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Plantar la semilla

Las expectativas

Siempre digo la profesión de profesor es muy agradecida, lo que pasa que a veces, el agradecimiento viene al cabo de un tiempo. Llevo 8 años como profesor de formación profesional y otros tantos en academias.

Cada cierto tiempo te encuentras con algún antiguo alumno, siempre son muy agradables estos encuentros y muchas veces es sorprendente la evolución de la persona.

En cualquier clase hay un conjunto de intereses y de expectativas de cada uno. Se trata de ponerlas en consonancia y llegar a un punto de equilibrio. Un ejemplo muy claro en el que se ve esto:

Doy unas clases a profesores de un programa Erasmus, vienen desde Grecia. Visitan la ciudad, empresas, museos, institutos y les doy un curso. Si nunca has ido a Barcelona, uno de tus intereses será hacer turismo, está claro. Después está el interés del organizador o de la persona que viene a controlar que todo se hace según lo previsto, el interés del profe… Se trata de buscar un buen equilibrio para que todos lo pasemos bien, porque al final, se trata de pasarlo bien con lo que hagas.

La semilla siendo profe

Estuve durante un par de meses (inolvidables) dando clases de tecnología en ESO (sí, sí, hormonas con patas que dicen algunos). Fue muy duro. Al cabo de unos meses, cuando ya estaban con el profesor titular, me pasé a saludar. Cual fue mi sorpresa cuando una masa de alumnos de primero de ESO se abalanzaron sobre mí a darme un abrazo y preguntarme si iba a volver. Alumnos a los que había castigado, y que pensaba que me odiarían, venían a abrazarme.

Con alumnos más mayores me ha sorprendido la evolución: que venga un antiguo alumno a dar una charla a tus alumnos o incluso nos pida alumnos para contratarlos. Es bonito ver como van haciendo su camino, ver como me superan en muchos aspectos y pensar que he puesto mi granito de arena en esa evolución.

Cada profesor pretende facilitar unos conocimientos mediante unas actividades, y también, intentamos transmitir unos valores: constancia, visión, pasión, emprendimiento… Muchas veces plantamos la semilla y esperamos que crezca inmediatamente, pero es necesario un tiempo para que germine.

Conclusiones

De todo esto saco unas lecciones que quiero compartir.

  • No te tomes los desplantes como algo personal. En este caso, cada cual hacía su papel.
  • Cuando hagas algo hazlo de corazón.
  • Busca un punto de equilibrio entre los diferentes intereses.
  • Cualquier evolución necesita un tiempo.
  • Planta la semilla y algunas germinarán en algún momento.

Y tú, ¿has visto germinar muchas semillas?

Gracias por seguirnos, y hasta pronto!

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