Doctor de brazos cruzados.

Cómo estudiar medicina de la mejor manera

Muchas personas piensan que las carreras científicas relacionadas con las ciencias de la salud son muy complicadas, sin embargo desde mi punto de vista, lo relevante en estos casos es saber como estudiar este tipo de carreras. Las dificultades que encontramos al estudiar anatomía, farmacología, endocrinología, bioquímica celular, etc. están relacionadas principalmente con la falta de herramientas para la memorización del temario. Así que quiero darte unas recomendaciones sobre como estudiar medicina.

Habitualmente el principal obstáculo tiene que ver con la dificultad que entraña tener que memorizar una gran cantidad de datos puros sin tener los recursos o estrategias metacognitivas ideales para hacerlo.

Por lo general estas carreras suelen tener dos tipos de asignaturas:

  1. Asignaturas de comprensión y memorización. Dentro de las cuales podemos encontrar la mayoría de las asignaturas englobadas en la carrera, con conocimientos teórico-prácticos relacionados con las ciencias naturales, deontología, cuadros clínicos, tratamientos, biología…
  2. Y asignaturas de razonamiento y aplicación práctica. Como estadística, diseños de investigación, química, física, psicometría…

Para estas últimas no existe ningún misterio, la mejor forma de prepararse es a base de trabajos prácticos y el repaso para la consolidación de los conocimientos teóricos sobre las normas y reglas matemáticas y estadísticas que rigen estas materias. Suelen ser asignaturas que los estudiantes odiamos o se nos atragantan, ya que en muchos casos no estamos tan acostumbrados a trabajar de una forma práctica, como teórica.

Bueno llegados a este punto podemos preguntarnos ¿qué puedo hacer para mejorar mis capacidades mentales para estudiar una ciencia de la salud? Pues bien… atiende a estos sencillos consejos y principios básicos que pueden marcar la diferencia.

1- Estudia en sesiones fragmentadas por tareas

Lista de tareas

Ten en cuenta todas las tareas que debes realizar para poder asumir y trabajar correctamente un temario. Comienza enumerándolas y trazando el plan de estudio. Por ejemplo, puede que tengas que realizar todas estas tareas: lectura del tema, selección de la información, elaboración de mapas mentales, resumen o apuntes sintéticos, asociación y memorización de los datos puros, repasos estratégicos y aplicación práctica en exámenes y test…

Una vez que sabes cuales son las tareas que vas a realizar con tu temario, divide tu sesión de estudio en bloques de tiempo dedicados a cada una de ellas. no conviene que leas todo el temario, posteriormente selecciones toda la información, etc… este proceso será mucho más largo y menos productivo, porque no estarás aprovechando los repasos estratégicos y la información se desvanecerá antes de que puedas consolidarla en la memoria con cada tarea.

2- Realiza descansos periódicos

En un estudio se concluyó que la media de tiempo que es necesario para que la mayoría de personas comencemos a mostrar síntomas de cansancio y dificultades de aprendizaje, es de 25-30 minutos. Por tanto, para estudiar mejor hay que realizar pequeñas sesiones de estudio intensivo intercalado con descansos de 5 minutos y distracciones programadas de 15 o 20 minutos.

El método Pomodoro nos ayuda mucho en este sentido, permitiéndonos tener nuestra mente concentrada y alerta durante toda la sesión de estudio.

3- Dibuja tus propios mapas mentales

Mapa mental

Un mapa mental nos ayuda a organizar y estructurar la información de manera adecuada, además de ayudarnos a memorizar, relacionar, y situarla información de una forma mucho más efectiva. También nos resulta útil a la hora de planificar el estudio de un tema, ya que nos proporciona información sobre la cantidad de temario que debemos estudiar, y nos permite calcular de forma más precisa, cuánto tiempo debemos dedicarle a cada parte.

Para realizar mapas mentales con eficacia puedes incluir información visual a través de dibujos sencillos y fotos. Es recomendable hacer un borrador en sucio y posteriormente rediseñarlo con toda la información ya incluida y limpiamente estructurada.

4- Utiliza técnicas

1. Asociación

Existen diferentes formas de memorizar a través de asociaciones, como los acrónimos, asociación de imágenes, fichas asociativas, etc. 

Quiero añadir añadir que muchos datos que queremos memorizar no pueden ser visualizados de una forma claro o coherente, por lo que tendremos que aprender a utilizar casilleros mentales y estrategias de sustitución, con las que podremos memorizar cualquier dato por complejo que sea.

2. Casillero Mental

Un casillero mental  es una lista de palabras o imágenes que corresponden a una serie de números. Esto nos hace mucho más fácil la memorización de fechas, cantidades y posiciones…

Te muestro aquí una conversión muy utilizada:

1 = t Por similitud gráfica.
2 = n Porque la “n” tiene dos “patitas”.
3 = m Porque tiene tres “patitas”.
4 = c Porque la palabra “cuatro” comienza por “c”.
5 = l Ya que la “L” en números romanos simboliza la cantidad de 50.
6 = s Porque la palabra “seis” comienza por “s”.
7 = f Por similitud gráfica.
8 = ch Ya que la palabra “ocho” contiene este conjunto.
9 = b/v Yaque la palabra “nueve” contiene este sonido.
0 = r Ya que la palabra cero contiene esta letra.

Utilizando este sistema podremos memorizar cantidades numéricas. Por ejemplo, si queremos memorizar el nivel normal de la hemoglobina en las mujeres, que es 12 a 15.5, podemos convertir el 12 en una TiNa y el 15.5 en una ToaLLa. 

Luego nos quedaría crear una historia mental en la que relacionemos una mujer con buena salud (con una hemoglobina normal), que se va a bañar en una Tina y que luego se seca con una Toalla.

Gracias al casillero mental podemos memorizar múltiples datos numéricos como porcentajes, fechas, proporciones o referencias de dosis, etc. 

3. Palacio de la Memoria

Un palacio mental o palacio de la memoria, es un lugar imaginario que conocemos perfectamente y podemos recorrer en nuestra imaginación observándolo con todo lujo de detalles.

En este lugar mental podemos introducir información y distribuirla por diferentes rincones o habitaciones. Lo mejor es que podremos recordar a largo plazo lo que memoricemos de esta manera.

Esta herramienta es muy útil para memorizar cuadros clínicos o diagnósticos o criterios para diagnósticos diferenciales. También podemos memorizar anatomía, farmacología, hormonas, etc.

Gracias a estas recomendaciones y al trabajo integral realizado en los cursos de Escuela de la Memoria, muchos de nuestros alumnos obtienen grandes calificaciones en sus carreras y oposiciones, como es el caso de nuestra alumna Elena Francés, que en su oposición de Medicina de Familia… ¡Se quedo la primera! Y por este motivo decidimos hacer este post… Puedes ver el testimonio de Elena aquí.

También te comparto un vídeo sobre un ejemplo práctico que tuvimos con uno de nuestros alumnos.

Con escuela de la memoria podrás conseguir las habilidades necesarias para poner tu mente a punto. Puedes empezar descargando nuestro eBook gratuito para estudiar mejor AQUÍ.

Espero te haya gustado este post.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.