Subvocalización en la lectura | Elimínala para aumentar tu velocidad

Subvocalización en la lectura

¿Oyes una voz interna cuando lees? Es lo que conocemos como subvocalización.

¿Es necesaria la subvocalización para comprender lo que lees?

Al contrario de lo que pueda parecer, no es necesario repetir mentalmente lo que lees para comprender.

De pequeños nos enseñaron a identificar las vocales, a continuación nos iban enseñando algunas consonantes y hacíamos frases con ellas, tipo:

«Mi mamá me mima»

Nos pedían leer en voz alta. La velocidad, como es normal, era muy pequeña, y el esfuerzo muy grande. Identificar cada letra, formar la sílaba, repetir el proceso por cada palabra y así hasta llegar al punto. La comprensión del texto, como recordarás, era muy muy baja.

Luego, con el tiempo, aprendemos a leer más rápido. Con un golpe de vista leemos una palabra, ya no es necesario hacerlo letra a letra o sílaba a sílaba. La comprensión aumenta a la vez que la velocidad de lectura; lo que permanece es la voz interna. Parece que la voz interna, la subvocalización, sea necesaria para la comprensión, pero esto no es así. Te voy a poner una situación que te será familiar:

Vas por la autopista y estás buscando la salida de tu ciudad. Cuando ves el nombre ya sabes lo que pone, no es necesario que lo pronuncies. Y en este caso no solemos pronunciarlo.

Hay otros ejemplos más sofisticados. Con la memoria rápida o el cálculo mental es imposible pronunciar a la velocidad que se produce la memorización o los cálculos.

¿Cómo eliminamos la subvocalización?

Cuando aumentas la velocidad de lectura, la subvocalización va desapareciendo, puede quedar un murmullo pero, al igual que con la memoria rápida, leerás más rápido que la voz.

Poco a poco vamos reemplazando esa voz por imágenes. Al aumentar la velocidad de lectura, la voz interna simplemente no puede seguir tu velocidad de lectura. Al igual que nos pasó cuando pasamos de leer sílaba a sílaba, a palabras completas, la comprensión aumentará.

En el vídeo de hoy hablamos de la subvocalización:

Recuerda que en Escuela de la Memoria tienes un curso de lectura rápida.

Y tú, ¿escuchas esas voz interna cuando lees?

 

¿Se puede leer más rápido? 📖 Lectura rápida

Lectura rápida

Una percepción que tienen las personas que no han entrenado la lectura rápida es que ya van a su máxima velocidad. Pero realmente se puede aumentar la velocidad de lectura, y no hablamos de aumentar un 20 o un 50%. Hablamos de multiplicar por 3 o por 4 la velocidad de lectura.

Lectura Rápida vs Memoria Rápida

Me gusta hacer la comparación de la lectura rápida con la memoria rápida. En las pruebas de memoria rápida tienes que leer muy rápido, memorizar y después demostrar que te acuerdas escribiéndolo en el mismo orden.

En este vídeo veíamos a Miguel Ángel Vergara batir dos récords mundiales en las pruebas de decimales y binarios en un segundo:

Es un ejemplo de lectura rápida porque para memorizarlos, previamente hay que leerlos. Solamente leer los números es una hazaña. No hablamos de memorizarlos.

El proceso de la lectura rápida es muy similar. Se trata de leer y entender la información a toda velocidad. Una duda común sobre la lectura rápida es si tenemos capacidad para leer a mayor velocidad. Cuando miras a tu alrededor te llega muchísima información, lo que sucede es que te llega la información de otra forma y es más fácil procesarla. De una escena que dura un segundo se pueden explicar muchas palabras.

¿Cómo aprendemos a leer?

Cuando iba a preescolar me enseñaron las vocales, después alguna consonante que unía a las vocales formando algunas frases como «mi mamá me mima». El esfuerzo que hace un niño que lee así es tremendo, primero tiene que distinguir las letras, después formar sílabas, palabras y finalmente la frase. El esfuerzo es grande y la comprensión es pequeña. Después, con la práctica, aprendemos a leer palabra por palabra de un golpe de vista, aumenta la velocidad y la comprensión. Y por lo general, allí nos quedamos.

