-Tensión muscular

Una vez detectadas estas señales, debemos aprender a gestionar nuestra activación física y psicológica. A continuación vamos a ver algunas formas…

2. Aprende a respirar

Una de las herramientas más potentes que podemos utilizar contra la agitación y el nerviosismo, es la respiración diafragmática. También se conoce como respiración abdominal. Cuando respiramos, trabajan siempre varias zonas musculares de forma simultánea, pero en la respiración diafragmática el trabajo o movimiento muscular es especialmente importante en la zona baja de los pulmones (en la zona diafragmática). El diafragma, al contraerse, mueve el abdomen, desplaza los órganos internos hacia abajo, por lo que el abdomen se muestra hinchado, por este motivo también se habla de respiración abdominal para hacer referencia a este tipo de respiración.

Cuando respiramos de esta manera llevamos una gran cantidad de aire a la zona baja de los pulmones, que es la que más capacidad de volumen admite, por ello garantiza una mayor ventilación, captación de oxígeno y limpieza de los pulmones con cada espiración.

Cuando estamos respirando así nuestra barriga se hincha y nuestro pecho y hombros permanecer bajos e inmóviles (aunque si la respiración es profunda también podemos ver movimiento en el pecho y hombros).

Aprender a soltar la tensión del abdomen para mantener una respiración diafragmática pausada y profunda, es un aspecto importante para aprender a mantener la calma. En cuanto comenzamos a respirar de esta forma, nuestra activación física disminuye, y sentimos que nos relajamos casi inmediatamente.

3. Aprende a gestionar tu lenguaje no verbal

Sabemos que nuestro cuerpo refleja lo que sentimos, y que nuestras emociones alteran nuestro lenguaje no verbal, lo cual nos ayuda a comunicar nuestros estados internos a los demás. Sin embargo hay algo que generalmente no tenemos tan claro, y es que nuestras posturas y acciones corporales pueden también modificar nuestros estados psicológicos, pudiendo incluso ayudarnos a gestionar nuestras emociones y estados fisiológicos.

Esto es algo de lo que ya habíamos hablado en otros artículos como en el que tratábamos el tema de La hipótesis del feedback facial, la cual señala que la expresión facial de las emociones no solamente serviría para suministrar información a otros individuos acerca de la emoción subyacente, sino que la actividad muscular en sí misma sería la responsable inicial de la producción de la propia experiencia emocional, mediante un feedback sensorial muscular.

Cuando quieras relajarte, controla tu respiración (de modo que pueda poco a poco cambiar a una respiración diafragmática), observa tu cuerpo, y suelta la tensión muscular, relaja los hombres, e intenta reflejar con tu cuerpo un estado de calma. Esto te ayudará a evitar que el estrés y los nervios se apoderen de ti.

4. Distánciate por un momento de la situación

Cuando nos encontramos en una situación que nos genera mucha tensión, malestar o nerviosismo, y necesitamos mantenernos calmados (como puede ser un examen, o momentos antes del mismo…), puede ser una buena opción tomarnos unos minutos para alejarnos o aislarnos de esta situación, y volver a tranquilizarnos.

Darnos un respiro para beber un vaso de agua, tomar un poco el aire durante un fugaz paseo, escuchar algo de música, o realizar cualquier otra tarea que despeje nuestra mente y nos permita tomar distancia con la situación de evaluación (por supuesto esto es solo aplicable antes de comenzar el examen). Esto puede ser una buena práctica para poder relajarnos un poco y recuperar la serenidad y la concentración.

Desde que nos apartamos de la situación que nos perturba, nuestro cerebro tarda aproximadamente unos 90 segundos en regularse y volver a la calma. Por este motivo es importante saber que en muchas ocasiones no basta con contar hasta 10… sino que hay que tomarse un respiro y desconectar durante al menos un par de minutos.

5. Piensa de otro modo, o deja de pensar

Sabemos que los pensamientos que transitan por nuestra mente repercuten de forma directa sobre cómo nos sentimos, por este motivo al hilo de lo que hemos comentado en el punto anterior, debemos aprender a despejar nuestra mente de todos aquellos pensamientos que puedan acrecentar nuestro malestar y nuestro nerviosismo. Aprender a gestionar nuestro diálogo interno es determinante para poder mantener la calma bajo presión.

