Hablamos hace unos días del III Open Spanish Memory Championship, donde Ángel Fernández se proclamó campeón de España de memoria por segundo año consecutivo. Hoy tenemos a Ángel Fernández en Escuela de la Memoria para explicarnos su experiencia.

Ángel Fernández no es nuevo en la memorización. Ha participado en 4 competiciones de Speed-Memory durante los años 2012, 2013 y 2014, ha incrementado su puntuación de forma exponencial en cada campeonato llegando a la asombrosa cifra de 11592 puntos, que para que nos hagamos una idea, es una puntuación con la que se habrían ganado 2 de las 10 competiciones realizadas hasta el momento.

 

¿Por qué comenzaste a entrenar la memoria y a competir Ángel?

Comencé a entrenar la memoria a raíz de escuchar en radio nacional una exhibición de un mnemonista que pareció más una muestra de un superpoder que la ejecución de técnicas y estrategias mnemotécnicas. La prueba consistió en memorizar 20 palabras aleatorias a toda velocidad recordando después el número y palabra o la palabra y el número aleatoriamente preguntados y me quedé fascinado primeramente y curioso secundariamente. Me pregunté: ¿podría yo hacer algo así?, ¿podría mejorarlo?, ¿era innato?, ¿afectaría a mis estudios? Así que comencé a investigar sobre el tema, encontrando la tan desconocida piedra filosofal sobre la que giran todas las proezas mnemotécnicas y otras, la imaginación.

“Todos tenemos unos no-límites que ni imaginamos que tenemos”

A día de hoy estoy convencido que todos podemos hacer proezas en el área que sea, que el factor del innatismo repercute un mínimo porcentaje frente a factores como la técnica, estrategia, disciplina, actitud, etc… Todos tenemos unos no-límites que ni imaginamos que tenemos. Ya veis, una vez más es cuestión de imaginación. Estoy de acuerdo con nuestro amigo Einstein cuando decía: “la imaginación es más importante que el conocimiento”

¿Y por qué competir? Para mí el concepto competir a evolucionado (en positivo o negativo, según el punto de vista) de compararme con los demás a compararme conmigo mismo. Así que en mi caso particular sería más preciso decir autocompetir y no competir. Autocompito porque el hecho de tratar de hacer algo, encontrarme dificultades y obstáculos, estudiarlos, analizarlos, emitir hipotéticas soluciones, contrastarlas, equivocarme, dar un nuevo enfoque, encontrar nuevos caminos más efectivos que los anteriores, en resumen, todo lo que es investigación… me produce una gran satisfacción personal por el aprendizaje que conlleva.

Los que me habéis visto en competición habéis visto cómo cada vez que emiten los resultados de los competidores para cada una de las disciplinas, me levanto y abandono la sala. No tengo ningún interés ni en conocer mi puntuación ni la de los demás. En mi casa hago igual. Entreno y cuando sale la corrección en el ordenador no la miro, sigo con otra cosa o vuelvo a repetir la prueba para probar otra idea o enfoque que tenga en mente.

“Para mí, competir es comparar, con los demás o conmigo mismo”

De esta forma es imposible tener estrategia compitiendo, ¿verdad? tened en consideración varias cuestiones: la expectativa de un buen resultado (falso sentimiento de euforia) es una distracción sobre lo que estás haciendo en ese momento, pero es que la expectativa de un mal resultado (falso sentimiento de derrota) es también otra distracción. Por no hablar de los pensamientos claro, que conforman otro tipo de distracciones. Todos estos distractores dificultan el óptimo rendimiento o que te acerques a él, así que hay que tratar de eliminarlos o de minimizarlos. Para los pensamientos, tenemos la herramienta de la meditación. Así que sí, se podría decir que mi estrategia compitiendo es rendir el 100% constantemente o acercarme a estos valores.

Otra cuestión a considerar es el concepto de competición. Para mí, competir es comparar, con los demás o conmigo mismo. Si te comparas con los demás tu motivación a hacer lo que haces es más extrínseca (tu atención se enfoca en las consecuencias de eso que haces), si te comparas contigo mismo tu motivación es más intrínseca (tu atención se enfoca solo en eso que haces), y esta segunda tiene repercusiones directas en un mayor rendimiento en tareas sobre todo de imaginación y creatividad, como demuestran estudios científicos de psicología.

Y recapitulando un poco, encuentro satisfacción personal en marcarme retos e ir superando peldaño a peldaño cada uno de los obstáculos que se me presentan en la consecución de dichos retos. Esta es mi filosofía de vida.

