Si eres una persona que quiere mejorar su rendimiento mental, y quieres incorporar algún hábito diario que te ayude en este sentido, este es el artículo perfecto para ti.

Como ya sabemos nuestro cerebro es increíblemente plástico, por lo que para mejorar nuestra salud cerebral podemos realizar diferentes tipos de ejercicios y entrenamientos mentales, que estimulan y mejoran el rendimiento de nuestro funcionamiento cerebral. Pero también podemos incorporar algunos hábitos y costumbres que sin gran esfuerzo nos ayuden a mantener a nuestro cerebro en forma.

El especialista en plasticidad cerebral, el Dr.Michael Merzenich nos da varias claves que podemos poner en práctica regularmente, y asumir como parte de nuestro estilo de vida diario, y que nos ayudaran a mantener el cerebro ágil y en buena forma. Estas claves son las siguientes:

1. Haz entre 15 y 30 minutos de ejercicio físico cada día, especialmente si es un ejercicio de cierta intensidad o dificultad, ya que caminar o hacer ejercicios leves no es tan beneficioso para nuestro cerebro como realizar ejercicios de intensidad media o alta (aunque también pueden ser beneficiosos, sobre todo si mejoran nuestra circulación y coordinación). Sería ideal que además el ejercicio nos proponga algún reto que mejore nuestra motricidad fina, equilibrio, velocidad de respuesta o de reacción, que nos permita mejorar nuestra atención dividida…, y que podamos mejorar de forma continua, a medida que vayamos aprendiendo diferentes niveles de dificultad técnico.

2. Dedica unos cinco minutos todos los días a trabajar en el perfeccionamiento de algún pequeño y específico dominio de tu cuerpo. Parece algo irrelevante, pero esto puede ser útil para trabajar la creación de nuevas sinapsis neuronales en las zonas cerebrales relacionadas con el control corporal, auto-observación y la concentración entre otras.

Respecto a este punto el Dr. Merzenich nos dice lo siguiente:
“Muévase de una forma muy variable y controlada -… variable en velocidad, y controlada para alcanzar un objetivo, por ejemplo, hacer un movimiento en particular con el dedo gordo del pie o el dedo meñique.  Haga eso todos los días. Yo lo hago de una manera sistemática, ya que estoy tratando de mantener la fidelidad del movimiento y del control neurológico. Sé que a medida que hago eso estoy pensando mucho acerca de la sensación en mis movimientos.”

3. Encuentra la manera de aprender algo nuevo, intenta mantener este aspecto o actitud que te permite aprender y sorprenderte permanente de tu vida. Haz cosas nuevas como aprender nuevas habilidades en el mundo musical, teatral, literario, o artístico en general, practicar algún deporte mental, o algún nuevo deporte físico, estudia algo nuevo que te interese y te plantee retos…

4. Mantente comprometido socialmente. Nada es más interesante para nuestro cerebro que una situación social que nos plantee retos y nos estimule mentalmente. Sin duda somos seres sociales, y las situaciones sociales retadoras (que nos permitan crecer como persona, que sean ricas en su interacción, o que nos hagan aprender algo nuevo), son unas de las mejores formas de estimular nuestro cerebro y mejorar muchas de nuestras capacidades intelectuales, y por supuesto también emocionales.

5. Practica la Atención Plena o Mindfulness (conoce sus beneficios  en este articulo). Esta práctica nos permite estar presentes y enfocados en el aquí y ahora, y ser conscientes de nuestro cuerpo, nuestros pensamientos y nuestras emociones, momento a momento. Y además de ser un saludable entrenamiento mental, nos permite cultivar actitudes que favorecen un afrontamiento sano de las situaciones estresantes o comprometidas emocionalmente.

Respecto al tema de la Atención Plena, el Dr. Merzenich nos habla específicamente del componente de la “mente de aprendiz” cultivado a través de la práctica de esta disciplina (tanto a trave de la práctica formal, como de la práctica informal), y nos dice lo siguiente:
“Observa la maravilla de una flor. Mira nuevamente con curiosidad los movimientos de la lagartija. Participa en los detalles del mundo y de la vida. Atiende con verdadera atención a lo que escuchas, lo que sientes en tu piel…”.

6. Aliméntate de forma adecuada.  El doctor nos propone unos principios alimenticios básicos relacionados con una buena salud cerebral:

-Optimiza sus niveles de vitamina D a través de la exposición solar segura y/o consume suplementos de la vitamina D3.

-Toma grasas de omega-3 de alta calidad, de fuentes animales.

-Evita los alimentos procesados y azúcares, especialmente fructosa.

-Evita los granos incluso los granos orgánicos se convierten en azúcar en el cuerpo y disparan los niveles de insulina.

-Evita los endulzantes artificiales. El aspartame, por ejemplo, es una excitotoxina que puede, literalmente, destruir las células cerebrales. Existen muchos estudios que muestran los peligros del aspartame. Por ejemplo, un estudio publicado en 2008, concluyó que el consumo excesivo de  aspartame puede causar ciertos trastornos mentales, así como comprometer su  aprendizaje y funcionamiento emocional.

-Evita la soja si desea  mantener la función saludable del cerebro, los productos de soja no fermentada, son otro alimento común que debe ser evitado.

(Aquí tienes más información sobre el tema de la alimentación).

En Escuela de la Memoria queremos que mantengas tu cerebro sano y en forma. Esperamos que te hayan servido estos consejos y que puedas ponerlos en práctica ya mismo.

Además Aquí os dejamos una interesante charla de Michael Mercenich sobre plasticidad cerebral, disfrutadlo: