Cómo tener una mejor memoria y desatar todo su potencial

A la mayoría de la gente le gustaría mejorar su memoria, pero piensa que aprender a memorizar requiere mucho trabajo y esfuerzo… Es cierto que si quieres tener una memoria muy superior a la media, necesitarás entrenarla y emplearle tiempo, pero cualquiera puede mejorar su capacidad para memorizar simplemente mejorando la técnica, y algunos hábitos cotidianos. Lee las siguientes recomendaciones, son fáciles de llevar a cabo, y pueden mejorar el rendimiento de tu memoria exponencialmente…

1. Usa las imágenes para memorizar

Cuando queremos recordar algo, ya sea un nombre, una lista de la compra, un número de teléfono… podemos mejorar nuestra retentiva si aprendemos a transformar los datos que deseamos memorizar en imágenes que podemos visualizar fácilmente. ¿Esto por qué ocurre?… Pues bien, parece que nuestra memoria a largo plazo funciona mejor cuando lo que debemos recordar son imágenes, ya que nuestro sistema visual (y también el olfativo), nos ayuda a generar asociaciones y a codificar la información con más detalle, y durante mucho más tiempo. Un estudio realizado por la Universidad de Arizona ha comprobado que la ‘auto-imaginación’ es una forma útil de mejorar el aprendizaje y posterior recuerdo de la información. Se trata de imaginarse a uno mismo en una situación o actuando de una manera particular asociada al significado de aquello que tenemos que aprender. Por ejemplo, si tengo que acordarme de comprar en una ferretería un martillo y un candado, sería algo así como imaginarse a uno mismo dándose con el martillo en los dedos, o estirando de una cadena con un candado gigante enganchado al final de la misma. Estas imágenes nos ayudarán a recordad los objetos, y además quedarán memorizadas a largo plazo.

2. Mantén una buena higiene del sueño

Dormir el tiempo suficiente, así como tener un sueño de calidad, es fundamental para que nuestro rendimiento cognitivo sea óptimo. Rebecca M.C. Spencer de la Universidad de Massachusetts publicó en 2013 una revisión sobre las bases neurofisiológicas del sueño, en la que explicaba cómo el sueño repercute sobre el funcionamiento de la memoria y la cognición. Según nos muestra esta revisión, dormir es un proceso importantísimo tanto para la consolidación de los recuerdos, como también para la selección de la información que deberá ser descartada u olvidada en los procesos del aprendizaje.

3. Haz deporte

Un estudio llevado a cabo por investigadores del Centro Médico de la Universidad Radboud, nos dice que el ejercicio físico influye en nuestros procesos de aprendizaje. De hecho los resultados de este estudio nos muestran que el ejercicio nos ayuda a fijar mejor en nuestra memoria, los nuevos recuerdos. Guillén Fernández, director de esta investigación publicada en la revista «Current Biology», nos dice lo siguiente: «nuestros resultados sugieren que una sincronización adecuada del ejercicio físico, puede mejorar la memoria a largo plazo, y destacan la práctica de ejercicio físico como una intervención a tener en cuenta en los centros educativos». Además Según Kirk I. Ericson  de la Universidad de Pittsburgh, en colaboración con un grupo de investigadores de distintas universidades norteamericanas, el ejercicio físico aeróbico aumenta el tamaño del hipocampo anterior, lo cual conlleva mejoras en la memoria.

4. Practica meditación

La doctora Sara Lazar, neurocientífica del Hospital General de Massachussetts y de la Facultad de Medicina de Harvard, realizó un estudio en Boston, con la finalidad de comprobar si la meditación  y otras prácticas contemplativas como el yoga producían realmente algún tipo de modificación en el cerebro que pudiese tener un impacto sobre el aprendizaje. Concluyó que tanto que evectivamente este tipo de prácticas, pueden mejorar la memoria de los sujetos, y los procesos de aprendizaje. En este artículo puedes ver ampliada esta información.