Con las técnicas de lectura rápida, se consigue reducir el número de fijaciones de los ojos sobre el papel para leer varias palabras de golpe. Al principio se consigue mantener esa velocidad de lectura durante unos minutos y luego, mediante entrenamiento, se consigue mantener velocidades que rondan las 1000 palabras por minuto, o lo que es lo mismo, multiplicar por 3 o por 4 una velocidad estándar. ¡Y lo importante! Con buena comprensión, incluso mayor que leyendo lento.

Si no conoces la lectura rápida te animo a que visites nuestro curso de lectura rápida, y como siempre, con garantía de satisfacción.

No pierdas el tiempo, aprende a leer más rápido

No pierda más tiempo leyendo a una velocidad baja… aprende con nosotros las técnicas que necesitas para multiplicar x4 tu velocidad de lectura y estudiar de forma más eficiente.

En este vídeo te traemos 3 sencillos consejos para aumentar tu velocidad de lectura.

Si quieres profundizar en este campo y saber como leer a más de 1000 palabras por minuto con total comprensión, matricúlate en nuestro curso online Lectura Rápida EM, en el que aprenderás todos los secretos de la lectura rápida de la mano de los memorizadores más rápidos del mundo:

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¿Leer rápido ayuda a memorizar más rápido?

Leer rápido y memorizar rápido

Una de las preguntas que nos hacen cuando ven una demostración de memoria rápida es: ¿Cómo te da tiempo a leerlo? Y es que la memoria rápida es muy rápida. Para poder memorizar tienes que leer rápido y por eso la lectura rápida es una habilidad fundamental para poder memorizar a estas velocidades:

Algunos récords del mundo

¿Quién memoriza tan rápido? Se preguntarán algunos. Pues Miguel Ángel Vergara. En el vídeo has visto 2 récords del mundo, memorizar 52 números binarios en 1 segundo y 22 dígitos decimales en 1 segundo. Estos son sólo dos de los 7 récords mundiales que ha conseguido Miguel Ángel Vergara. Pero, a lo que vamos, mira otra vez el vídeo, en el segundo 48 verás como aparecen los números, tu misión no va a ser memorizarlos, «simplemente» intenta leerlos.

Leer y memorizar rápido para estudiar mejor

¿Te dio tiempo? Apuesto a que no. Y es normal, la mayor parte de gente no sabe como leer todos esos números en 1 segundo. Lo bueno es que se puede aprender.

La lectura ya de por sí aporta muchos beneficios:

  • Ayuda a mejorar la concentración
  • Mejora la imaginación
  • Te ayuda a mejorar profesionalmente
  • Incrementa la empatía
  • Incluso, según concluye el doctor Pablo Martínez-Lage, es un método preventivo del Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas.

Las pruebas de memoria rápida son un extremo de lo que se puede conseguir al desarrollar algunas habilidades mentales. Estas habilidades como pueden ser la lectura rápida o la memoria rápida se pueden aprender y suponen una clara ventaja a la hora de estudiar. Y ese es precisamente el objetivo que tenemos en Escuela de la Memoria, utilizar las técnicas de alta competición en los estudios para aumentar el rendimiento.

Además, leer rápido te ayudará a memorizar rápido. De poco sirve leer muy rápido si enseguida olvidas esa información, la retentiva es la capacidad que te permite mantener en tu memoria lo que lees.

Aprender a leer rápido

Tú puedes aprender a leer mucho más rápido. Hablamos de multiplicar tu velocidad de lectura x3 o x4. La semana pasada estrenamos el curso de Lectura Rápida donde nos hemos coordinado 4 especialistas para que tengas el curso más completo:

  • Miguel Ángel Vergara: Campeón del Mundo de Memoria Rápida con varios récords mundiales.
  • Javier Muñiz: Profesor, informático. Tiene un canal de mucho éxito en YouTube que te recomiendo visitar.
  • Manuel Pérez: Psicólogo especialista en alto rendimiento, emprendedor y fundador de Nueces y Neuronas.
  • José María Bea: Yo mismo. Soy profesor, informático y he sido subcampeón de España de Memoria de fondo.

Hoy es el Cybermonday y nos hemos apuntado al carro. Tienes un descuento en los cursos, incluyendo el de Lectura Rápida.