Es importante que seamos conscientes de esto, y que además aprendamos a evocar pensamientos que nos ayuden a relajarnos. En la práctica clínica, en muchos casos se utilizan procedimientos sugestivos, para que los sujetos aprendan a mantener la calma o a relajarse. Estos procedimientos se apoyan en la evocación de imágenes y sonidos relajantes, que podemos utilizar para disminuir los niveles de estrés.

6. La importancia del ejercicio físico

Para mantener la calma en situaciones difíciles, puede ser muy útil realizar ejercicio físico. Muévete, activa tu cuerpo de cualquier manera. Dar un paseo o salir a correr, son buenas maneras de desconectar de los problemas, liberar energía y mantener la mente despejada de emociones y pensamientos negativos.

Da igual el ejercicio que elijas, siempre es mejor salir a dar un pequeño paseo que quedarte encerrado en tu habitación con los mismos pensamientos nocivos rondando tu cabeza. El deporte nos puede ayudar a regular nuestros estados emocionales, y además gracias a que liberamos endorfinas, nos hace sentir mejor.

7. Aprende a perdonarte y a felicitarte

Ya sabemos que mantener la calma no es una tarea fácil. Requiere de mucha paciencia, mucha práctica y ganas, y fuerza de voluntad para no darse por vencido cuando nos enfrentamos a situaciones verdaderamente complicadas.

Aprende a darte la enhorabuena por intentar comportarte de la mejor manera posible. Lo importante es tu intención, y por supuesto no siempre será suficiente, pero tenemos que aprender a perdonar nuestros propios errores, y a felicitarnos por nuestros éxitos. Recuerda que los fallos te ayudan a aprender más sobre ti mismo y hacen que te conozcas mejor para que en próximas situaciones no cometas los mismos errores.

Si quieres aprender a regular tus nervios y gestionar tu estrés de la forma adecuada, matricúlate ya en nuestro curso Rendimiento Bajo Presión.

¿Qué hacer antes de entregar el examen?

A veces nos agobiamos en el examen y no le prestamos atención a la parte final. Si lo acabamos de cualquier forma los resultados serán de cualquier forma.

Antes de entregar el examen podemos recordar estos pasos sencillos que nos ayudarán a que la parte final se adecuada e influya en nuestra nota de forma positiva.

Para poder realizar la parte final nos hemos de haber planificado de forma aproximada y cuando resten 10 o 5 minutos, en función de la duración del examen, le dedicamos este tiempo a realizar los siguientes pasos:

  1. REPASA: ¿cómo debe de ser el repaso? De forma rápida incluyendo preguntas y respuestas. En ocasiones se nos ha pasado una parte de la pregunta con los nervios iniciales o la hemos interpretado mal por lo que la debemos de corregir. La ansiedad provoca que cometamos fallos que si repasamos los podemos detectar con facilidad.
  2. PREGUNTAS EN BLANCO: al repasar volvemos a reflexionar sobre ellas, y si podemos añadir alguna idea la incluimos aunque únicamente sea a modo de resumen. Si está vacía el 0 en ella es seguro. Aunque no sea precisa, el profesor valorará que te has esforzado y que has puesto interés en responderla. No se trata de responder por responder, sino de incluir aquellos puntos o ideas que conozcas de forma clara aunque no sean completos.
  3. REZÁGATE: no tengas prisa en salir, aunque veamos a los compañeros salir no te preocupes, es tu tiempo reservado para el examen y lo debemos de aprovechar al máximo. En la parte final nos pueden venir ideas que al principio, debido a la ansiedad, no recordábamos, éste es un detalle que nos puede hacer subir la puntuación. Estas ideas que nos vienen pueden ser referentes a alguna pregunta que te hayas dejado en blanco, o respecto a alguna que estés repasando y puedas completar, porque al final cuando estás más relajado es más fácil que nos vengan ideas que nos ayuden a completar nuestro examen y mejorar la nota.

Gracias por leernos, si piensas que le puede ser de ayuda a alguien, compártelo.

Felíz día.

¿Cómo aprobar un examen tipo test?

Pues bien, aunque no existen unas recomendaciones milagrosas que te puedan hacer aprobar si no estás bien preparado para afrontar el examen, en esta entrada vamos ofrecerte algunas claves que pueden ayudarte a mejorar considerablemente tu rendimiento en un examen tipo test. Estas  recomendaciones o consejos han sido extraídos de estudios estadísticos realizados sobre este tema.

El examen en su conjunto puede darte la respuesta a alguna pregunta.

