Olvido lo que estudio, ¿cómo puedo solucionarlo?

En este artículo te voy a explicar las razones por las que la mayoría de estudiantes olvidan lo que estudian, te voy a dar consejos con una clase gratis y, si lees hasta el final, te voy a dar una solución increíble que no verás en ningún otro sitio, así que lee hasta el final :).

Vamos a lo importante: Uno de los mayores temores de los estudiantes es llegar a un examen y, al leer las preguntas, darse cuenta de que olvidaron lo estudiado. Es una situación frustrante, especialmente cuando recuerdas haber dedicado horas al estudio. Este problema es más común de lo que parece y se debe a la forma en que el cerebro almacena y recupera la información. Sin embargo, existen técnicas y estrategias que puedes implementar para minimizar el riesgo de olvidar lo que estudias y asegurar que tus esfuerzos den frutos.

¿Por qué olvido lo que estudio?

El cerebro tiene una capacidad limitada para retener información, y gran parte de lo que aprendemos se desvanece si no lo consolidamos correctamente. Este fenómeno se conoce como la «curva del olvido». Según esta teoría, el cerebro tiende a olvidar gran parte de lo que estudias poco tiempo después de aprenderlo, especialmente si no se repasa. Esto puede ocurrir por varias razones:

  • Falta de comprensión: A veces intentamos memorizar información sin entenderla completamente. Esto hace que sea más difícil recordarla, ya que no hay una base sólida de comprensión sobre la que se apoye la memoria.
  • Sobrecarga de información: Cuando intentamos aprender demasiados conceptos en poco tiempo, el cerebro se satura y no puede procesar todo de manera efectiva. Como resultado, olvidamos lo estudiado.
  • Estudio poco estructurado: Estudiar sin un plan o técnica adecuada puede llevar a que el material no se consolide correctamente en la memoria a largo plazo, aumentando la probabilidad de olvidarlo.

¿Cómo puedo evitar la curva del olvido?

Superar la curva del olvido es posible si adoptas estrategias de estudio efectivas que te permitan consolidar la información y mantenerla fresca en tu memoria. A continuación, te presentamos algunas de las técnicas más eficaces para evitar olvidar lo estudiado.

Tener una buena técnica

La clave para no olvidar lo estudiado es adoptar una técnica adecuada. Muchos estudiantes, especialmente los menos experimentados, recurren a la repetición indiscriminada, que aunque puede funcionar, no es la opción más efectiva. Es mucho más beneficioso emplear técnicas que optimicen el proceso de aprendizaje y memorización.

Una de las técnicas más recomendadas para temarios largos y densos, como los que se encuentran en oposiciones, es el método ABSUME. Esta técnica combina la creación de asociaciones con elementos sorprendentes o exagerados, lo que facilita la retención de información. Implementar una buena técnica de estudio es esencial para garantizar que lo aprendido perdure en tu memoria.

Repasos adecuados

Los repasos espaciados son una de las mejores estrategias para combatir el olvido. En lugar de estudiar todo el material de una vez y luego dejarlo de lado, es mucho más efectivo repasar de forma periódica. Pequeños repasos, distribuidos a lo largo del tiempo, ayudan a refrescar la información en tu memoria y a consolidarla en la memoria a largo plazo.

Es importante entender que el olvido es parte del proceso normal de aprendizaje. Al repasar adecuadamente, logras que la información que tiendes a olvidar vuelva a tu mente de manera más rápida y fácil. Este proceso de recuperación constante fortalece las conexiones neuronales, haciendo que olvidar lo estudiado sea mucho menos probable.

Visualizar

Otra técnica útil para evitar olvidar lo que estudias es la visualización. Asociar conceptos abstractos o complejos con imágenes vívidas puede facilitar la retención de información. En el método ABSUME, por ejemplo, se utilizan asociaciones visuales sorprendentes para ayudar a recordar datos específicos.

La visualización no solo implica «ver» las imágenes mentalmente, sino también cerrar los ojos y recrear las escenas en tu mente como si estuvieran sucediendo en tiempo real. Este ejercicio mental activa diferentes partes del cerebro, lo que ayuda a consolidar los recuerdos.

Utilizar los sentidos

Para hacer que la información sea aún más memorable, es recomendable involucrar todos los sentidos. Si bien solemos enfocarnos solo en la vista, cuando utilizamos el oído, el tacto, el olfato e incluso el gusto para crear asociaciones, la huella que dejamos en nuestra memoria se refuerza.

Por ejemplo, cuando memorices una ley, imagina cómo sonaría si alguien te la leyera en voz alta o cómo se sentiría al tocar un objeto relacionado con esa ley. Estas experiencias sensoriales adicionales hacen que olvidar lo estudiado sea mucho menos probable.

Hoy os dejo este vídeo en el que explicamos estas 4 estrategias para evitar el temido olvido.

Y a ti, ¿se te olvida lo que estudias? Pues te dejo mi regalo final.

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