5. Cuida tu alimentación

Por supuesto la alimentación puede afectar a nuestro funcionamiento cerebral. El chocolate es un alimento que es consumido habitualmente por competidores mentales, antes de una prueba o una competición, ya que se conoce que contiene ciertas sustancias que pueden ayudarnos a mejorar nuestros procesos mentales. Un curioso estudio publicado en febrero de 2013 en el British Journal of Clinical Pharmacology dice que un tipo de componente del cacao, concretamente los flavonoles, podrían estar relacionados con un mejor funcionamiento cognitivo, y un mayor rendimiento de la memoria.

6. Entrena tu memoria

Desde Escuela de la Memoria te recomendamos que trabajes tu memoria a través de entrenamientos específicos, ya que hoy en día sabemos que nuestro cerebro es tremendamente plástico, y tenemos la certeza de que mediante una práctica continua puedes desarrollar una supermemoria. En nuestra disciplina, la Memoria Rápida, se trabajada a través de ejercicios con el simulador speed-memory, y puedes mejorar tu memoria y obteniendo grandes beneficios a nivel mental. Si quieres aprender cómo debes trabajar esta disciplina para mejorar tu capacidad de memorización, puedes hacerlo en alguno de nuestros cursos de la mano de Miguel Ángel Vergara (Campeón mundial de Memoria Rápida) y de José María Bea (Maestro Internacional en Memoria Rápida).

7. Fomenta la curiosidad

El experto en neurociencia Charan Ranganath parece haber demostrado que la curiosidad prepara al cerebro para el aprendizaje y la memoria a largo plazo. Para ello realizó un estudio en el que a los participantes se les hacía una pregunta, y 14 segundos después se les mostraba un rostro de forma aleatoria. Se puedo comprobar que cuanto mayor interés generaba una pregunta, más se favorecía una mayor eficacia a la hora de recordar, ya que los sujetos no solo recordaban mejor la respuesta, sino que también el rostro de la foto que habían visto 14 segundos después de la pregunta. Por este motivo es interesante que aprendamos a sorprendernos y a ser curiosos…

Esperamos que estas recomendaciones te ayuden a saber mejor cómo puedes mejorar tu memoria. Ahora solo depende de ti cómo ponerlas en práctica y combinarlas para desarrollar una gran memoria. Estamos seguros que podrás conseguir una memoria prodigiosa si te lo propones.

Claridad Mental

Tengo que hacer esto, y ahora esto, y ahora tenía que ir a no sé donde, y ahora tengo que, tengo que, tengo que,….. y yo te digo: no tienes que nada, salvo alimentarte y dormir.

Nos pasamos el día llenando nuestra mente de un sinfín de cosas, actividades, distracciones, … lo denomino el CICLO DEL RUIDO. ¿Qué es el ciclo del ruido? es un estado mental en el que nuestra mente busca incesantemente objetos en los que entretenerse, de cualquier tipo, fruto de los deseos incontrolados. Por ejemplo: mientras estás estudiando suena el móvil con el sonido del whatsapp, lo miras, te distraes en él, y luego vuelves al estudio, pasados unos minutos piensas “¿me habrán enviado un whatsapp?, llevo media hora sin mirarlo, ¿qué habrá pasado? ¿se habrá terminado el mundo?”,  tu mente acude nuevamente a él porque necesita de ese estímulo para estar tranquilo, es su nueva nicotina. Este nuevo tipo de nicotina es más sutil, porque es mental, y las pastillas para eliminar este tipo de adicción no las han fabricado, y aunque las fabriquen no servirán.

Acostumbramos a nuestra mente a ir de un sitio a otro sin descanso, como un mono que salta de rama en rama sin parar, creando una tendencia en nuestro cerebro que está justo en el sentido contrario al de la concentración o al de la claridad mental. Ya hablé en otro artículo de la concentración, por lo que ahora es el turno de la claridad mental.

La claridad mental, desde mi punto de vista, es un factor mental que apacigua y serena nuestros pensamientos disminuyendo las perturbaciones mentales. Alcanzar un mayor grado de claridad mental te permite enfocarte en aquello que desees con mayor precisión y disfrutar plenamente de ello, sin interferencias.

En la teoría eléctrica, cuanta menos resistencia haya en un cable, más fácilmente puede transportar la energía, si cultivamos la claridad mental y la concentración se crea un estado de NO resistencia en tu mente, lo que te permite desarrollar todo su potencial.

¿Cómo la podemos alcanzar? Tú eliges la manera de llegar, el único requisito indispensable es tener sed. Cuando uno tiene sed va a beber a la fuente.  En este caso la fuente es la meditación, solo desde ahí podemos poner solución a las perturbaciones mentales y alcanzar la claridad mental y paz interior. Te recomiendo un libro: “Cómo comprender la mente”, de Gueshe Kelsang Gyatso y una página web http://www.meditarabcn.org/.

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Concentración y silencio

Siguiendo el principio Kayzen de mejora constante, hace unos meses decidí apuntarme a un curso de concentración y silencio (también llamado retiro 🙂 ).

Cada cierto tiempo es aconsejable salir de la zona de confort y experimentar nuevas sensaciones, en este caso tiene que ver con nuestra mente y encontrarnos con nosotros mismos.

El curso se realizaba en un entorno incomparable en la zona de Montserrat (Barcelona). Mi experiencia, hasta entonces con la meditación había sido más bien escasa. Había leído a varios autores y todos me llevaban hacia el mismo camino, así que; como lo que me apasiona es la mente y todo lo que tenga que ver con mejorar su rendimiento, me lancé a la piscina 🙂

Eran 4 días, en los que se realizaban sesiones de meditación de una hora y cuarto cada una, a lo largo del día 5 sesiones en total, repito esto porque es un detalle que igual se pasa por alto, una hora y cuarto y 5 sesiones cada uno de los días. Para el que no esté experimentado, piensa que debes de sentarte en la misma posición durante ese tiempo manteniendo la concentración en el objeto o experiencia que tú desees en completo silencio, visualizando con tu mente y sintiendo aquello en lo que estés concentrado con la mejor nitidez que puedas (lo explico en términos sencillos para que se entienda). En el centro estaban preocupados por si aguantaría durante todo el proceso, ya que no había realizado los pasos previos y preparación para este curso. Sería como correr de vez en cuando en el gimnasio y al día siguiente te presentas a una Maratón. Pues allí estaba con total predisposición y ganas de aprender.

Recordaba constantemente la frase de Deepak Chopra: “Sé como un niño cuando aprende”.

Los niños aprenden las cosas de corazón, no tienen el pack de prejuicios instalado, no tienen que pasar por filtros, frenos mentales…

Como un niño feliz me encontraba sentado y dispuesto a experimentar con mi mente, en silencio, a solas conmigo mismo. En mis 32 años nunca me había encontrado a solas con mi mente de manera consciente. Nuestra mente siempre está dispuesta a darte nuevas cosas en qué pensar, te lleva de un lado a otro, actúa como un “mono que salta”, acallar ese mono es más complicado de lo que parece en un principio.

Con lo que no contaba era que, el entrenamiento en la memoria rápida pasara a formar parte de la ecuación y potenciara toda esta experiencia. Desde el principio pude controlar todas las resistencias tanto mentales como físicas que van apareciendo cuando estás sentado tanto tiempo. La fase de inducción y pasar a un estado mental más relajado lo realizaba con mucha facilidad y las visualizaciones también, lo llevo haciendo de otra manera durante años 🙂 Pude aguantar las sesiones disfrutándolas plenamente, e incluso cuando acababan me quedaba más tiempo porque realmente estaba disfrutando de ese estado mental. En todos los niveles: mental, físico y espiritual, me ha enriquecido y por eso lo comparto contigo.

Cuando entrenas la concentración y la atención diariamente creas un hábito en tu cerebro que hace que por simpatía impregne todo aquello que vayas a realizar en tu vida, quieras o no, está grabado en el subconsciente, es su tendencia natural.

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