Tengo que hacer esto, y ahora esto, y ahora tenía que ir a no sé donde, y ahora tengo que, tengo que, tengo que,….. y yo te digo: no tienes que nada, salvo alimentarte y dormir.

Nos pasamos el día llenando nuestra mente de un sinfín de cosas, actividades, distracciones, … lo denomino el CICLO DEL RUIDO. ¿Qué es el ciclo del ruido? es un estado mental en el que nuestra mente busca incesantemente objetos en los que entretenerse, de cualquier tipo, fruto de los deseos incontrolados. Por ejemplo: mientras estás estudiando suena el móvil con el sonido del whatsapp, lo miras, te distraes en él, y luego vuelves al estudio, pasados unos minutos piensas “¿me habrán enviado un whatsapp?, llevo media hora sin mirarlo, ¿qué habrá pasado? ¿se habrá terminado el mundo?”,  tu mente acude nuevamente a él porque necesita de ese estímulo para estar tranquilo, es su nueva nicotina. Este nuevo tipo de nicotina es más sutil, porque es mental, y las pastillas para eliminar este tipo de adicción no las han fabricado, y aunque las fabriquen no servirán.

Acostumbramos a nuestra mente a ir de un sitio a otro sin descanso, como un mono que salta de rama en rama sin parar, creando una tendencia en nuestro cerebro que está justo en el sentido contrario al de la concentración o al de la claridad mental. Ya hablé en otro artículo de la concentración, por lo que ahora es el turno de la claridad mental.

La claridad mental, desde mi punto de vista, es un factor mental que apacigua y serena nuestros pensamientos disminuyendo las perturbaciones mentales. Alcanzar un mayor grado de claridad mental te permite enfocarte en aquello que desees con mayor precisión y disfrutar plenamente de ello, sin interferencias.

En la teoría eléctrica, cuanta menos resistencia haya en un cable, más fácilmente puede transportar la energía, si cultivamos la claridad mental y la concentración se crea un estado de NO resistencia en tu mente, lo que te permite desarrollar todo su potencial.

¿Cómo la podemos alcanzar? Tú eliges la manera de llegar, el único requisito indispensable es tener sed. Cuando uno tiene sed va a beber a la fuente.  En este caso la fuente es la meditación, solo desde ahí podemos poner solución a las perturbaciones mentales y alcanzar la claridad mental y paz interior. Te recomiendo un libro: “Cómo comprender la mente”, de Gueshe Kelsang Gyatso y una página web http://www.meditarabcn.org/.

Gracias por estar aquí, si te ha gustado compártelo.