En esta entrada vamos a ver cómo las emociones repercuten sobre nuestra forma de memorizar y recordar.  Las emociones pueden influir sobre los procesos de memorización a través de tres vías:

  1. Contenido. La carga afectiva del material a recordar. Se recuerdan más fácilmente aquellos contenidos con una carga emocional intensa.
  1. La codificación. El estado emocional de la persona durante la codificación de la información afecta a la memorización del material. Las emociones intensas sesgan la atención hacia los aspectos más relevantes a recordar.
  1. La recuperación. El estado afectivo de la persona durante la recuperación de la información. Por ejemplo en un estado de ánimo positivo, recordaremos más contenidos con un tono afectivo positivo…

De la interacción entre la valencia afectiva (positiva o negativa) y cada uno de los aspectos de los procesos de memoria (contenido, codificación y recuperación), surgen una serie de fenómenos:

     A) Codificación congruente con el estado de ánimo. Durante la fijación de la información en la memoria tendemos a fijar mejor la información cuya valencia afectiva sea más acorde al estado de ánimo en que nos hallemos en ese momento. Este fenómeno ha sido reiteradamente constatado en el laboratorio, no obstante su estudio bajo condiciones controladas es sensible al sesgo conocido como “características de la demanda” (es decir que la persona tienda a comportarse de acuerdo a lo que cree que se espera de ella). Para evitarlo se utiliza un protocolo estándar en el experimento con tres fases:

  1. Inducción: se induce en el sujeto un estado de ánimo positivo o negativo mediante sugestión, utilización de películas o historias.
  1. Aprendizaje: memorizar lista de palabras con carga afectiva.
  1. Evocación: recuerdo de la lista con un estado de ánimo neutro.

La evaluación se realiza mediante técnicas de recuerdo libre (recordar tantas palabras como sea posible) o técnicas de recuerdo indirecto (completar palabras de la lista original de las que sólo se facilita la raíz). En cualquier caso, con independencia del tipo de prueba empleado, se observa que las palabras con valencia afectiva congruente con el estado de ánimo de la persona durante la fase de aprendizaje son recordadas con mayor probabilidad que las incongruentes.

     B) Recuerdo congruente con el estado de ánimo. Durante la recuperación de una información, el estado emocional presente en el momento en que se recuerda una información puede interactuar con el contenido emocional del material recordado. De este modo cuando estamos felices, el mundo es más agradable, y recordamos más acontecimientos positivos de nuestro pasado, y viceversa.

El procedimiento experimental para probar este fenómeno utiliza también tres fases:

  1. Se evalúa el estado de ánimo del participante o se le induce uno.
  1. Se le induce a evocar recuerdos autobiográficos positivos o negativos.
  1. Se mide la cantidad de recuerdos, velocidad de evocación y la valencia afectiva de los recuerdos.

Hay que tener presente que los estudios basados en recuerdos autobiográficos se prestan a la ocurrencia de un sesgo metodológico: la confusión de los efectos del recuerdo congruente (contenido emocional del propio recuerdo) con los correspondientes al recuerdo dependiente del estado de ánimo (estado de ánimo producido durante la codificación). Para obviar estos inconvenientes metodológicos se utiliza un protocolo alternativo:

  1. Se induce un estado de ánimo positivo o negativo.
  1. Se incita a memorizar una lista de palabras con carga afectiva positiva, negativa y neutra.
  1. Bajo un estado de ánimo congruente o incongruente con el que se indujo al principio, se solicita al participante que evoque tantas palabras de la lista original como le sean posibles.
  1. Se mide la cantidad de recuerdos, velocidad de evocación y la valencia afectiva de los mismos.

El fenómeno de recuerdo congruente ha sido observado tanto en personas emocionalmente sanas como en pacientes disfóricos y depresivos.

     C) Memoria dependiente del estado de ánimo. Estados de ánimo concordantes en las fases de codificación y recuperación mejoran el recuerdo, con independencia del tono afectivo del material a recordar. En la vida cotidiana es poco probable que ocurra un fenómeno puro de recuerdo dependiente, ya que lo más frecuente es que el tono emocional de un evento se relacione con el estado emocional de la persona durante su codificación. Así en un entorno festivo evocamos más fácilmente un chiste oído con anterioridad cuando estamos alegres que cuando estamos tristes.

