En ocasiones cuando vemos a alguien que nos llama la atención porque destaca en algo pensamos: eso es genética, o… eso es porque tiene suerte, o.. eso es porque él lo tiene más fácil, o… se lo han dado todo hecho…o..…… Cualquier excusa es buena, lo denomino la excusa de la inacción. Es decir, coloco un pensamiento limitante y proyecto que eso es por causas externas bajo las que no tenemos control alguno y que están fuera de nuestro alcance, por lo tanto ¿Qué puedo hacer yo? Nada, ser un espectador.

Un freno mental es un pensamiento limitante que actúa de forma paralizante para protegernos en nuestra zona de confort. No viene solo, cuando aparece, lo hace acompañado de más pensamientos limitantes que vienen a reforzar esa idea con multitud de razonamientos aparentemente lógicos, lo denomino el sabotaje mental. ¿Con qué fin? Con el fin de protegerte y de que te mantengas pensando que solo unas pocos son capaces de hacer algo y yo no.

Para conseguir resultados destacables en cualquier ámbito no es necesario tener un coeficiente intelectual de 200, ni darte un golpe en la cabeza, ni tener una genética perfecta, ni nada de eso. Simplemente debemos de enfocarnos en aquello que queremos conseguir y mantenernos con, lo que Santa Teresa de Jesús llamaba, la determinada determinación. Aparte de experimentarlo conmigo mismo, lo veo continuamente cuando analizo a otras personas ¿Cómo es posible? Simplemente dentro de este terreno, en función de nuestros pensamientos, hay personas que viven en diferentes realidades y niveles. Unos ven las cosas de una manera y creen que es posible, otros, las ven de manera diferente y piensan que son ellos los realistas y que no es posible, pero al final ambos son realistas. No son conscientes de que ambos tienen razón, la diferencia está en los resultados y efectos que conlleva pensar de una manera o de otra. Una de mis frases favoritas que me ha marcado profundamente es de Henry Ford: “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”.

¿Cuál es el principio que compartimos en Escuela de la Memoria? Gente Normal haciendo cosas extraordinarias. ¿Por qué? Porque las personas que realmente desean algo y lo practican diariamente lo acaban consiguiendo, en cualquier ámbito, siempre ha sido así, es la Ley del Karma; causa-efecto, no es algo que ocurra de inmediato, lleva consigo un decalaje temporal para que esos resultados lleguen, pero inevitablemente llegan. Ejemplo: si plantas lentejas, ¿Qué vas a recoger?.

 

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