 

Para conseguir las marcas que tienes, has tenido que dedicar mucho tiempo y tener las ideas muy claras. ¿Qué nos puedes decir de tu día a día? ¿Cómo integras el entrenamiento mental?

La mayoría de mnemonistas utilizamos códigos, una especie de idiomas con reglas creadas por ellos mismos o heredadas de anteriores mnemonistas que nos permiten transformar los datos que queremos memorizar en imágenes.

Por ejemplo para memorizar números podemos utilizar la natural, sencilla y directa regla de interpretar del 0 al 9 como las figuras que nos representen. 0 = donuts, 1= lápiz, 2 = cisne, 3 = esposas, etc…con esta divertida regla cualquiera que lea esto ya es capaz de memorizar números de cuenta bancaria, teléfonos, fechas, y cualquier cosa que posea cualidad ordinal.

“me siento un investigador de la mente que hace experimentos con su propia memoria”

Ahora bien, ¿y si usamos un código que permite transformar números de 3 o 4 cifras a personas, objetos, acciones, etc…? Se puede, lo único que tal variabilidad de posibilidades presentan una proporcional variabilidad de dificultades, y ese es mi día a día mnemotécnico actualmente.

Me encuentro en la etapa de desarrollo de mis códigos y estrategias refutadas de competición para cada una de las disciplinas en las que me entreno. Esta es la etapa podemos decir menos glamurosa de la mnemotecnia, si la comparamos con la memorización en sí, y la que más rechazo produce a quienes se acercan por vez primera a esta pasión.

Para mí tiene su encanto, me siento un investigador de la mente que hace experimentos con su propia memoria y que se encuentra ahora mismo en una ascendente curva de progresos. También debo decir que cultivo una escéptica actitud frente a las verdades absolutas y mágicas fórmulas o recetas universales y que abogo por la apasionante autodidaxis.

Ángel Fernández pensando-de-blanco

 

Recapitulando. Mi día a día mnemotécnico es un 80% de investigación y un 20% de memorización. Con el tiempo esta balanza irá invirtiéndose.

Me gustaría recalcar que memorizar sólo es una de la multitud de maneras que tenemos de entrenar la mente como pueden serlo: pintar, bailar, calcular, jugar al ajedrez, viajar, profundas conversaciones con personas, interesantes lecturas,etc…. Mi organización diaria está en función a la motivación de eso que hago, es decir, hago lo que me apetece en cada momento básicamente.

 

Sabemos que también te gusta practicar deporte. ¿Crees que es importante mantener entrenado cuerpo y mente?

No soy el primero ni seré el último en decir que cuerpo y mente están íntimamente conectados y por tanto lo que a uno acontece repercute en el otro y viceversa. Por poner un simple ejemplo, si memorizar muchas cosas en poco tiempo produce un cierto estrés que si supera unas cotas puede derivar en ansiedad, frustración, etc… La actividad de correr produce serotonina y dopamina, las llamadas hormonas de la felicidad. Aunque en función a cómo gestionas las emociones de eso que realizas, en el ejemplo citado podrías perfectamente invertir los roles de sus protagonistas.

“digamos que me considero el ingeniero-piloto de mi cerebro con ruedas”

Otro ejemplo simple, el cerebro consume en torno a la cuarta parte de lo que el organismo necesita para funcionar (oxígeno, glucosa, etc…). Tales elementos alimentan el cerebro a través de la sangre que discurre a través de un intrincado sistema circulatorio. Que por cierto, de los 6 litros de sangre aproximadamente que tenemos, 1,5 los utiliza sólo el cerebro. Pues bien, ya conocéis las virtudes hemato-circulatorias que conllevan una práctica deportiva regular y fácilmente podemos deducir que inciden directamente en el adecuado funcionamiento del cerebro.

Pero el deporte no es más que uno de los pro-factores, también debemos considerar la alimentación, el descanso, la actitud (gestión emocional básicamente). Veo bastantes similitudes entre la mente y un coche, me gustan los coches deportivos, la fórmula 1 es el culmen tecnológico de los vehículos de combustión térmica donde hasta la forma de las tuercas tienen una justificada forma de ser (que por cierto, ya está aquí la revolución eléctrica de TESLA). Pues digamos que me considero el ingeniero-piloto de mi cerebro con ruedas.

 

En el año 2014 participas por última vez en Speed-Memory y comienzas a participar en el Spanish Memory Championship, además comienzas con una victoria. Con las marcas que estabas haciendo en memoria rápida, ¿por qué hiciste este salto?