Hasta pronto!

¿Qué es lo que diferencia a un buen lector?

Hay personas que leen muy rápido y muchos textos, a continuación les preguntas de qué iba el texto que acaban de leer y tienen grandes dificultades. Otras personas leen muy despacio y pocos textos, a continuación les preguntas de qué iba el texto que acaban de leer y tienen grandes dificultades. Entonces ¿qué es lo que ocurre?

Podemos estar leyendo un texto a una determinada velocidad, pensamos que lo estamos haciendo bien porque lo hemos hecho siempre así, pero debemos de comprobar si realmente lo estamos haciendo bien ¿cómo lo podemos comprobar? una vez que acabas de leer un determinado fragmento o página intenta recordar su contenido, sin necesidad de que sea de forma literal, únicamente las ideas principales o el hilo conductor. Si eres capaz de recordarlo de forma aproximada y mantener su estructura quiere decir que tu lectura ha sido productiva y lo has hecho bien, de lo contrario hay algo que estamos haciendo mal.

Hay una gran diferencia entre ver y observar; a lo largo del día vemos muchas cosas e incluso repetidas veces, por ejemplo nuestro reloj, si te preguntan ¿qué es lo que pone dentro de la esfera? ¿marca en cifras normales o romanas? es posible que no tengamos una certeza plena al responder estas preguntas, ¿y por qué? porque lo vemos diariamente pero no lo observamos. Cuando observamos algo con detalle y le prestamos atención ayudamos a nuestra memoria a su grabacion y su posterior recuerdo, sin embargo, si no le hemos prestado atención no lo podremos recordar aunque lo hayamos visto muchas veces.

Cuando leemos debemos hacerlo con atención y reflexionar sobre su contenido para facilitar su recuerdo posterior. Si no lo hacemos así nuestra memoria será como un colador y por mucho texto que engullamos acabará perdiéndose porque no tiene donde sostenerse.

Independientemente de tu velocidad de lectura, cuando lo estés haciendo haz pausas, reflexiona sobre lo que lees e intenta recordarlo, de esta forma ayudarás a grabarlo en tu memoria de forma más profunda y la huella que dejará en ella será mayor.

Gracias por leernos, si piensas que le puede ayudar a alguien compártelo.

Feliz día 🙂

 

Memoriad Las Vegas 2016

Durante una semana, del 7 al 11 de noviembre, más de 100 memorizadores, calculistas y lectores rápidos, han participado en las olimpiadas mentales Memoriad Las Vegas 2016.

Las últimas semanas ya hablamos de Memoriad como la única competición en que se combinan pruebas de memoria con pruebas de cálculo mental.

Memoriad ha realizado 3 olimpiadas mentales, en 2008 la primera en Istanbul, Turquía; la segunda se celebró también en Turquía, en Antalya; y esta última en Las Vegas. Entre medio ha organizado varias competiciones. El anuncio de que la próxima sede fuera en Las Vegas ha sido toda una sorpresa y una muestra de cómo una buena organización puede proyectar una competición de estas características.

Las 14 pruebas de Memoriad Las Vegas 2016

  • Memorizar una baraja de cartas
  • Números hablados
  • Números con forma geométrica
  • Flash numbers
  • Binarios en 30 minutos
  • Nombres y caras
  • Decimales en 60 minutos
  • Sumas
  • Calendario
  • Flash Anzan
  • Multiplicaciones
  • Raíces cuadradas
  • División
  • Lectura rápida

Los ganadores se reparten 38500$. Recordar además, que muchos participantes tuvieron el viaje pagado.

De entre las marcas que hicieron los participantes, destacar 3 récords del mundo en memoria:

  1. Memorización de una baraja de cartas en 17,69 segundos, el campeón, como no, Alex Mullen.
  2. Nombres y caras, 198 en 15′ por Nelson Dellis.
  3. Números decimales en 60′, 3115 números, nuevamente Alex Mullen.

 

En las pruebas de cálculo mental destacó la Coreana Jeonghee Lee ganando las pruebas de suma, multiplicación, división y Flash Anzan.

En la Web de Memoriad puedes consultar todos los resultados.

