Si ya has comenzado a entrenar lectura rápida y tienes problemas para avanzar, o si por otro lado, quieres comenzar a practicar lectura rápida, estoy seguro de que esta entrada te será muy útil.

Antes de nada ¿Qué es la subverbalización?

La subverbalización es escuchar tu propia voz mientras estás leyendo. Tanto si leemos en voz alta, como si escuchamos mentalmente nuestra propia voz articulando las palabras, nuestra velocidad de lectura se ve limitada precisamente, a la velocidad a la que somos capaces de articular las palabras del texto.  Al principio prácticamente todo el mundo tendemos a subverbalizar, hasta el punto de que en muchos casos no somos capaces de comprender el texto si no lo seguimos, al menos mentalmente, haciendo subverbalizaciones de cada palabra.

Una de las piezas clave en el proceso de aprendizaje de la lectura rápida es la reducción de la subverbalización. Suele estar detrás de problemas y dificultades en el desarrollo de una lectura veloz (estamos hablando de una lectura de entorno a las 1000 palabras/minuto).

Si conseguimos reducir esta subverbalización lo suficiente, nuestra velocidad de lectura mejorará considerablemente, pero por supuesto no es algo tan fácil como decir… “A partir de ahora no voy a subverbalizar más y arreglado…”. En muchos casos hace falta al menos un pequeño entrenamiento para mejorar esto.

Debemos saber que la subverbalización no es una cuestión de “todo o nada”… Voy a poner una pequeña categorización personal de los tipos de subverbalización que podemos emplear cuando leemos un texto:

Subverbalización completa: Este tipo sería el más común en las lecturas relajadas. Es en el que vamos nombrando mentalmente cada palabra que encontramos. Esta es la forma de subverbalizar que más nos limita a la hora de leer rápido.

Subverbalización parcial: En este caso nos referimos a la articulación de palabras de forma selectiva. No se nombrarían todas las palabras, solo se nombran aquellas que tienen un mayor peso en su contenido, o aquellas que son más complejas o poco frecuentes (normalmente se omitirían los artículos, preposiciones, algunos adjetivos…). Muchas personas utilizan de forma intuitiva este tipo de subverbalización cuando quieren leer un texto con cierta velocidad.

Subverbalización inexacta: En este caso nos referimos a un murmullo con una articulación vaga, en el que se distinguen unas pocas palabras, o en ocasiones ni siquiera eso. Este tipo de subverbalización es típico cuando una persona está haciendo una búsqueda en el texto a través de una lectura muy rápida, que normalmente se asocia a muy poca comprensión.

Combinación: Por supuesto no siempre suvberbalizamos igual las palabras, por lo que una misma persona leyendo un texto puede utilizar diferentes tipos de subverbalización sin ser apenas consciente de ello.

Para desprendernos poco a poco de esta limitación podemos realizar una serie de ejercicios que nos proporcionarán resultados bastante rápidos y mejorarán nuestra velocidad de lectura en unos pocos entrenamientos:

Cuenta mental: Este ejercicio es muy sencillo y muy útil, y se utiliza con frecuencia en este campo. Consiste en realizar una cuenta mentalmente, con un ritmo estable y sin pausas. De esta manera mientras observamos las palabras del texto y procesas su contenido, mentalmente vamos contando, por ejemplo del 1 al 5: “1, 2, 3, 4, 5, 1, 2, 3….”. Es importante que intentes mantener una comprensión lo más alta posible de lo que vas leyendo, y por supuesto también es importante que no cambies este dialogo interno aunque te resulte difícil comprender lo que lees. Es posible que al principio no seas capaz de comprender casi nada, pero si eres persistente y realizas este ejercicio una vez al día durante al menos unos 5 o 10 minutos, pronto comenzarás a leer con soltura.

Subverbalización parcial: Si tenemos ciertas dificultades para realizar el ejercicio anterior, y nos encontramos muy incómodos, podemos subverbalizar de forma selectiva algunas palabras (en este caso sin la cuenta mental). Una buena opción es intentar subverbalizar solo los verbos, y las palabras poco frecuentes, y ver si mejora nuestra comprensión y nuestra velocidad con un poco de entrenamiento. Al igual que como puede ocurrir con el ejercicio anterior, es posible que al principio no te encuentres especialmente cómodo, se persistente y realiza este ejercicio a diario, durante unos 5 o 10 minutos aproximadamente, pronto comenzarás a leer más rápido. Una vez que domines este ejercicio intenta realizar el ejercicio anterior de nuevo, hasta que lo consigas. Si aun así te sigue resultando difícil practica un tiempo subverbalizando únicamente la primera silaba de los verbos y las palabras que reduzcan tu velocidad, para subverbalizar menos y leer más rápido.

Desde Escuela de la Memoria queremos recomendarte que leas todos los días, aunque solo sean unos minutos. Tan solo entre 15 y 20 minutos de práctica diaria pueden aumentar en más del doble tu velocidad de lectura, si aprendes a trabajar con una buena técnica y eres constante. Te aseguro que el tiempo que emplees entrenando lo recuperarás y compensarás cuando leas.

La lectura es una muy buena forma de alimentar para tu cerebro, no esperes más, comienza a coger el hábito de leer a diario, tu cerebro te lo agradecerá.