Perdí la motivación con Speed Memory (SM) y voy a explicar alguna de sus causas.

Me aburrí de SM, puede ser debido a la falta de variabilidad de disciplinas, su cuantía, ambas cuestiones, a ninguna de éstas, o a otras diferentes. Incluso dentro de la lenta aunque constante evolución positiva de resultados en la que me encontraba.

“Speed Memory para mí, por tanto, tiene más interés como mejora de los reflejos que como mejora de la memoria”

Por otra parte, llegué a la conclusión que aunque en las pruebas de SM se ven implicadas la atención, concentración, imaginación, creatividad, etc… están tan escuetamente implicadas que un estímulo así difícilmente podría asemejarse al estímulo del estudio o aprendizaje de cualquier materia o conocimiento donde lo que interesa más es tener elevados niveles de atención, concentración, imaginación y creatividad mantenida y resistente a la fatiga temporal.

Dicho de otra forma, de qué me sirve hacer asociaciones inverosímiles de aquello que quiero memorizar en 0,5 segundos, cuando estoy estudiando psicología, si seguramente lo olvidaré en otro 0,5 segundo pues no estoy dando tiempo a la consolidación de ese material que memorizo, y además como no estoy acostumbrado a memorizar a esa velocidad durante un tiempo mantenido no tengo resistencia a la fatiga y por lo tanto a los 5 minutos de estar estudiando así comienzas a perder concentración y consecuentemente a distraerte.

En cambio el estímulo de memorizar durante 5, 15, 30, 60 minutos se asemeja muchísimo más al aprendizaje real de tu día a día y lo que desarrollas en estas disciplinas es más extrapolable y aplicable a la vida real.

SM para mí, por tanto, tiene más interés como mejora de los reflejos que como mejora de la memoria y le vería una aplicación directa a todo aquello que conlleve percepciones de estímulos, procesamientos de estos y emisión de respuestas adecuadas en muy poco tiempo, como por ejemplo podría ser la conducción a altas velocidades o la toma de adecuadas decisiones en situaciones de riesgo para la vida.

Además en las diferentes partes que usamos para memorizar en SM, en mi caso particular se me daba mejor la parte imaginativa que la retentiva (de lectura rápida), lo cual me hacía sospechar que esto podía resultar ventajoso en pruebas más largas.

“SM no sólo no duplicaba ni crecía positivamente, sino que lo hacía negativamente”

Otro motivo fue que comparé la evolución de ambas competiciones desde su nacimiento, observando que mientras las competiciones de fondo en su séptimo año de competiciones comenzaban a duplicar el número de sus participantes posibilitando que en la actualidad existan otras modalidades de competición y que incluso sean televisadas (XMT, Memoriad, IAM, World Memory Championships, y otras que se avecinan).

SM no sólo no duplicaba ni crecía positivamente, sino que lo hacía negativamente. Además tanto en sus torneos internacionales como mundiales la variabilidad de nacionalidades está muy cercana al 0%. Habitualmente participábamos entre 15 y 20 personas de nacionalidad española.

En 2013 en conversaciones informales con Javier Moreno (el organizador del Spanish Memory Championship), me animó a que probara estas competiciones, y tal hecho me dejó con la inquietud.

No fue una decisión fácil, llevaba mucho entrenamiento de SM y tenía posibilidades reales de mejorar mis anteriores resultados, así que fue un poco tirar la casa por la ventana y arriesgar. A tres meses del campeonato de España cambié todos mis entrenamientos de SM por los de esta nueva competición para mí. Por usar un símil deportivo es como si llevas todo el año entrenando la velocidad del 50 metros y a tres meses de la competición decides competir en el fondo de un 5000 metros. Con muchísimas dudas me presenté sin nada que perder y todo que aprender.

Cometí errores de principiante. Por ejemplo en la prueba de memorizar cartas en 30 minutos, pretendí memorizar 5 barajas, pues en dos de las barajas durante la fase de memorización me ocurrió que sólo tenía 51 cartas de las 52 que componen cada una de las barajas. Me descuadró por completo, no entendía que había ocurrido hasta que tras la prueba observe que había dejado una carta en dos de las cajas. Este año, no cometí este error pero si otros que evitaré en futuras competiciones.

“es más sencillo pasar de memoria de fondo a Speed Memory que a la inversa”

 

¿Crees que se podría mantener un buen nivel en ambas competiciones?