Otro detalle muy bueno de la competición es que se ha retransmitido en directo. Si te quieres con casi 23 horas de competición te dejo los vídeos patrocinados por Zappos.

Los vídeos de Memoriad Las Vegas 2016

Lectura rápida

Y una novedad más, prueba de lectura rápida. En la prueba había que demostrar un mínimo de 60% de comprensión leyendo sobre material impreso. El campeón del mundo de lectura rápida es İbrahim Murat Kaplan, el turco se ha proclamado campeón en la primera prueba oficial de esta categoría con 1246 palabras por minuto y una comprensión del 65%.

Viendo los resultados auguro que es una prueba con mucho recorrido por delante.

Opinión sobre Memoriad Las Vegas 2016

Creo no equivocarme si afirmo que Memoriad es la competición del cálculo mental, memorización y lectura rápida más destacada a nivel mundial. Veo estos puntos fuertes:

  • Número elevado de participantes.
  • Premios económicos.
  • Lugar para competir ideal.
  • Variedad de pruebas.
  • Protagonismo a los mejores de cada prueba.
  • Pruebas por ordenador: corrección automática y resultados rápidos.
  • Retransmisión por Streaming.
  • Normativa clara y justa.

Por estos motivos veo ahora mismo a Memoriad como la mejor competición del estilo.

Aprende a leer más rápido sin subverbalizar

Si ya has comenzado a entrenar lectura rápida y tienes problemas para avanzar, o si por otro lado, quieres comenzar a practicar lectura rápida, estoy seguro de que esta entrada te será muy útil.

Antes de nada ¿Qué es la subverbalización?

La subverbalización es escuchar tu propia voz mientras estás leyendo. Tanto si leemos en voz alta, como si escuchamos mentalmente nuestra propia voz articulando las palabras, nuestra velocidad de lectura se ve limitada precisamente, a la velocidad a la que somos capaces de articular las palabras del texto.  Al principio prácticamente todo el mundo tendemos a subverbalizar, hasta el punto de que en muchos casos no somos capaces de comprender el texto si no lo seguimos, al menos mentalmente, haciendo subverbalizaciones de cada palabra.

Una de las piezas clave en el proceso de aprendizaje de la lectura rápida es la reducción de la subverbalización. Suele estar detrás de problemas y dificultades en el desarrollo de una lectura veloz (estamos hablando de una lectura de entorno a las 1000 palabras/minuto).

Si conseguimos reducir esta subverbalización lo suficiente, nuestra velocidad de lectura mejorará considerablemente, pero por supuesto no es algo tan fácil como decir… “A partir de ahora no voy a subverbalizar más y arreglado…”. En muchos casos hace falta al menos un pequeño entrenamiento para mejorar esto.

Debemos saber que la subverbalización no es una cuestión de “todo o nada”… Voy a poner una pequeña categorización personal de los tipos de subverbalización que podemos emplear cuando leemos un texto:

Subverbalización completa: Este tipo sería el más común en las lecturas relajadas. Es en el que vamos nombrando mentalmente cada palabra que encontramos. Esta es la forma de subverbalizar que más nos limita a la hora de leer rápido.

Subverbalización parcial: En este caso nos referimos a la articulación de palabras de forma selectiva. No se nombrarían todas las palabras, solo se nombran aquellas que tienen un mayor peso en su contenido, o aquellas que son más complejas o poco frecuentes (normalmente se omitirían los artículos, preposiciones, algunos adjetivos…). Muchas personas utilizan de forma intuitiva este tipo de subverbalización cuando quieren leer un texto con cierta velocidad.

Subverbalización inexacta: En este caso nos referimos a un murmullo con una articulación vaga, en el que se distinguen unas pocas palabras, o en ocasiones ni siquiera eso. Este tipo de subverbalización es típico cuando una persona está haciendo una búsqueda en el texto a través de una lectura muy rápida, que normalmente se asocia a muy poca comprensión.

Combinación: Por supuesto no siempre suvberbalizamos igual las palabras, por lo que una misma persona leyendo un texto puede utilizar diferentes tipos de subverbalización sin ser apenas consciente de ello.