Es importante que te leas todo el examen de principio a fin (si no es excesivamente largo), y sepas qué preguntas hacen referencia a los mismos términos, o al menos puedas reconocerlas mientras haces el examen. En muchos exámenes hay respuestas ocultas, o implícitas en los propios enunciados o en la formulación de algunas preguntas. En realidad es bastante común que algunas opciones de respuesta aparezcan en varias preguntas distintas a lo largo del examen, lo cual en muchos casos nos está dando una información valiosa.

En un ejercicio de lógica durante el examen, puedes llegar a resolver varias preguntas gracias a la información implícita en los enunciados y alternativas el examen.

Sospecha de las alternativas demasiado rotundas.

Por norma general, las respuestas en los exámenes tipo test que incluyan palabras como “nunca”, “siempre”, “todos”, “ninguno”… suelen ser opciones incorrectas, aunque lo que formulan puede parecer en principio correcto.

Lo normal es que a pesar de que nos suene acertada esta alternativa, haya alguna excepción a la norma que invalide la afirmación de dicha alternativa. Es poco habitual que una opción correcta se formule en términos muy absolutos y que no dejan margen a la excepción o desviación.

Las respuestas que hablan de otras alternativas a misma pregunta, son especialmente importantes.

Las opciones de respuesta que contengan en su enunciado “todas las anteriores son correctas”, “ninguno de los anteriores”,etc. son la opción correcta en más de un 52% de los casos (lo cual en una pregunta de 3 o 4 alternativas, es bastante). Por este motivo, debes prestarles una especial atención a este tipo de alternativas, y en caso de que tengas muchas dudas, y necesites responder algo, o no te penalicen por fallos, puedes decantarte por ellas. Por supuesto no es algo seguro al 100%, pero la estadística estará a tu favor.

Las respuestas más largas y matizadas suelen ser las correctas.

Por lo general, debes tener en cuenta que las respuestas más largas y con mayor cantidad de matices, suelen ser las alternativas correctas. Esto se debe a que cuando una persona diseña un examen, debe asegurarse de que las alternativas correctas que incluye en cada pregunta, deben ser indiscutiblemente correctas, sin lugar a dudas, por lo que habitualmente, tienden a realizar las matizaciones y aclaraciones necesarias, para que lo sean. Normalmente esto requiere que el enunciado de la respuesta sea más largo.

Rara vez un docente se toma las molestias de realizar aclaraciones y matizaciones para alternativas de respuesta incorrectas.

Las respuestas incongruentes suelen ser incorrectas.

Muchos exámenes tipo test se generan con determinados programas informáticos que configuran las respuestas de forma automática, y por tanto con patrones aleatorios. Las alternativas incongruentes respecto a las demás o al enunciado son opciones erróneas.

Cuando detectes este tipo de respuesta, no solo tendrás más posibilidades de acertar la pregunta en cuestión (como consecuencia de haber descartado esta alternativa), sino que también tendrás en cuenta que, a lo largo del examen, pueden haber más opciones de respuesta generadas automáticamente y, por tanto, incongruentes e incorrectas.

Aprende a valorar la seguridad de tus respuestas.

Ten en cuenta que en la mayoría de exámenes tipo test las preguntas que se contestan incorrectamente penalizan sobre la nota o puntuación total. Lo ideal es tener una seguridad del 80% o más, al escoger una alternativa. Sin embargo piensa que el simple hecho de eliminar o descartar una respuesta te proporciona una ventaja estadística. Algunos expertos recomiendan contestar cualquier pregunta, siempre que seas capaz de eliminar con seguridad alguna alternativa, ya que solo por probabilidad conseguirías un balance positivo en las preguntas contestadas al azar, si como hemos dicho previamente has sido capaz de eliminar alguna alternativa.

En un examen hay que mantenerse mentalmente activo y preparado.

Es importante que cuando entres a un examen, puedas hacerlo con la mente despejada y con los mínimos nervios posibles. Ten en cuenta que cuando haces un examen no solo necesitas poder recordar todo lo que has memorizado para prepararte el examen, sino que deberás hacer valoraciones sobre la seguridad con la que puedes contestar a las preguntas, deberás realizar algunos cálculos, sobre lo que debes o no contestar, necesitarás realizar deducciones, y además poder hacer todo esto ahorrando todo el tiempo posible, ya que en un examen se trabaja contra reloj.

Prepárate y aprende a estudiar.

Por supuesto además de estas estrategias, saber estudiar y hacerlo de forma eficiente, consolidando adecuadamente los conocimientos es la premisa más importante para obtener una buena calificación en un examen.