Pues tengo mis dudas al respecto y será algo que pruebe cuando alcance la consolidación suficiente de los códigos que utilizo. Desde luego, desde mi punto de vista es más sencillo pasar de “memoria de fondo” a “Speed Memory” que a la inversa. Partiendo de la base que en memoria de fondo se utilizan palacios mentales y codificación de datos, mientras que en SM tan solo se utiliza codificación de datos.

De mi experiencia con SM tengo unos recursos que pretendo aprovechar para otro tipo de competiciones, pero depende en gran medida de las características de estas. De momento tengo el fundamento teórico y la lógica me permite ser muy optimista al respecto, pero que mejor hablen los resultados, no las palabras. Ya veremos.

 

Somos pocas las personas que hemos participado en estas 2 modalidades de memoria. ¿Qué diferencias ves en la forma de entrenarlas y en el estilo de competición?

En la forma de entrenarla las diferencias principales se derivan del uso del palacio de la memoria y los tiempos de memorización. Los recorridos que hay que hacer mentalmente prestando atención a particulares puntos (locis) en estos deben estar tan automatizados que casi no sea necesario ni ver el punto en sí sino llegar a conformar una especie de mapa en tu mente donde se van ubicando las historietas con sus imágenes.

Es usar el cerebro de la misma forma que hacen los taxistas londinenses (imagino que aplicable a todos los taxistas del mundo claro), donde un exigente control de las calles de su ciudad les ha provocado un aumento de su hipocampo respecto a la media de la población. Es decir, a la agilidad en el manejo de los códigos hay que sumar la agilidad del discurrir a través de los locis y eso pasa por afianzarlos.

Para ambas cuestiones utilizo una excepcional herramienta que estratégicamente me permite repasar aquello que quiero estudiar contrarrestando la curva del olvido. Se llama Anki y sus aplicaciones van mucho más allá de las competiciones de memoria.

“es el inicio de una nueva era y todos somos afortunados de poder vivirla”

El otro aspecto importante, muy importante incluso, derivado de los tiempos de memorización, son los repasos. A diferencia de SM en estas competiciones en pruebas de más de 5 minutos de memorización, debes repasar, por el mero hecho que se producen interferencias entre el primer material memorizado, el intermedio y último material memorizado. Para que dicho material sea mucho más resistente a estas interferencias debes repasarlo para consolidarlo.

¿Y de qué forma? pues eso es muy personal. Puedes hacerlo cada vez que llevas una hoja memorizada, un número determinado de datos, cada cierto tiempo, etc… lo que debes considerar en cualquier caso es que la velocidad de repaso (nos interesa que sea la mayor posible) está en inversa proporción a la cantidad de lo memorizado o al tiempo discurrido.

En mi opinión el estilo de competición es mejorable, echo de menos la informatización de SM. Sé que se están haciendo progresos en este área y en un futuro creo no muy lejano las competiciones serán informáticamente, lo cual provocará un despegue brutal de este deporte. Las ventajas superan con creces a los inconvenientes.

Me viene a la mente la idea del los coches de combustión térmica frente a los eléctricos. En ambos casos lo que se avecina es ilusionante, es el inicio de una nueva era y todos somos afortunados de poder vivirla.

 

Por cierto, ¿cómo prefieres competir, en papel o con ordenador?

Pues salvo la prueba de speed cards, donde además de la agilidad con el palacio de la memoria y los códigos necesitas agilidad manual para pasar las cartas lo más rápido posible sin saltarte ninguna y en el orden que la técnica que uses te imponga, todas las demás pruebas las prefiero en ordenador, para los competidores es mucho más sencillo discriminar lo que tenemos que memorizar en un ordenador en comparación al papel, donde para facilitarnos dicha labor usamos unos acetatos transparentes sobre los que dibujamos líneas que nos dividan lo que vamos a memorizar.

“la informatización y un cambio en el diseño de las competiciones romperán estas fronteras”

Además se evitaría la paliza de corrección manual que hacen los jueces. Es admirable como personas de forma voluntaria corrigen nuestras pruebas, si para un competidor es agotador una prueba de memorizar números en 30 minutos (aún no tengo la causa pero particularmente en este campeonato mi cerebro llegó a consumir tanta azúcar que casi podía notar como me salían abdominales) donde cada competidor puede llegar a memorizar hasta 4000 binarios, imaginar lo agotador que puede ser para una sola persona corregir esta prueba en 20 personas diferentes. Pues a eso añadir además que son 10 disciplinas durante dos días de competición donde empezamos a las 9 de la mañana y no terminamos hasta las 17 de la tarde apróximadamente.

Esta circunstancia por lo tanto impone un número limitado de participantes por cada juez, ¿cuántos jueces se necesitan para los campeonatos del mundo donde hay cientos de participantes y cada vez hay más?