Para desprendernos poco a poco de esta limitación podemos realizar una serie de ejercicios que nos proporcionarán resultados bastante rápidos y mejorarán nuestra velocidad de lectura en unos pocos entrenamientos:

Cuenta mental: Este ejercicio es muy sencillo y muy útil, y se utiliza con frecuencia en este campo. Consiste en realizar una cuenta mentalmente, con un ritmo estable y sin pausas. De esta manera mientras observamos las palabras del texto y procesas su contenido, mentalmente vamos contando, por ejemplo del 1 al 5: “1, 2, 3, 4, 5, 1, 2, 3….”. Es importante que intentes mantener una comprensión lo más alta posible de lo que vas leyendo, y por supuesto también es importante que no cambies este dialogo interno aunque te resulte difícil comprender lo que lees. Es posible que al principio no seas capaz de comprender casi nada, pero si eres persistente y realizas este ejercicio una vez al día durante al menos unos 5 o 10 minutos, pronto comenzarás a leer con soltura.

Subverbalización parcial: Si tenemos ciertas dificultades para realizar el ejercicio anterior, y nos encontramos muy incómodos, podemos subverbalizar de forma selectiva algunas palabras (en este caso sin la cuenta mental). Una buena opción es intentar subverbalizar solo los verbos, y las palabras poco frecuentes, y ver si mejora nuestra comprensión y nuestra velocidad con un poco de entrenamiento. Al igual que como puede ocurrir con el ejercicio anterior, es posible que al principio no te encuentres especialmente cómodo, se persistente y realiza este ejercicio a diario, durante unos 5 o 10 minutos aproximadamente, pronto comenzarás a leer más rápido. Una vez que domines este ejercicio intenta realizar el ejercicio anterior de nuevo, hasta que lo consigas. Si aun así te sigue resultando difícil practica un tiempo subverbalizando únicamente la primera silaba de los verbos y las palabras que reduzcan tu velocidad, para subverbalizar menos y leer más rápido.

Desde Escuela de la Memoria queremos recomendarte que leas todos los días, aunque solo sean unos minutos. Tan solo entre 15 y 20 minutos de práctica diaria pueden aumentar en más del doble tu velocidad de lectura, si aprendes a trabajar con una buena técnica y eres constante. Te aseguro que el tiempo que emplees entrenando lo recuperarás y compensarás cuando leas.

La lectura es una muy buena forma de alimentar para tu cerebro, no esperes más, comienza a coger el hábito de leer a diario, tu cerebro te lo agradecerá.

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Aprende lectura rápida fácil

Muchas personas creen que la lectura rápida no es más que un mito. La mayoría de las personas tienen una velocidad de lectura inferior a las 260 palabras por minuto, y cuando escuchan que podemos llegar a leer a unas 1.200, lo toman como un imposible, como un mito más. Es cierto que existen muchos mitos asociados a la lectura rápida, relacionados sobre todo con la lectura inconsciente o automática (con la cual algunos afirman leer hasta 20.000 palabras por minuto), o con técnicas o estrategias que se han mostrado ineficaces para aumentar de forma significativa nuestra velocidad lectora.

La realidad es que el cerebro humano es capaz de procesar un tope de en torno a las 1200/1300 palabras por minuto, por supuesto, con una comprensión total de lo que se está leyendo. Habitualmente la gente se cuestiona si los lectores rápidos son capaces de comprender todo lo que leen, claro que sí… un lector rápido lo es porque lee más rápido que el resto de personas, pero después del entrenamiento y mucha práctica, las altas velocidades se transforman en velocidades cómodas él.

A continuación vamos a ver cuales son los 5 fundamentos técnicos principales, de la lectura rápida:

1.- Precisión ocular: Mover los ojos con precisión es fundamental para poder trabajar a una velocidad alta. Con el fin de mejorar nuestra precisión al realizar las fijaciones, podemos usar un bolígrafo, o un lápiz… que nos sirva como apoyo visual. Este apoyo lo utilizaremos para señalar el punto en el que vamos a posar nuestra mirada, dicho de otro modo señalaremos un punto donde vamos a fijar nuestros ojos para leer.

