¿Te toca un examen tipo test y ya te tiemblan las manos? Tranquilo, aquí tienes unos buenos trucos para ayudarte a bordarlo. Aunque estos exámenes pueden parecer más fáciles que los de desarrollo, también tienen sus trampas. Con las técnicas y estrategias que te dejo aquí, vas a poder enfrentarte a esas preguntas con más confianza y hasta con una sonrisa. ¡Vamos a por ello!
Veamos antes unas recomendaciones básicas para conseguir el mejor resultado en un examen tipo test
Antes de lanzarte a contestar como si no hubiera un mañana, hay algunas recomendaciones básicas que deberías tener en cuenta para maximizar tus resultados en un examen tipo test. La idea es que te acerques a él con una estrategia clara. ¡Vamos a verlas!
- Lee todas las instrucciones: Parece obvio, ¿verdad? Pues no te imaginas la cantidad de gente que empieza sin revisar si hay penalización por errores, si se permite volver a una pregunta o cualquier otro detalle clave. Conocer bien las reglas puede evitarte sorpresas desagradables.
- Empieza por las fáciles: Comienza resolviendo las preguntas que ya sabes, así ganas confianza y te ahorras tiempo para las complicadas. Esto te deja con la mente fresca para las difíciles y te da un extra de seguridad al ver que ya tienes varias respuestas completadas.
- Mide el tiempo: Es fácil perderse en una pregunta complicada y de pronto darte cuenta de que llevas cinco minutos en ella. Así que controla el tiempo y no te atasques. Si una pregunta se resiste, sigue adelante y vuelve a ella si te queda tiempo al final.
- Cuidado con las respuestas “por instinto”: Hay ocasiones en que la primera respuesta es la correcta, pero no siempre es así. Lee bien cada pregunta, sobre todo si incluye palabras como “no” o “excepto”, que pueden cambiar completamente el significado.
¿Listo? Con estas recomendaciones en mente, vamos ahora con técnicas más específicas para responder en un examen tipo test y ganar ese extra de ventaja.
Técnicas o trucos para responder en un examen tipo test
¡Y ahora sí, vamos al meollo del asunto! Aquí te cuento algunos de los trucos más efectivos para interpretar y responder diferentes tipos de preguntas en un examen tipo test. No te sorprendas si descubres que algunas preguntas esconden pequeñas pistas… ¡hay que estar atentos!
Respuestas largas
Este truco es un clásico, y muchas veces es real: si una respuesta es notablemente más larga que las demás, tienes razones para sospechar que es la correcta. A menudo, los profesores tienden a incluir detalles adicionales en la respuesta correcta para que sea completa. Claro, esto no es una regla de oro, pero cuando te encuentras con una respuesta que parece una pequeña novela comparada con las demás, dale una oportunidad, ¡podría ser la respuesta ganadora!
Ante “todas las respuestas son correctas”
Aquí tienes otra joya de los exámenes tipo test. Cuando aparece la opción “todas las respuestas son correctas”, generalmente (no siempre, pero casi) suele ser la correcta. Piensa en esto: ¿por qué pondrían algo tan contundente si no fuera cierto? Pero ojo, asegúrate de revisar que las otras opciones tengan sentido antes de lanzarte. A veces, el profesor pone esta respuesta para despistar. Si las otras opciones son razonables, es probable que “todas las respuestas son correctas” sea la opción correcta.
Ante “todas las anteriores son falsas»
La otra cara de la moneda: “todas las anteriores son falsas”. Esta opción ya es un poco más tramposa. A veces, se pone ahí para sembrar dudas. Si tienes esta opción en la pregunta, revisa bien las otras respuestas. Si al menos una de ellas tiene sentido o es correcta, ya sabes que “todas las anteriores son falsas” no lo es. Este tipo de respuesta busca hacerte cuestionar, así que no te apresures.
Alternativas que contienen “nunca” o “siempre»
Las palabras absolutas como “nunca” o “siempre” son trampas clásicas en los exámenes. Piensa en cuántas cosas en la vida son realmente absolutas… casi ninguna, ¿verdad? Si encuentras opciones que incluyen “nunca” o “siempre”, dales una buena revisión. La mayoría de las veces, este tipo de respuestas no son correctas, porque son demasiado rígidas para la realidad. Si tienes que elegir, desconfía de las opciones absolutas y mira si hay otras respuestas más flexibles.
Si no hay concordancia de género
Esta es buena y no tan conocida. Si ves una respuesta que tiene un fallo de género (como una palabra en femenino cuando la pregunta claramente está en masculino), tienes un motivo para dudar de su veracidad. Esto ocurre porque, a menudo, las respuestas correctas son revisadas más cuidadosamente, mientras que las respuestas incorrectas pueden tener estos pequeños errores. Así que afina tu radar para detectar estos detallitos, ¡te pueden dar una pista importante!
Respuestas con errores ortográficos
¿Una respuesta con faltas de ortografía? Difícilmente será la correcta. Las respuestas que tienen errores de ortografía suelen ser incluidas para despistar. Las respuestas correctas generalmente están escritas con más cuidado, por lo que si ves un error, probablemente sea una pista de que esa respuesta no es la buena. Este truco no se da en todos los exámenes, pero cuando lo encuentres, no lo dejes pasar.
Ahora te estarás preguntando, vale, todo esto está muy bien, pero… ¿Dónde aprendo a utilizar bien todas estas técnicas?
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