El fenómeno del recuerdo dependiente es un ejemplo del principio de especificidad de la codificación, según el cual al aprender una información nueva, la huella de memoria se combina con una señal de recuperación, que posteriormente activará el recuerdo de esa información. Así el estado de ánimo durante la codificación del evento queda asociado a él, actuando como señal de recuperación que facilita su evocación posterior.

El procedimiento experimental que se utiliza en estos estudios es:

  1. Inducir un estado de ánimo positivo o negativo.
  1. Memorizar una lista de palabras de tono afectivo neutro.
  1. Evocar la lista de palabras bajo un estado de ánimo congruente o incongruente con el estado de ánimo inducido.

Consejos para memorizar mejor:

Conociendo estos principios podemos utilizar algunas estrategias sencillas, que nos ayuden a mejorar la eficacia de nuestra memoria. A continuación vamos a exponer algunos consejos que pueden ser interesantes tanto para un estudiante, como para un atleta mental iniciado, o para cualquier persona que desee mejorar el funcionamiento de su memoria…:

1. Intenta agregar contenido emocional al material que necesites memorizar, si este no lo tiene ya de por sí. Para esto puedes servirte de diferentes herramientas, como generar imágenes mentales impactantes que representen al contenido a memorizar.

Por ejemplo cuando pretendemos memorizar números podemos utilizar un casillero mental y hacer asociaciones impactantes. También podríamos utilizar para memorizar cualquier otro tipo de material, un palacio de la memoria por ejemplo, o simplemente asociaciones mentales generando imágenes potentes.

Los atletas mentales que se dedican a la memorización de datos puros (como números, palabras aleatorias, cartas…) utilizan estrategias para codificar el material que quieren memorizar, integrandole un tono emocional.

2. Si eres capaz de hacerlo intenta observar cuál es tu estado de ánimo, para que cuando tengas que añadir el contenido emocional al material, y generar las imágenes, o realizar las asociaciones mentales, puedas hacerlo de manera que el contenido emocional agregado sea coherente a tu estado anímico en momento de hacerlo. Lo ideal sería que cuando necesites memorizar algo, intentes estar relajado/a, y en un estado de ánimo positivo.

Por ejemplo es interesante que si un día estás especialmente contento, las asociaciones mentales que utilices para memorizar, tengan un tono emocional alegre, y si por el contrario te encuentras por ejemplo un poco apático, puedes utilizar imágenes con un toque melancólico. Me parece importante añadir que se puede utilizar un tono emocional relativamente neutro, como es el de la sorpresa, y que puede serte de mucha utilidad. Realizar imágenes sorprendentes e impactantes por su inverosimilitud, su contenido original, o absurdo, puede ayudarte a memorizar. Si incluimos contenido de una temática sexual por ejemplo, a un material en el que este contenido está descontextualizado, generamos una imagen absurda que probablemente recordaremos mejor.

-Cuando necesites recordar algo que sepas que has codificado con un tono emocional concreto, aprende a generarte un estado de ánimo compatible o coherente con el contenido que deseas recordad.

Por ejemplo, si estamos en un examen, es conveniente que nos relajemos y nos tranquilicemos, para encontrarnos física y psicológicamente en un estado similar al que tenemos cuando estamos estudiando y memorizando.

Por el contrario también podríamos pensar que si estamos estudiando para prepararnos un examen, es interesante que estudiemos con cierto estrés, ya que durante el examen estaremos algo nerviosos. Pero cuidado, esto no es recomendable, ya que el estrés reduce la efectividad de la memoria.

Desde Escuela de la Memoria esperamos que esta entrada te sirva para comprender mejor cómo funciona la memoria, y cómo las emociones, o nuestro estado emocional, influyen en la eficacia de nuestra memoria. Anímate y pon en práctica cualquiera de las herramientas que te ofrecemos, y que consideres que puede servirte…

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