2.- Campo visual útil: Dependiendo de la cantidad de palabras por línea la cantidad de fijaciones que haremos será una u otra. Por lo general las líneas tienen entre 8 y 12 palabras de media, aproximadamente. Con textos de este tipo, al comenzar haremos 3 fijaciones por línea (aunque si me veo sobrado puedo intentar hacer 2, y si tengo dificultades puedo empezar con 4). Para que se entienda mejor voy a poner un ejemplo para que experimentes como debe hacerse. Lee las siguientes frases fijando los ojos en la parte inferior de los asteriscos, pasando de uno a otro posando los ojos en la parte superior de la linea, e intenta comprender que pone en el texto:

*                             *                                        *                                 *

Para leer rápido necesitamos mantener los ojos fijos y hacer pocas fijaciones por línea.

*                                             *                                            *

Ahora lo hacemos más difícil tan solo tres fijaciones para una línea de quince palabras.

¿Cómo te ha ido?… Al principio es complicado ¿Verdad?

En un texto las fijaciones las marcaremos como ya hemos dicho con el apoyo visual, lo cual nos dará una mayor precisión en el movimiento de nuestros ojos.

3.- Ritmo: Utiliza un metrónomo durante los entrenamientos que te marque el ritmo de las fijaciones por minuto. Puedes encontrar Apps para el móvil gratuitas, y fáciles de utilizar.

4.- Subverbalización: Debemos eliminar las subverbalizaciones, esto quiere decir que tenemos que dejar de nombrar mentalmente cada palabra que vemos, si no lo hacemos, nunca podremos leer realmente rápido. Si te resulta difícil intenta subverbalizar solo la primera sílaba de las palabras que más te cueste leer.

5.- Visualización: Cuando leemos a velocidades lo suficientemente altas, dejamos de leer palabras, y comenzamos a visualizar significados. Esto significa que debemos aprender a visualizar la información y el contenido del texto, lo cual nos ayuda a comprender y memorizar lo que leemos.

Cuando trabajamos la Memoria Rápida, estamos trabajando también muchas de estas habilidades. Por este motivo, el entrenamiento y el trabajo dedicado a esta disciplina, es en cierta medida transferible a la velocidad de lectura, por este motivo muchos atletas mentales, comienzan a mejorar su velocidad de lectura al trabajar otras disciplinas.

Sin embargo, si lo que queremos es mejorar nuestra velocidad de lectura, debemos trabajar esta habilidad de forma específica.

Espero que practiques los siguientes ejercicios y te resulten útiles… También puedes visitar nuestro curso y tener a tu disposición un programa completo que multiplique tu velocidad de lectura.

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Ejercicios y entrenamientos:

Amplitud de campo visual: Uno de los primeros entrenamientos debe ir dirigido al aumento de nuestra amplitud de campo visual útil. En el ámbito de la lectura, con la amplitud del campo visual útil  nos referimos a la cantidad de palabras tanto en horizontal como en vertical que podemos llegar ver, con la visión periférica, con la suficiente claridad como para poder leerlas sin desplazar ni mover los ojos. Por suerte el campo visual puede mejorar y nuestra visión periférica puede ser entrenada a través de diferentes ejercicios.

Debemos saber que los lectores rápidos hacen solo unas pocas fijaciones por línea, porque pueden leer un buen grupo de palabras sin necesidad de mover los ojos, lo cual les permite leer bloques completos de palabras. El ojo lee mejor cuando se mantiene fijo e inmóvil, por lo que reducir la cantidad de desplazamientos durante la lectura nos permite mejorar nuestra velocidad lectora.

Ejercicio:

Abre un libro por cualquier página, conviene que el texto cubra la página por completo (a ser posible que la página no tenga imágenes o demasiados huecos en blanco). Ahora mirando  justo la parte de unión entre las páginas (el centro del libro abierto), intenta distinguir las palabras que encuentras a los márgenes de ambas páginas. Mantén la mirada fija en el centro del libro y solamente desplaza los ojos hacia abajo para intentar ir viendo todas las palabras que quedan en los márgenes. Intentar ver las palabras de ambos lados de forma simultánea, ampliando tu campo de visión, y a ser posible intentando coger más de una palabra de cada lado (cuantas más mejor).Este ejercicio es muy eficaz ya que tus ojos no miran ninguna palabra directamente por lo que tu atención se focaliza plenamente en tu visión periférica.