En mi opinión la informatización y un cambio en el diseño de las competiciones romperán estas fronteras y la labor de los jueces será la de vigilar el correcto transcurso de la competición, gestión y coordinación informáticas.

 

Nos has hablado de los ficheros mentales, casilleros loci. ¿Cómo de grandes son tus ficheros mentales para poder memorizar números durante 30′?

Mis marcas en esta disciplina se encuentran entre los 600 y 800 números aproximádamente. En este campeonato usé una imagen por loci. Utilizo un código de un número de 3 cifras por cada imagen con lo cual normalmente necesito entre 200 y 266 locis. Actualmente tengo 9 rutas con un total de 634 locis que utilizo para competir. Mi idea es llegar a tener preparados entre 2000 y 3000, para en una competición no tener que llegar a repetir locis de un día para otro pues tal hecho puede producirte interferencias en la fase de recuerdo, cosa que ya me ha ocurrido.

“me gusta pensar que soy una especie de Spiderman trepa muros que una vez soñó ser niño”

 

Ya has demostrado que cuando te pones con algo lo consigues. ¿Cuáles son tus próximos objetivos?

Cuando era niño soñaba con ser Spiderman, como tantas otros niños imagino. Actualmente me gusta pensar que soy una especie de Spiderman trepa muros que una vez soñó ser niño. (Ironías de la vida, soy bombero de profesión).

bombero

Mis próximos objetivos engloban diversas áreas, en lo referente a la mnemotecnia y a corto-medio plazo, seguir resolviendo las incógnitas que me plantean el desarrollo de códigos más competitivos de memorización, experimentar con los estudios de psicología que actualmente curso en función a mis características cognitivas entrenadas, aplicar mis conocimientos y experiencia a cuestiones prácticas que permitan facilitar el aprendizaje en actividades del día a día. Puede que a más largo plazo, la docencia. Ya se verá.

“Somos lo que nuestro cerebro es, si mejoras éste, mejoras tú”

 

¿Qué motivos darías a la gente para que entrenase su memoria?

Pues teniendo en cuenta que la memoria es una de las funciones cognitivas superiores que tenemos junto con la atención, percepción, orientación, juicio y razonamiento, capacidad ejecutiva, motora y sensorial. A la gente le diría dos cosas: que entrene su memoria porque en esta están implicados muchos otros procesos aparte de los particularmente mnemotécnicos (integración, almacenamiento, recuperación) que a su vez también se utilizan en las otras funciones cognitivas superiores, y que no solo entrenen su memoria sino que hagan toda aquella actividad que de otra forma también requiere del resto de funciones.

Es decir, desde meditar a practicar deportes de riesgo pasando por calcular, tocar un instrumento, pintar un cuadro, escuchar música, leer un buen libro que te saque de tu zona de confort al ofrecerte nuevos puntos de vista y reflexiones como también puede hacerlo una profunda e interesante conversación con alguien, el cubo de rubik, etc… Somos lo que nuestro cerebro es, si mejoras éste, mejoras tú. ¿Existe alguien al que no le gustaría conocer la mejor versión de sí mismo o al menos acercarse a esta?, creo que la mayoría coincidiremos en la misma respuesta.

“el mejor maestro que jamás tendréis serán vuestras propias equivocaciones”

 

No sé si quieres añadir alguna cosa más Ángel.

Puesto que me habéis dado esta oportunidad de expresar mis opiniones libre y abiertamente, claro que quiero añadir algo más. Primero agradeceros esta entrevista y la labor de divulgación de las técnicas y estrategias mnemotécnicas que lleváis a cabo a través de cursos, charlas, y medios de comunicación.

Segundo, recalcar la idea que todo lo dicho anteriormente es simplemente mi opinión, que seáis escépticos ante lo dicho, lo comprobéis por vosotros mismos, y creéis vuestra personal y única opinión al respecto que pueda o no coincidir con la mía. En cualquier caso, todas las opiniones tienen el mismo valor relativo, pues no existen las verdades absolutas sino las relativas.

Y como última opinión diré que el mejor maestro que jamás tendréis serán vuestras propias equivocaciones. Creed en vosotros mismos, seguid vuestro instinto y no tengáis miedos, o si los tenéis gestionarlos para que lleguen a ser sólo compañeros de viaje.

I LOVE TESLA (lo siento, tenía que hacerles publicidad gratuita, no he podido evitar sucumbir a la tentación).

 

Muchísimas gracias Ángel Fernández por esta más que interesante entrevista.