Hola a tod@s. Hoy venía a deciros algo muy importante, tras pasar un largo tiempo en el mundo de la memoria y el cálculo mental, preparándome para campeonatos en breve he llegado a una conclusión:

La base bien cimentada es la mejor preparación que puede haber en la mente de un atleta, sea este físico o mental.

Vamos a empezar por una analogía:

Partiremos del mundo de las pesas y halterofilia para que podáis comprender a que me refiero.

Cuando a un futuro levantador de pesas, halterófilo o powerlifter se le prepara correctamente en un principio; no se le hace levantar grandes pesos. Primero se le enseña una técnica correcta con una ejecución perfecta.

Luego, cuando adquiere esas dos habilidades, se le enseña como respirar al ejecutar el alzamiento de esa resistencia contraria a sus músculos pensando concentradamente solo en los músculos implicados.

Finalmente con esa base se le somete a un programa que se desarrolla en tres vertientes:

  1. Preparación mental.
  2. La adaptación progresiva.
  3. Consecución de objetivos.

En el punto uno se le muestra que debe incrementar la resistencia gradualmente cada cierto tiempo siempre y cuando sepa que se siente más fuerte de lo que ya es y sin estropear la técnica y ejecución.

En el punto tres se le ofrece dos maneras de obtener objetivos:

  1. Levantar cierta cantidad de kilos en un tiempo determinado.
  2. Exponerlo a una competición de levantamiento de pesos para que se motive.

Con este sistema en principio una persona progresa hasta los límites de la biología de su cuerpo, siempre y cuando el entrenador enseñe el arte de la paciencia al deportista y que se sienta relajado, seguro y preparado mentalmente.

En paralelo con esta metáfora expuesta, el entrenamiento mental en cualquiera de las disciplinas mentales que existen es idéntico.

Se enseña al alumno una seria de técnicas, tácticas y métodos que le otorgan la habilidad ya sea para aprender mejor que otros, memorizar, calcular, resolver o leer mejor y más rápido que nadie. En este caso, en contra partida a lo arriba expuesto, al alumno se le enseña:

  1. Meditación o sugestión.
  2. Técnicas de memoria/lectura/estudio/calculo/resolución.
  3. Metas y objetivos realistas.

Y para cumplir con el tercer punto se le ofrece:

  1. Cada semana alcanzar una determinada cantidad de información.
  2. Exponerlo a competiciones de Olimpiadas Mentales.

Mientras tanto el profesor debe de ayudar al alumno a relajarse, concentrarse y visualizar la tarea presente. Ayudándole a olvidar fracasos pasados y miedos o ansias futuras que le hagan actuar imprudentemente antes de tiempo y fracasar en la tarea enseñándole el arte de la paciencia y de estar presente mentalmente en su entrenamiento.

Aquí os traigo una técnica de relajación, meditación y autoayuda rápida y fácil de realizar en cualquier lugar y momento. Aplicable a cualquier tarea (yo la apliqué en natación, pesas y footing con muy buenos resultados. Y en mnemotecnia de fondo y velocidad)

Comenzamos con poner la alarma del teléfono móvil/celular a un minuto de tiempo.

Este es el script a seguir:

  1. Cierra los ojos.(exceptuando si haces deporte o actividad física)
  2. Empieza a respirar lenta y profundamente.
  3. Llena tu abdomen hasta el fondo de aire.
  4. Expulsa ese aire.
  5. Hazlo muy lentamente a un nivel cómodo.
  6. Repite el ciclo una y otra vez.
  7. Entonces mientras inspiras:
    1. Recítate mental/verbalmente: Relájate.
    2. Visualizate:durmiendo en tu cama
  8. Mientras retienes el aire un segundo:
    1. Recítate mental/verbalmente: Concéntrate.
    2. Visualizate: Visualiza una mira de francotirador telescópica o un gran punto rojo.
  9. Mientras expiras el aire:
    1. Recítate mental/verbalmente: Mejórate (referente a mejorar en esa actividad)
    2. Visualízate: Visualiza el símbolo de un cerebro que crece conectado a un brazo muy fuerte. Representa la conexión mente-cuerpo y su mejora progresiva.

tres pasos

Una vez finalizado el tiempo, préstate a esa actividad; estudiar, entrenar o trabajar. Comprobarás que te es fácil, relajante y exitoso. ¡Suerte Campeones/as!