Velocidad de lectura: Puede que en determinados momentos podamos tener dificultades con ciertas palabras, especialmente con algunos verbos y adverbios, que nos ralentizan. Cuando nos encontramos con una palabra poco común o desconocida para nosotros utilizamos la lectura fonológica (letra por letra) para leerla. Debemos intentar mejorar nuestro vocabulario lector y para esto es importante leer habitualmente y prestarle especial atención a las palabras que más difícil nos resulta leer. También debemos suprimir la subverbalización, esto es muy importante, pero no te preocupes lo conseguirás con el tiempo, a medida que aumentes tu velocidad de lectura.

Ejercicio:

Este ejercicio debe hacerse leyendo todo el rato el mismo párrafo (debemos utilizar un párrafo de unas 4 o 5 líneas). El ejercicio está diseñado teniendo en cuenta que se trabaja a 3 saltos o fijaciones por línea (una fijación por cada golpe en el metrónomo).

Una vez que sabemos nuestra velocidad de lectura nos ponemos el metrónomo por lo menos a unas 20 BPM (golpes/minuto) más de lo que somos capaces de seguir, y leemos un espacio corto de tiempo (1 o 2 minutos). A continuación subimos 10 BPM y continuamos leyendo, y por último volvemos a subir 10 BPM más, y leemos otro par de minutos. Puedes utilizar estas velocidades para empezar 130, 140, y 150 BPM. No entenderás nada de lo que lees…. No te preocupes haz el ejercicio de todos modos, debes trabajar a una velocidad a la puedas reconocer casi todas las palabras que ves. Cuando leas varias veces el párrafo las reconocerás, pero probablemente seguirás sin comprender el contenido. Si no tienes estas sensaciones reajusta la velocidad según tus necesidades.

Velocidad de procesamiento: Nos habremos dado cuenta que a las velocidades anteriores no entendemos nada de lo que leemos. Para mejorar nuestra velocidad de procesamiento debemos trabajar algo por encima de nuestra velocidad de comprensión, pero no demasiado, y no sobrepasar nuestra velocidad de lectura, por lo que trabajaremos a menos velocidad que en el ejercicio anterior.

Ejercicio

Este ejercicio debe hacerse leyendo el mismo párrafo como en el ejercicio anterior. Este ejercicio está diseñado teniendo en cuenta que se trabaja a 3 saltos o fijaciones por línea (una fijación por cada golpe en el metrónomo).

Antes de nada ponemos el metrónomo a una velocidad a la que seamos conscientes de que podemos seguir la información del texto, no te preocupes si necesitas ponerlo a una velocidad bastante baja, al principio es normal. Una vez que hemos encontrado esta velocidad, la aumentamos en 10 BPM, y hacemos 3 series de 1 o 2 minutos con esta velocidad. Puedes probar a 110 o 120 BPM para empezar. Si vemos que entendemos más o menos el contenido podemos probar a leer a esta velocidad otros párrafos o páginas. Si comprendemos todo lo que leemos podemos aumentar en 5 o 10 BPM más el metrónomo, hasta que seamos conscientes que en ciertos momentos seguimos la información y en otros la perdemos. La sensación es de medio enterarse de lo que leemos.

Por último te aconsejo que leas aproximadamente entre 15 y 20 minutos diarios, independientemente de que hagas o no los ejercicio propuestos en esta entrada. Esto te ayudará a mejorar la técnica con el apoyo visual y a mejorar tu visión periférica, además de darte soltura y mejorar tu velocidad.

Aprende a calcular tu velocidad de lectura

Lo primero que debes hacer, antes de comenzar a entrenar la velocidad de lectura, es aprender a medir tu velocidad actual. Para medir la velocidad a la que eres capaz de leer, deberás medir tres variables, las tres necesarias…

La Velocidad Media (Vm)

La velocidad de lectura media, hace referencia al tiempo que necesitamos desde que hacemos una fijación o vemos una serie de palabras hasta que las reconocemos. Esta medida  se refiere a la cantidad media de palabras que podemos leer en un minuto. En gran parte esto depende de nuestra velocidad de procesamiento mental, pero también depende de nuestro hábito de lectura, y lo familiarizados que estemos con el vocabulario que leemos. Si tenemos dificultades para reconocer rápidamente las palabras nos vemos obligados a realizar una lectura fonológica (de manera que leemos la palabra en base a los sonidos de las letras que la componen) y esto nos retrasa considerablemente. Esta velocidad siempre es algo más rápida que nuestra velocidad de comprensión del texto.

Para obtener esta medida debes contabilizar las palabras que eres capaz de leer en 1 minuto, aunque no seas capaz de entender ni memorizar nada de lo leído. Para realizar la medida te aconsejo que escojas un libro con un vocabulario más o menos sencillo, lo abras por una página que no tenga dibujos ni muchos saltos entre párrafos. Antes de empezar a leer  ponte una cuenta atrás de 1 minuto, y posteriormente cuando se te agote el tiempo calcula el número de palabras que has conseguido leer es este minuto. La cantidad de palabras será tu velocidad media (Vm). Esta medida por lo tanto viene dada en palabras por minuto (PPM).

Velocidad de Procesamiento (Vp)

Con velocidad de procesamiento nos referimos a la velocidad máxima a la que podemos procesar la información que leemos, comprendiendo el contenido o significado del texto (no simplemente leyendo o reconociendo las palabras). Este es un proceso más lento y costoso que el de la simple lectura, y depende en gran parte de la dificultad del contenido del texto, pero también depende de nuestra velocidad de lectura base, y de la velocidad a la que somos capaces de gestionar la información. Durante los entrenamientos y las pruebas para calcular nuestra velocidad nos conviene utilizar textos fáciles que podemos leer a altas velocidades, pero para estudiar o leer un libro tenderemos que adaptar nuestra velocidad de lectura a la dificultad del texto (aunque si hemos entrenado nuestra velocidad de procesamiento también habrá aumentado mucho y seremos capaces de leer y entender a grandes velocidades).

Para medir tu velocidad de procesamiento del contenido, debes responder algunas preguntas, después de medir tu velocidad media (Vm) (para esto las preguntas las deben haber sido preparadas por alguien más). El número de preguntas que hayas respondido correctamente determina tu porcentaje de comprensión. Esta puntuación por lo tanto viene dada a modo de porcentaje no de palabras por minuto (PPM). Por ejemplo, si respondes correctamente 8 de 16 preguntas, entonces tu velocidad de procesamiento (Vp) es:

 Vp = 8 x 100 / 16 = 50 %

Velocidad de memorización (Vmem)

Tu velocidad de memorización es la cantidad de palabras que puedes leer y comprender por minuto, por lo que se mide en palabras por minuto (PPM). Este número se obtiene de multiplicar tu velocidad de lectura media (Vm) por tu velocidad de procesamiento (Vp) (esta medida la tendremos en porcentaje). Pongamos un ejemplo, si tu velocidad media es de 300 PPM y tu velocidad de procesamiento es del 75%, tu velocidad de memorización será:

Vmem = 300 * 0.75 = 225 PPM

Nuestro objetivo con la práctica de la lectura rápida es el de aumentar nuestra velocidad de memorización. Para esto debemos entrenar para conseguir una alta velocidad media y una muy buena velocidad de proceso.

Te aconsejo que calcules tu velocidad con un libro físico, mejor que con un test online, ya que sobre el papel leemos mejor. Pero si quieres un test online ya preparado tienes estos que no están mal:

Links:

http://www.lectura-rapida.com/test_lc.php

http://www.psicotecnicostest.com/test-velocidad-comprension-lectura-textos/lectura-texto.asp?TIP_1=Velocidad%20de%20lectura%20y%20comprensi%F3n%20de%20textos

Ten en cuenta que la velocidad media de los universitarios ronda las 250 PPM, pero con entrenamiento podemos llegar a alcanzar las 1200 o 1300 PPM, más de 5 veces la velocidad de lectura media universitaria.

Una vez conocemos nuestras velocidades, la pregunta es: ¿Cómo puedo mejorar mi velocidad de lectura? Pues bien, tu velocidad de lectura depende de muchos factores, por un lado de la amplitud de tu campo visual útil, por otro lado y como ya sabemos de tu velocidad de lectura y de procesamiento, y por supuesto también de la calidad de la técnica de lectura, y la cantidad de tiempo empleado al entrenamiento.

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